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El PP culpa al Gobierno de la expulsión de Cuba de un diputado que iba a reunirse con opositores

Exteriores convoca a la embajadora de Cuba para que explique el "inaceptable" incidente

Justo cuando el Gobierno español se disponía a mejorar las relaciones con Cuba con un distanciamiento de la actual política europea de sanciones a la isla, un incidente diplomático ha vuelto a enturbiar las relaciones entre ambos países. El Ministerio de Asuntos Exteriores ha convocado hoy con carácter de urgencia a la embajadora de Cuba en España, Isabel Allende Karem, para que explique la "inaceptable" expulsión de la isla del secretario de Relaciones Internacionales del PP, Jorge Moragas. Cuba no permitió anoche su entrada ni la de otros dos diputados holandeses que le acompañaban. Los tres se iban a entrevistar con destacados opositores anticastristas como Oswaldo Payá o Blanca Reyes, esposa del periodista y escritor Raúl Rivero, condenado a 20 años de cárcel.

Las autoridades cubanas han alegado que estos tres políticos europeos llevaban consigo tan sólo un visado de turista, lo que no permite este tipo de encuentros. Tras dos horas de espera en el aeropuerto internacional José Martí de La Habana, las autoridades embarcaron de nuevo a los parlamentarios en un avión de Air France, sin permitirles abandonar la zona de tránsito del aeropuerto ni reunirse con los responsables consulares de sus respectivos países. Además, las autoridades del país caribeño han acusado al diputado popular de ser un "enemigo de la Revolución" y mantener actitudes "injerencistas" y de "provocación política".

El PP acusa a Zapatero

De poco le ha valido al PP que el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, haya tildado de "inaceptable" este nuevo desaire del Gobierno castrista. Esta misma tarde, tras su regreso precipitado de Cuba, Moragas ha ofrecido una rueda de prensa junto a Ángel Acebes para achacar su expulsión al cambio de política exterior de Zapatero. A su juicio, su presencia en la isla era "un problema" en un momento en "se está debatiendo la posición de la Unión Europea respecto a Cuba y el Gobierno español está estableciendo un diálogo unilateral con el cubano para modificarla". En su opinión, Cuba está utilizando al Gobierno español como "pardillo" del chantaje que supone cualquier diálogo con una dictadura para influir en la decisión final de los países comunitarios. "Pero la jugada les ha salido mal", ha continuado, "porque lo que han conseguido es que la sociedad española y europea tomen conciencia de este problema".

Pese a que Moratinos había pedido esta misma tarde al PP un cambio de actitud y que prestara su apoyo a la "política de Estado" del Gobierno respecto al régimen cubano ("Dialogar y profundizar en la democracia y en el respeto a los derechos humanos") , Moragas no ha tenido problemas en cargar contra el giro diplomático emprendido por el Gobierno, que ha calificado de "política del cangrejo" : "desandar todo lo andado" por el PP. Por ello, ha reiterado la oferta de su partido de un gran pacto en materia de política exterior, aunque se ha mostrado pesimista porque, según él, difícilmente van a defender los intereses nacionales en el exterior unos políticos que "niegan la existencia de España".

En el capítulo de desagravios, Moragas ha exigido que el embajador español en Cuba, Carlos Alonso Zaldívar, pida disculpas a los integrantes de la oposición cubana por la expulsión de la delegación que él mismo integraba. De no ser así, Moratinos debería cesarlo. Si tampoco se produjese este cese, Moragas ha adelantado que su partido pedirá responsabilidades a un escalafón más alto. Finalmente, el secretario de relaciones internacionales del PP ha dicho sentirse más defendido por el ministro holandés de Exteriores, quien ha mostrado esta tarde la "indignación" y la "cólera" de su Gobierno por el incidente, que por el jefe de la diplomacia española.

Cuba no expulsaba de sus fronteras a parlamentarios de países miembros de la UE desde 1988, cuando no permitió la entrada de los diputados del PP Loyola de Palacio y Javier Cámara, que entonces viajaban acompañando a un comité europeo pro derechos humanos.