75.000 personas reclaman ante el Congreso argentino seguridad y justicia
La de la noche del 27 de agosto ha sido la tercera manifestación encabezada por Juan Carlos Blumberg después de que su hijo Axel fuera secuestrado y asesinado en Buenos Aires en el mes de marzo. Con velas como único símbolo reivindicativo, esta vez, la policía cifra en 75.000 los congregados.
En su discurso, Blumberg se comprometió a seguir con esta "cruzada por nuestros hijos", "aunque nos corten los puentes, aunque nos corten los programas de televisión".
Sus seguidores no portan pancartas, pero muchos sospechan que tras los gestos de Blumberg se esconden aspiraciones políticas.
De momento, ha conseguido que Néstor Kirchner endurezca las leyes penales y emprenda una purga dentro de la policía. Ahora pretende que modifique la ley del menor.
El de la inseguridad ciudadana es el principal quebradero de cabeza del presidente Kirchner. Aunque Argentina es uno de los países más seguros de América Latina, los secuestros de ciudadanos de clases acomodadas del cinturón industrial de Buenos Aires están a la orden del día a raíz de la crisis económica de 2001.



























































