Los ministros de Exteriores de la UE acuerdan congelar parte de las negociaciones de adhesión de Turquía

La sanción es la respuesta a la negativa de Ankara a abrir sus puertos a Chipre

Los ministros de Exteriores de la UE se han puesto esta tarde de acuerdo para congelar algunos capítulos de las negociaciones para la adhesión de Turquía, por la negativa de Ankara a dar entrada en sus puertos y aeropuertos a naves de Chipre, país miembro de la Unión al que se niega a reconocer.

Los jefes de la Diplomacia de los 25 se han reunido hoy para estudiar una propuesta de la Comisión para sancionar a Turquía por incumplir el llamado protocolo de Ankara de 2005, un acuerdo aduanero según el cual debe permitir el libre tráfico de personas y mercancías con los países de la UE. Como el Gobierno turco se niega a reconocer la parte griega de Chipre y no da entrada en sus puertos a los barcos y aviones procedentes de este miembro de la UE, la Comisión propuso sancionarlo congelando las conversaciones sobre ocho de los 35 capítulos en los que se dividen el proceso para la adhesión de Turquía, precisamente los relativos al tránsito aduanero.

Según el acuerdo, además, no podrán cerrarse definitivamente ninguno de los restantes 27 capítulos hasta que no se compruebe el cumplimiento de estos ocho. También se acuerda que la UE refuerce el control sobre el cumplimiento de Turquía de sus compromisos mediante informes anuales.

De nada ha servido de momento el ofrecimiento de Ankara de la semana pasada, cuando propuso la apertura de un puerto y un aeropuerto a los barcos y aviones chipriotas para dar a entender su disposición a cumplir las exigencias de la UE. En todo caso, la decisión de los ministros debe ser ratificada por los jefes de Gobierno, que se reúnen los próximos 14 y 15 de diciembre en Bruselas. La cumbre promete ser polémica, ante la profunda división de los europeos sobre la adhesión de Turquía, que se convertiría en el primer país de mayoría musulmana de la Unión.

La decisión sobre la recomendación de la Comisió se ha tomado hoy después de que los embajadores de los Veinticinco no lograran consenso alguno sobre la interpretación de la oferta turca en la reunión extraordinaria convocada el viernes pasado. El debate entre los representantes permanentes en Bruselas evidenció cierto malestar por la ausencia de un documento de la propuesta que permitiera un análisis más preciso. El problema de la propuesta turca es que en parte responde a las exigencias de la UE, como la apertura de puertos y aeropuertos a Chipre, pero también "se condiciona" a resolver otros aspectos para acabar con el aislamiento de la parte turca de la isla, según una fuente comunitaria. Esta "mezcla" irrita especialmente a Chipre.

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