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Reportaje:

EE UU decide sobre los 'presos fantasma' de Guantánamo

Catorce presuntos dirigentes de Al Qaeda comparecen ante una junta militar que, bajo estrictas medidas de seguridad, dictaminará su futuro procesal

Khalid Sheik Mohammed, uno de los supuestos cerebros de los atentados del 11-S, y otros 13 sospechosos de terrorismo recluidos en la base estadounidense de Guantánamo (Cuba) comparecen desde este viernes ante una junta militar integrada por tres miembros que decidirán qué hacer con ellos. Se trata de 14 presos de gran relevancia detenidos en el transcurso de la guerra contra el terrorismo emprendida por la Administración Bush en respuesta los ataques terroristas en Nueva York y Washington.

Todos ellos fueron capturados y trasladados a cárceles secretas de la CIA. Su paradero era un misterio hasta que el pasado mes de septiembre George W. Bush reconoció que estaban recluidos en el penal estadounidense en territorio cubano. Son lo que Human Rights Watch califica de presos fantasmas, aunque esta organización de defensa de los derechos humanos sospecha que son muchos más de los que el Gobierno estadounidense reconoce.

Junto al considerado como autor intelectual del 11-M, comparece el indonesio identificado como Habali, acusado de planificar los atentados perpetrados en 2002 en Bali que se cobraron la vida de unas 200 personas. Entre los otros 12 detenidos figuran presuntos miembros de Al Qaeda también implicados en los ataques contra EE UU.

En definitiva, se trata de prisioneros que Washington considera especiales porque pueden ofrecer información valiosa, "por el papel que desempeñaron en operaciones terroristas y de combate contra las fuerzas estadounidenses", según el portavoz del Pentágono, Bryan Whitman. Por ello, se ha establecido un estricto dispositivo para las comparecencias. Éstas serán secretas -no podrán acceder cámaras- incluso para los abogados defensores. Los periodistas únicamente tendrán acceso a transcripciones revisadas sobre lo que se diga en las mismas.

¿Combatientes enemigos?

El Pentágono será el encargado de revisar esas transcripciones y eliminar de las mismas la información que pueda considerar sensible para la seguridad nacional. "Debido a la naturaleza de su captura, el hecho de que son detenidos de alto valor y sobre la base de la información que pudieran entregar[...]vamos a necesitar una oportunidad de redactarlas [las transcripciones] con objetivos de seguridad antes de difundirlas", precisó Whitman el pasado martes, cuando anunció la convocatoria de las audiencias para este viernes.

Las audiencias, conocidas como Juntas Militares de Revisión del Estatuto de Combatiente, han sido convocadas para determinar si esos prisioneros deben ser designados "combatientes enemigos" y si deben continuar en Guantánamo, ser trasladados a sus lugares de origen para que allí sean juzgados o, lo menos probable, que sean liberados. De hecho, durante las audiencias no se planteará la cuestión de si son inocentes o culpables, ya que eso compete a los tribunales militares creados especialmente para Guantánamo a través de la Ley de Comisiones Militares que el presidente Bush ratificó en octubre del año pasado.

Guantánamo alberga a unos 400 prisioneros, la mayoría de ellos capturados en las campañas militares de Afganistán e Irak.