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La OIEA insta a Irán a mantener la suspensión de su programa de enriquecimiento de uranio

Con esta reolución, Teherán evita ser denunciado ante el Consejo de Seguridad de la ONU, como pretendía Washington

La Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha aprobado hoy en Viena por consenso una resolución en la que insta a Irán a mantener la suspensión de su programa de enriquecimiento de uranio, un material clave para la fabricación de bombas atómicas. Con la aprobación de esta resolución, el régimen iraní ha logrado evitar ser denunciado ante el Consejo de Seguridad de la ONU, que tiene los poderes de dictar sanciones económicas y políticas contra Teherán.

Momentos antes abrirse la sesión oficial de la reunión de la Junta de Gobernadores del organismo que ha aprobado esta tarde una resolución sobre el controvertido programa nuclear iraní, el director general del OIEA, Mohamed El Baradei, ha confirmado que Irán ha suspendido plenamente todas sus actividades relacionadas con el enriquecimiento de uranio. "Hoy hemos completado nuestra verificación de la decisión de Irán de suspender todas sus actividades de enriquecimiento y reprocesamiento (de uranio)", ha afirmado el máximo responsable del OIEA, que ha instado además a Irán "a que mantenga esa suspensión y que sea lo más transparente posible y coopere con el OIEA".

El acuerdo se ha producido tras varios días de intensas discusiones debido a la insistencia de Irán de seguir operando una veintena de centrifugadoras de gas, lo que fue rechazado por Alemania, Gran Bretaña y Francia, autores del texto de la resolución. La resolución que finalmente se ha aprobado es considerablemente más suave que el borrador inicial redactado por esos tres países. El documento definitivo insta a Irán a mantener la suspensión de todas sus actividades relacionadas con el enriquecimiento de uranio, aunque reconoce que esta medida no es legalmente vinculante. Por eso, la resolución tampoco menciona posibles sanciones si Teherán no la cumple a rajatabla.

Permitir el acceso a los inspectores

Por otra parte, el documento exige a Teherán que permita el acceso de los expertos del OIEA a todas instalaciones nucleares que el organismo considere necesario en el marco del Protocolo Adicional del TNP (Tratado de No Proliferación de armas nucleares), firmado pero aún no ratificado por Irán. Ese protocolo adjunto al TNP permite al OIEA hacer inspecciones por sorpresa y prácticamente sin aviso previo en el país persa. El texto resalta además, tal como lo pedían Irán y los países en desarrollo en la Junta, los derechos de todos los Estados firmantes del TNP a tener acceso a tecnología nuclear para fines pacíficos.

Washington había pedido en las últimas semanas denunciar a Irán ante el Consejo de Seguridad de la ONU, mientras que los europeos, liderados por Alemania, Francia y Gran Bretaña, apostaron por una salida negociada de la crisis nuclear. Hace dos semanas, esos tres países consiguieron en París que Irán se comprometiera a una suspensión total y plena de todas las actividades relacionadas con el enriquecimiento de uranio, a cambio de una serie de incentivos económicos, tecnológicos y políticos.

Aunque los términos y detalles de ese acuerdo de cooperación deberán ser negociados a partir del 15 de diciembre próximo, Teherán ha accedido a prometer que mantendrá paralizado su programa de enriquecimiento de uranio mientras dure esa negociación. El jefe de la delegación iraní en la reunión del OIEA, Hossein Musavian, ha estimado hoy en Viena que la primera fase de esas negociaciones durará unos tres meses. Estados Unidos acusa a Irán de estar trabajando en secreto desde hace dos décadas en un programa nuclear militar, algo que Teherán niega, y alega que sus esfuerzos en el campo atómico sólo obedecen a fines civiles como la generación de energía eléctrica.