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Una multitud proclama la autonomía de la región boliviana de Santa Cruz

Los indígenas rechazan el autogobierno y advierten de que puede desatarse una guerra civil

Más de 300.000 personas rechazaron ayer en la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra la estructura centralizada del Estado y proclamaron la autonomía de la región, la más rica de país. En un acto, que recuerda en el fondo y la forma a las primeras ceremonias independentistas respecto a la Corona de España vividas en esta parte del Continente americano hace ahora dos siglos, el presidente del Comité Pro Santa Cruz, Rubén Costas, anunció la creación de una Autonomía basada en "el espíritu de la autodeterminación".

Bajo un cartel con el lema "Somos Bolivia" y con un rosario colgado del cuello Costas proclamó que el proceso es "irreversible". "Que se sepan que les acabó la mamada", señaló en referencia a la clase gobernante en La Paz. El discurso de Costas fue interrumpido en numerosas ocasiones por gritos de "autonomía" y otros que le aclamaban como gobernador de Santa Cruz, nombramiento que, según marca la ley, es prerrogativa exclusiva del presidente de la República, Carlos Mesa. "La Asamblea Provisional pactará con los poderes del Estado la transferencia de recursos", advirtió y acto seguido presidió por aclamación de la elección de la Asamblea.

En la céntrica plaza de Cristo Redentor y ante un escenario donde estaban más de 200 personas —representantes de los sectores políticos y sociales de la ciudad— los asistentes al cabildo dieron el mandato a la nueva Asamblea de convocar un referéndum vinculante sobre la implantación definitiva de las autonomía. Mientras, el grito de "¡Autonomía, carajo!" —convertido ya en un símbolo del movimiento— y el color verdiblanco de las banderas regionales inundaban el centro de Santa Cruz. El acto finalizó con el canto del himno boliviano y el de Santa Cruz.

Según lo acordado ayer, si para el próximo mes de abril el Gobierno de La Paz no ha actuado, la nueva Asamblea organizará la elección por sufragio del gobernador en paralelo al referéndum que legitimará el Estado autonómico. Casi simultáneamente a la celebración del cabildo, el Gobierno boliviano anunció que va a promulgar un decreto que permitirá que los gobernadores sean elegidos por sufragio, así como un referéndum en todo el país sobre las autonomías. La fecha propuesta será abril.

Santa Cruz estaba ayer paralizada, ya que los empresarios y los organismos oficiales dieron la tarde feriada a los trabajadores para que pudieran acudir a la constitución del cabildo. Mientras el Ejército y la policía —cuyos jefes han anunciado que sólo obedecerán al Gobierno de La Paz— permanecían acuartelados, aunque el gobernador interino, Jaime Paz, aseguró que la ciudad permanecería vigilada para evitar problemas de orden público. En la celebración del cabildo, el control estuvo a cargo de una guardia de 500 jóvenes pertenecientes a la Unión Juvenil Cruceñista

Por la mañana se produjeron violentos enfrentamientos entre indígenas que bloqueaban una carretera de acceso a Santa Cruz y vecinos de varios municipios que, a bordo de unos 400 microbuses se dirigían hacia la ciudad para participar en la proclamación de la autonomía. Los indígenas se oponen a la medida. "No queremos que ese grupo oligárquico empresarial tome medidas unilaterales", opinó uno de los líderes de la Coordinadora de Pueblo Étnicos de Santa Cruz. Los indígenas celebraron ayer un contracabildo en el que se advirtió de que se puede desencadenar una guerra civil en la ciudad.

Desde el Comité Cívico se acusa a los dirigentes indígenas de Bolivia, en especial a Evo Morales de oponerse al proceso autonómico por temor a perder influencia en la política nacional. "En La Paz existe un poder desestabilizador. Si se impone la visión de Morales nos veremos en un proceso de retraso", explicó Óscar Ortiz, gerente general de la Cámara de Industria de Santa Cruz y miembro del Comité, quién subrayó que en ningún momento se está poniendo en peligro la unidad nacional."La autonomía no es independencia", resaltó antes de empezar el acto Carlos Dabhoud, portavoz del Comité, aunque advirtió: "pero si no hay autonomía si que va a haber separatismo".

En la madrugada de ayer hubo más choques cuando un grupo de indígenas trató de ocupar un intercambiador de ferrocarril, en su acción comenzaron a agredir a periodistas y transeúntes hasta que intervino la policía que impidió la ocupación. Ayer también permanecía ocupada la prefectura del departamento. Los jóvenes universitarios que se han hecho con el control del edificio aseguran que sólo dejarán el lugar para entregárselo a la autoridad que designe el cabildo o, como mal menor, a un fiscal.

Hasta el último momento siguieron las negociaciones entre el Gobierno central y representantes del Comité Cívico, quienes insistieron en que el Gobierno del presidente Mesa tiene que retirar el decreto de subida de carburantes, algo a lo que el Ejecutivo, a pesar de haber realizado ya numerosas rebajas, se ha negado. El comité exige que la nueva autonomía tenga competencias en sanidad, educación, migraciones y convocatoria de comicios, pero algunos representantes de la sociedad cruceña van más lejos. "Hemos luchado por una democracia participativa y eso significa que el ciudadano se sienta identificado con sus autoridades y les pase factura por sus promesas", explicó Antonio Franco, vicepresidente de la asociación de empresas privadas de Santa Cruz, quien se declara partidario de que los mandos policiales de la región sean designados directamente por las autoridades autonómicas y no por el Gobierno de La Paz.