La CIA entrenó a comandos paquistaníes para asesinar a Bin Laden en 1999
Según publica el 'Washington Post', la operación tuvo que ser abandonada justo antes de su inicio a causa del golpe de Estado que llevó al poder al general Musharraf
Varios comandos paquistaníes entrenados y equipados por la CIA estaban listos en octubre de 1999 para penetrar en Afganistán y asesinar a Bin Laden, pero la operación tuvo que ser abandonada a causa del golpe de estado que llevó al poder al general Musharraf, según publica hoy Washington Post.
La CIA entrenó y equipó en 1999 a cerca de 60 comandos de los servicios secretos paquistaníes para que se introdujeran en Afganistán y capturarán o asesinaran a Osama bin Laden, según ha publicado hoy el diario estadounidense The Washington Post.
Los periodistas Bob Woodward y Thomas E. Ricks afirman, citando a fuentes cercanas a esta operación, que el plan fue diseñado por el jefe de inteligencia de EE UU durante el mandato de Bill Clinton y por el primer ministro paquistaní Nawaz Sharif. La operación fue abandonada tras el golpe de estado que derrocó ese mismo año a Sharif y puso en el poder al actual líder del país, el general Pervez Musharraf.
El plan fue diseñado menos de un año después del ataque con misiles realizado por EE UU contra los campos de entrenamiento de Bin Laden en Afganistán, y contemplaba la posibilidad de respaldar la operación con bombardeos masivos o con un asalto terrestre de gran escala.
Los comandos paquistaníes estaban operativos y listos para el ataque en octubre de 1999, pero la operación tuvo que ser abortada el 12 de ese mes tras el golpe de estado de Musharraf, que se negó a apoyar el plan pese a los esfuerzos denodados del Ejecutivo de Clinton en ese sentido.
Además, Clinton aprobó en 1998 un plan para incrementar las operaciones de la CIA en la zona, con el objetivo de colaborar con grupos del país y con otros servicios de inteligencia para capturar o asesinar a Bin Laden.
El intento más serio de acabar con la vida del millonario saudí tuvo lugar en agosto de 1998, cuando Clinton aprobó un ataque con misiles Tomahawk contra los campos de entrenamiento de terroristas de Bin Laden en Afghanistan en respuesta a los atentados contra la embajadas estadounidenses de Kenia and Tanzania.

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