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Reportaje:

El caníbal de Rotenburg bloquea su película

Armin Meiwes logra que un juez prohíba el estreno en Alemania de un largometraje inspirado en su famoso episodio de antropofagia

La Audiencia Territorial de Francfort ha prohibido el estreno en Alemania de la película Rohtenburg, de Martin Weisz, que reconstruye el caso de Armin Meiwes, el caníbal de Rotenburg, un hombre que se citó con otro por Internet para matarle y devorar sus órganos.

Meiwes ha regresado a los tribunales ara pedir el bloqueo del estreno del largometraje. Y, en efecto, la Audiencia Territorial de Fráncfort ha reconocido que sus derechos personales "pesan más" que la libertad de expresión a través del arte y del cine, según explica en un comunicado emitido hoy.

"Aunque el caníbal de Rotenburg real, Armin Meiwes, con su hecho sin precedentes ha generado una gran atención mediática, eso no significa que deba permitir que se le convierta en tema de una película de terror", explica el juez.

El productor de la película, Marco Weber, sostenía, sin embargo, que la película sólo estaba "inspirada" en este caso que conmocionó a Alemania pero no basada en él. De hecho, se han cambiado los nombres de los personajes y se ha rodado en inglés.

El caníbal de Rotenburg ha ganado esta batalla judicial, aunque todavía está pendiente de la sentencia de su juicio, que probablemente no saldrá hasta mayo. Aunque un tribunal ya le había condenado a 8 años de cárcel, la Audiencia Provincial de Francfort reabrió el proceso después de que la fiscalía presentara una apelación.

Primera condena

Meiwes fue condenado en enero de 2004 a ocho años y medio de prisión por homicidio por la Audiencia Provincial de Kassel, tras confesar haber matado al berlinés Bernd Jürgen Brandes, de 43 años, quien viajó de Berlín a la pequeña localidad de Roteburgo del Fulda para dejarse matar y ser devorado por el caníbal.

El caníbal alemán cortó primero el pene a su víctima y lo pasó por la sartén para comérselo juntos, tal y como le pidió Brandes. Cuando éste agonizaba lo remató a cuchilladas, luego destripó su cadáver, lo descuartizó y enterró algunos trozos en el jardín, mientras otros los congeló y se los comió en días posteriores. El antropófago, de 44 años, no pudo ser juzgado por canibalismo, ya que esta práctica no está tipificada como delito en Alemania.

La historia ha inspirado no sólo a Weisz, sino a otros cineastas como Rosa von Praunheim, icono del movimiento homosexual en Alemania, y a grupos de música como el sexteto alemán Rammstein.