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Perú retira a su embajador en Venezuela por los insultos de Chávez

El Gobierno de Perú ordenó hoy la retirada "de inmediato" de su embajador en Caracas, Carlos Urrutia, por la "persistente y flagrante intromisión" del mandatario de Venezuela, Hugo Chávez, en la política interna del país andino. Un comunicado oficial de la cancillería informó de que la decisión se tomó también por los insultos de Chávez al presidente de Perú, Alejandro Toledo, y al candidato presidencial Alan García.

Chávez llamó ayer "canalla, tahúr y ladrón" a García, quien antes le había calificado de "sinvergüenza" por oponerse a los tratados de libre comercio suscritos por Perú y Colombia con Estados Unidos, mientras que su país vende grandes cantidades de petróleo a los norteamericanos. El gobernante venezolano reiteró hoy en Cuba sus calificativos contra el candidato peruano y dijo que este y el presidente Toledo son "caimanes del mismo pozo".

"El Gobierno de Perú ha decidido el retiro inmediato de su embajador en la República Bolivariana de Venezuela en razón de la persistente y flagrante intromisión en asuntos internos de Perú, en clara violación de los principios y normas del derecho internacional", remarcó la nota oficial. La cancillería lamentó haber tenido que tomar esa decisión y afirmó que el Ejecutivo peruano "renueva su invariable respeto por los históricos lazos que vinculan a los pueblos hermanos de Perú y Venezuela".

Las declaraciones de Chávez, que apoya abiertamente al rival de García en la segunda vuelta electoral, el nacionalista Ollanta Humala, fueron rechazadas hoy de manera unánime por autoridades, políticos y medios de prensa peruanos. Los diarios dedicaron sus portadas al tema con términos como "dictador" y "matón de barrio", y reclamaron al gobierno de Toledo la retirada del embajador en Caracas.

El cardenal Juan Luis Cipriani, arzobispo de Lima, consideró que el mandatario de Venezuela ha cometido una "injerencia grosera e inaceptable" en la política interna peruana. Cipriani resaltó que los pueblos de Perú y Venezuela "se dan un abrazo", pero que la Iglesia peruana no acepta "el ingreso de corrientes que están tratando de imponer ideologías anarquistas y malcriadas".

La Cancillería peruana ha comunicado estos hechos a la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) que supervisa los comicios peruanos y que ha ofrecido pronunciarse en los próximos días.