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El Supremo da aire a Bush al inhibirse sobre los derechos de los presos en Guantánamo

El tribunal da vía libre a la política del Gobierno ya que no decidirá sobre si los presos de la base militar tienen derecho a recurrir su detención

El Tribunal Supremo de Estados Unidos, tras una ajustada votación, ha dicho que no se pronunciará sobre si los prisioneros de Guantánamo tienen el derecho a presentarse frente a jueces federales para denunciar su situación en la base militar. De esta forma, el Supremo evita poner a prueba la política del presidente George W. Bush en su guerra contra el terrorismo. El pasado mes de febrero un tribunal federal de apelaciones resolvió que los detenidos no tenían dicho derecho, dando así razón al Gobierno Bush.

El Supremo ha concluido que no decidirá sobre la constitucionalidad de parte de la ley antiterrorista de Bush que pasó por el Congreso el año pasado y que quita los derechos de los prisioneros a recurrir frente a un juez su detención.

El tribunal federal decidió que la justicia de EE UU no tiene jurisdicción sobre los presos de Guantánamo ya que éstos no son estadounidenses y además se encuentran en un territorio que no está bajo la soberanía de EE UU, lo que quiere decir que no tienen la protección de su Constitución.

Desde comienzos de 2002, EE UU ha confinado en la base naval de Guantánamo, en el sudeste de Cuba, a cientos de hombres capturados en diferentes partes del mundo, y calificados como "combatientes enemigos" por su supuesta vinculación con actividades terroristas. En la actualidad hay 385 presos, algunos de los cuales llevan confinados allí desde hace cinco años.

Los abogados que representan a algunos de los cautivos habían apelado al Tribunal Supremo para que dictaminara sobre el derecho de hábeas corpus, principio básico de la Constitución de Estados Unidos que protege a las personas de la detención ilegal. Los abogados que representan a algunos de los detenidos habían apelado el fallo del tribunal federal ante el Supremo.

La decisión de hoy supone una victoria para el gobierno del presidente George W. Bush, que niega que esos hombres sean prisioneros de guerra e insiste en someterlos a tribunales militares especiales.

El Tribunal Supremo ya ha dictaminado en dos ocasiones anteriores que los prisioneros de Guantánamo tienen derecho a las protecciones legales normales. Pero hasta ahora ninguno de esos individuos ha tenido una audiencia ante un tribunal civil.