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El conflicto de Oriente Próximo

Israel eleva su nivel de alerta por temor a represalias por el asalto a la prisión de Jericó

Liberados los tres periodistas que seguían secuestrados por militantes palestinos

Tras el asalto de ayer a la prisión de Jericó, Israel ha elevado hoy el estado de alerta -en el nivel 3 de 4- por temor a represalias de los grupos armados palestinos, que hoy se han dedicado a marchas de protesta contra la operación israelí de ayer, en la que los soldados israelíes destruyeron parte de la prisión para capturar a un militante encarcelado por el asesinato de un ministro israelí. La reacción al asalto sembró ayer el caos en Gaza, donde varios extranjeros fueron secuestrados por grupos armados. Los tres últimos han sido liberados hoy. El presidente palestino, Mahmud Abbas, ha condenado hoy el asalto como un "crimen imperdonable".

La Policía israelí ha elevado el nivel de alerta de sus fuerzas en todas las zonas fronterizas y su comandante en jefe, Moshé Karadi, ha dado la orden de intensificar también las patrullas por las ciudades y centros urbanos, según ha informado un portavoz policial. La alerta es especialmente alta en Jerusalén, donde hoy se celebra el tradicional festival del Purim, una fiesta judía en la que niños y adultos salen a las calles disfrazados, lo que hace más difícil la localización de un posible atacante.

Las milicias de Cisjordania y Gaza han jurado vengarse por la operación de ayer en la cárcel de Jericó, aunque por el momento tan sólo se ha registrado el habitual lanzamiento de cohetes caseros Al Kasam desde la Franja de Gaza, que no han causado víctimas ni daños materiales, y la consiguiente respuesta de la artillería israelí. El Ejército ha seguido esta madrugada con las redadas en Cisjordania y ha detenido a 12 milicianos de varios grupos, entre ellos algunos del FPLP, según fuentes castrenses.

Gaza vive una jornada de huelga general convocada por las milicias para protestar por la operación israelí y la pasividad por parte de la comunidad internacional. Las clases en los colegios han sido suspendidas y numerosos comercios mantienen cerradas sus puertas para que sus dueños puedan acudir a las manifestaciones. Ayer, la reacción fue mucho más virulenta y, además de los ataques a sedes de organismos extranjeros, los militantes palestinos secuestraron a varios ciudadanos extranjeros. Los tres últimos rehenes (periodistas todos, dos franceses y un surcoreano) que aún estaban secuestrados han sido liberados esta mañana, según han informado militantes palestinos.

Mientras, el presidente palestino, Mahmud Abbas, que hoy se ha desplazado a Jericó, ha condenado la operación israelí. "Lo que ocurrió ayer es un crimen horrendo que no puede ser perdonado y una humillación para el pueblo palestino y una violación de todos los acuerdos. Su arresto [el de Ahmed Saadat y los otros cinco militantes que tomaron los soldados israelíes] es ilegal", ha dicho Abbas.

La ONU pide calma

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha urgido esta noche a la tranquilidad después de los incidentes desencadenados por el asalto del Ejército israelí a la prisión palestina de Jericó. Los 15 miembros del Consejo de Seguridad han llegado a un acuerdo, hecho público por el secretario general de la ONU, Kofi Annan, para llamar a la "moderación" y pedir la liberación inmediata de todos los rehenes. Sin embargo, la amenaza de veto por parte de Estados Unidos parece que va a impedir la aprobación de una condena, sugerida por Qatar, contra Israel por dicho asalto, según informa el diario israelí Haaretz.