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Evo Morales promete luchar por el control de las reservas de gas tras ganar los comicios en Bolivia

El candidato indigenista suma el 51% de los votos con el 80% del escrutinio concluido

El recuento de las elecciones celebradas ayer en Bolivia apunta a que el líder de los sindicatos cocaleros, Evo Morales, será elegido presidente del país por mayoría absoluta. El candidato conservador, Jorge Quiroga, ha aceptado ya su derrota y ha felicitado al líder indigenista. Morales, por su parte, ha apuntado como prioridades de su Gobierno la lucha contra el narcotráfico y la reclamación de los derechos del Estado sobre el gas.

"Ni la cocaína ni el narcotráfico son parte de la cultura boliviana, menos de la cultura de los quechuas y aymaras", ha afirmado en una rueda de prensa en la sede de la federación que agrupa a los productores de coca del país. Pero, ha matizado, la política antidroga no puede centrarse en "cero coca, ni cero cocalero"; "eso tiene que cambiar", ha añadido Morales.

Es sin embargo el otro aspecto de su discurso el que más ha preocupado a la comunidad internacional, y singularmente a los círculos económicos españoles. La petrolera española Repsol YPF (quinta en tamaño de Europa) controla un tercio de las reservas de gas natural de Bolivia (son las segundas en importancia de la compañía), y es el principal inversor empresarial en ese país (1.200 millones de dólares). Hoy ha caído un 2,3% en la Bolsa de Madrid.

Morales ha dejada clara su intención de incrementar el control estatal sobre las reservas de gas del país, reduciendo el papel de las multinacionales como Repsol o la estadounidense Exxon Mobil. El presidente de la petrolera española, Antonio Brufau, ha felicitado por su victoria a Morales, transmitiéndole por teléfono su "deseo de trabajar juntos por el bien de Bolivia".

Con el 80% de los votos escrutados, Morales, de 46 años y líder del Movimiento al Socialismo (MAS), suma el 51%, según informa la agencia de noticias Bloomberg. Tras ser consciente de su más que probable victoria, Morales ha señalado que comienza ahora "la nueva historia de Bolivia", y "la lucha por los recursos naturales para cambiar nuestra historia". Eso sí, ha prometido que "jamás extorsionará a quien quiera invertir" en el país.

De estos comicios también saldrá el vicepresidente, 130 diputados, 27 senadores y, por primera vez, los prefectos (gobernadores) de los nueve departamentos. Las elecciones son el resultado de movilizaciones de diferentes organizaciones sociales a través de protestas y bloqueos, que en octubre de 2003 obligaron a dimitir al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, que fue sucedido por Carlos Mesa. El pasado junio, Mesa renunció a su vez al cargo.

Eduardo Rodríguez asumió entonces el poder, en medio de la convulsión social, con el único objetivo de convocar los comicios de hoy, y entregar el poder el próximo 22 de enero, cuando tome posesión el presidente que salga hoy elegido. El propio Rodríguez estuvo a las puertas de renunciar si se postergaban las elecciones, previstas en un primer momento para el 4 de diciembre, por un fallo del Tribunal Constitucional que anuló el artículo 88 del Código Electoral y puso en riesgo los comicios, por el enfrentamiento entre regiones por la redistribución de escaños.