Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
La Carta Magna | LA EUROPA DE LOS VEINTICINCO

Los Veinticinco cierran un acuerdo definitivo sobre la Constitución Europea

La Presidencia de turno pospone la designación del sucesor de Romano Prodi al frente de la Comisión Europea

Tras dos días de negociaciones, los 25 miembros de la UE parecen finalmente de acuerdo y Europa tendrá desde hoy una Constitución. La propuesta irlandesa para tomar las decisiones por doble mayoría, perfilada hoy con las exigencias de grandes y pequeños, ha logrado el visto bueno de todos. El acuerdo ha sido festejado con champán en la sala de reuniones por los veinticinco jefes de estado o gobierno participantes en la fase final de las negociaciones.

Aunque el optimismo ha presidido la Cumbre de Bruselas desde que se iniciara ayer, las reticencias de los países más pequeños a aceptar la propuesta irlandesa -toma de decisiones por mayoría de 55% de estados que representen al 65% de la población y minorías de bloqueo de al menos cuatro países- y las desavenencias sobre el que será el sustituto de Romano Prodi al frente de la Comisión, han mantenido en vilo el acuerdo sobre el texto constitucional hasta última hora de hoy. También es cierto que la voluntad era la de no levantar la reunión hasta que Europa se dotara de una Carta Magna.

El ministro irlandés para Asuntos Europeos, Dick Roche, señala que el acuerdo es un hecho, tras las reuniones bilaterales mantenidas esta tarde. La presidencia ha tenido que recurrir a estos encuentros ante la oposición de los países más pequeños a la propuesta irlandesa de ayer. Las entrevistas han dado su fruto y Roche ha desatado la euforia al decir que el acuerdo era "cuestión de 59 minutos", el tiempo de redactar una propuesta final, en teoría ya aceptada, y presentarla para su aprobación en la sesión plenaria, que se reanudó a las 21.00 horas.

Aunque no se conocen los detalles de la última propuesta, se trabaja desde ayer en un reparto de poder que da respuesta a las peticiones de España. Hoy, una nueva oferta, en una formulación cada vez más enrevesada, establecía que la toma de decisiones en el Consejo de Ministros se hará por doble mayoría, es decir, que requiere el 55% de los Estados miembros que comprendan al menos el 65% de la población, tal y como se había planteado ayer. También se prevé que para bloquear una decisión es necesario el voto en contra de, al menos, cuatro países. No obstante, una decena de países pequeños ha mantenido todo el día su oposición a este arreglo, pidiendo un mayor porcentaje de estados -el 58%, o sea, 15 países- para que tomen cuerpo las decisiones.

Francia, España y Alemania, en cambio, aceptaban la propuesta, reformulada también por la mañana de modo que se estableciera una mayoría supercualificada del 72% de los estados -65% de población- para determinadas materias, interior, política exterior o política monetaria. Hasta ahora, estas cuestiones no eran competencia de las instituciones europeas, sino que se analizaban directamente en las cumbres de jefes de Gobierno donde las decisiones se adoptan por unanimidad. Asimismo se añade que la abstención, a diferencia de la situación actual, no se contabilizará como voto negativo respecto al total.

En lo que parece que el pacto está mas lejos es en el asunto del relevo al frente de la Comisión. El presidente de turno de la Unión Europea, el irlandés Bertie Ahern, ha anunciado esta noche a sus colegas la decisión de posponer el nombramiento del sucesor de Romano Prodi al frente de la Comisión Europea.

Fuentes diplomáticas han informado a EFE de que el primer ministro irlandés ha hecho el anuncio tras celebrar el histórico acuerdo sobre la Constitución europea.

La Comisión

En cuanto a la Comisión Europea (CE), la nueva propuesta contempla que durante la primera legislatura tras la ratificación de la Constitución haya un comisario "nacional por cada Estado miembro, incluidos el presidente y el ministro de Asuntos Exteriores". Sin embargo, en la segunda legislatura -que según las previsiones actuales arrancaría en 2014-, el número de comisarios se recortaría "a dos tercios del número de Estados miembros".

Por lo que respecta al Parlamento Europeo, se eleva el número de escaños de 736 a 750, con una cuota nacional mínima de 6 eurodiputados por país y una máxima de 96, aunque ésta última cifra aparece entre corchetes, sígno de que no ha sido consensuada aún. Esto podría llevar a Alemania a reducir su presencia en el Parlamento, ya que el vigente Tratado de Niza le asigna 99.

En cuanto a las cuestiones no institucionales, la presidencia mantiene su enmienda sobre la supervisión del Pacto de Estabilidad, según la cual la CE podrá realizar "propuestas" a la hora de determinar si un Estado vulnera el límite de déficit público, pero sólo "recomendaciones" cuando toque definir las medidas correctivas y el plazo para reducir el desequilibrio. La presidencia busca satisfacer así a Alemania o Francia, partidarias de que la CE sólo realice "recomendaciones" -de poca capacidad vinculante-, y a Holanda y Bélgica, partidaria de dotarla siempre con capacidad de plantear propuestas.