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Bush afirma que un aumento de tropas en Irak acelerará el regreso de los soldados estadounidenses

En extractos adelantados por la Casa Blanca del discurso de esta madrugada, el presidente admite haber cometido errores, ya que "no había suficientes tropas" en Bagdad.- El nuevo plan prevé devolver el control de la seguridad en noviembre

El presidente de EE UU, George W. Bush, anunciará esta madrugada su esperada nueva estrategia para Irak, que incluye sumar 24.000 efectivos a las fuerzas de ocupación y un presupuesto de 6.800 millones de dólares adicionales para mantener la ayuda al país agobiado por la violencia, según han informado fuentes de la Administración estadounidense. Uno de los puntos más importantes del plan es devolver al Gobierno iraquí el control de la seguridad nacional en noviembre, A día de hoy, las fuerzas de seguridad iraquíes sólo controlan tres de las 18 provincias del país.

La Casa Blanca ha difundido extractos de el discurso a la nación que Bush pronunciará esta madrugada, y en el que el presidente afirmará que la nueva estrategia para Irak "cambiará el rumbo de EE UU" en el país árabe y "nos ayudará a tener éxito en nuestra lucha contra el terrorismo". Según los fragmentos, el presidente estadounidense admitirá haber cometido errores en su táctica anterior, como el de que en Bagdad "no hubo suficientes tropas iraquíes ni estadounidenses para hacer seguros barrios que se habían limpiado de terroristas y de insurgentes". También argumenta Bush que los soldados que estaban allí desplegados "tenían demasiadas restricciones".

Vuelta a casa

Bush defiende el refuerzo de tropas en Irak como una medida para atajar el actual ciclo de violencia en el país árabe y para acelerar el regreso a casa de los soldados estadounidenses. "Si incrementamos nuestro apoyo en este momento decisivo y ayudamos a los iraquíes a romper el actual ciclo de violencia, podemos adelantar el día en que nuestras tropas comiencen a volver a

casa", señala.

De los 6.800 millones de dólares (5.200 millones de euros) adicionales, 5.600 millones irán destinados al aumento de tropas, mientras que los 1.200 restantes financiarán los programas de reconstrucción y de empleo. Se calcula que 2007 sea el año más gravoso desde el punto de vista económico de los casi cuatro años que dura la guerra de Irak, ya que el presupuesto podría alcanzar los 100.000 millones de dólares.

Además, el plan incluye el envío de 24.000 soldados, de los cuales al menos 17.500 estarán destinados en Bagdad y otros 4.000 a la provincia de Anbar, según las mismas fuentes. El primer destacamento de ese nuevo contingente llegará a Irak dentro de cinco días, mientras que el resto lo hará de forma escalonada. En estos momentos, EE UU mantiene un contingente de 140.000 tropas en un país bajo una ocupación que se ha cobrado la vida de más de 3.000 soldados estadounidenses. El aumento de tropas cuenta con el rechazo de la mayoría demócrata del Congreso estadounidense.

Más responsabilidad de Irak

No obstante, el plan también prevé que las autoridades iraquíes tomen más responsabilidad en el control de la seguridad del país, por lo que se prevé que el Gobierno de Nuri Al Maliki también desplegará tropas adicionales en Bagdad: una primera brigada el 1 de febrero y otras dos antes del 15 de febrero. El principal objetivo de esas tropas será neutralizar a las milicias chiíes leales al clérigo Muqtada al Sadr y, al final, el objetivo es que Irak se haga cargo de su seguridad en noviembre. El plan incluye una serie de objetivos para el Gobierno iraquí, como la inclusión de más suníes en el proceso político.

Por otra parte, Bush instará a los países aliados en el Oriente Próximo a que aumenten su ayuda económica a Irak y hará oídos sordos a las recomendaciones de un Grupo de Estudio, que a finales del año pasado sugirió la inclusión de Irán y Siria en los esfuerzos por poner fin a la violencia. Por el contrario, un documento hecho público por la Casa Blanca incluye un compromiso para “combatir las acciones llevadas a cabo por iraníes y sirios que amenazan a las fuerzas de la coalición”. La idea es “intensificar los esfuerzos para combatir la influencia iraní y siria en Irak”, que es percibida como “negativa”.

El presidente dará a conocer los detalles de su estrategia en su primer discurso del año a la hora de mayor audiencia (21.00 locales; las tres de la madrugada en Madrid). Antes de que se conocieran los principios de la nueva estrategia, los legisladores demócratas han emprendido una campaña contra el plan. La presidente de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, ha anunciado que propondrá someter a votación el aumento de tropas y el senador Edward Kennedy presentó ayer un proyecto que impediría la asignación de nuevos fondos para aumentar el contingente militar.