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GUERRA CONTRA EL TERRORISMO

El talibán americano llega a Estados Unidos

John Walker está acusado de conspirar contra vidas norteamericanas y de colaborar con terroristas

John Walker Lindh, conocido como el talibán americano, ya está en Estados Unidos. El joven ha aterrizado a última hora de la tarde (madrugada en España) en el aeropuerto Dulles de Washington, a bordo de un avión militar muy vigilado por fuerzas norteamericanas.

Walker, de 20 años, ha comparecido hoy ante un tribunal federal de Alexandria (Virginia), a las afueras de la capital estadounidense, para responder por cuatro cargos que le pueden costar una condena a cadena perpetua, pero no una sentencia de muerte.

El talibán americano está acusado en Estados Unidos de conspirar contra vidas norteamericanas, de colaborar con grupos terroristas, incluido Al Qaeda, además de facilitar material de apoyo a organizaciones terroristas, aunque estos cargos podrían ampliarse dado que está en curso una investigación sobre el caso, según ha explicado a la salida del tribunal el fiscal federal Paul McNulty.

Walker ha tenido ocasión de reunirse con sus padres antes de comparecer frente al tribunal durante unos 20 minutos y su padre ha explicado a los periodistas que había encontrado a su hijo en "muy buenas condiciones" y que éste le había mostrado su interés por poder reunirse con sus abogados, algo que por el momento no ha podido hacer desde que fuera detenido por militares estadounidenses el pasado mes de noviembre en Afganistán.

Por su parte, McNulty ha añadido que el próximo 6 de febrero se celebrará una vista preeliminar en Alexandria.

Walker, hijo de un abogado de California, se convirtió al Islam hace cuatro años y se unió a los talibanes en Afganistán en 2001. Fue apresado el 1 de diciembre pasado durante la revuelta protagonizada por prisioneros talibanes y de Al Qaeda en la prisión afgana de Mazar-i-Sharif, y desde entonces ha copado gran parte del interés de los medios de comunicación estadounidenses.

Desde una prisión cercana a la ciudad afgana de Mazar-i-Sharif, donde permaneció los primeros días después de ser identificado, Walker pasó a estar confinado en un campamento de los marines, donde permaneció recluido dentro de un contenedor, para luego ser enviado a bordo de un buque militar estadounidense en el Mar de Arabia, donde se encontraba hasta de ser trasladado a Estados Unidos.