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Bush acusa a Irán de suministrar armas para los ataques contra los soldados de EE UU

La Casa Blanca "hará algo al respecto", amenaza el presidente

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ha acusado al Gobierno iraní, en su primera rueda de prensa del año, de proveer con armamento militar a la insurgencia iraquí y ha advertido de que las muertes que los artefactos explosivos causan entre los militares norteamericanos son razón suficiente para tomar medidas para atajar el problema.

Bush ha manifestado su firme convencimiento de que, a pesar de que no pueda probar el nivel de responsabilidad gubernamental, Teherán está implicado en el abastecimiento militar de los insurgentes. La Casa Blanca "hará algo al respecto", ha asegurado Bush en lo que se interpreta como una velada amenaza a Irán.

Bush mantiene la cautela

No obstante, el inquilino de la Casa Blanca ha sido cauto al asegurar que la certeza de que el armamento procede del Gobierno iraní no significa que se pueda asegurar que es de la cúpula, aunque sí de una élite, apuntando a la Guardia Revolucionaria, parte del Gobierno y resaltando lo inquietante de la falta de conocimiento cierto del origen de este armamento.

Con el telón de fondo de una resolución que desaprueba el plan de Bush para Irak debatiéndose en la Cámara de Representantes, el presidente ha defendido su decisión de aumentar el número de soldados destinados a defender la capital iraquí como único medio para lograr evitar que la violencia en Irak sea peor de la que ya es.

Incremento de tropas

En televisión se puede contemplar "cómo los terroristas envían coches bomba a mercados concurridos", ha dicho Bush quien ha asegurado entender "por qué la gente está preocupada cuando conecta la televisión y ve esta violencia", pero esto sólo hace suponer "que si la violencia es grande en estos momentos habrá que imaginar como sería si no se ayuda a asegurar la ciudad".

Por este motivo, y pese a la oposición de la mayoría demócrata del Congreso y también de algunos republicanos, reclamó a los miembros del Senado y la Cámara de Representantes autorizar los fondos necesarios para el envío de las tropas adicionales "para asegurar que disponen de la flexibilidad necesaria para concluir el trabajo iniciado". Bush presentó a principios del mes de enero su nuevo plan estratégico para Irak, que contempla el incremento de las tropas presentes en el país árabe en más de 20.000 soldados adicionales. La Cámara de Representantes debate en estos momentos una resolución de condena de tal decisión, una acción similar a la que fracasó en el Senado la semana pasada.