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EE UU

El ex agente del FBI Hanssen admite que pasó información a Moscú durante 20 años

Cambió su declaración, que inicialmente había sido de inocencia, por la de culpabilidad en 15 de los 21 cargos imputados como parte de un acuerdo con los fiscales.- Esto evita, por ahora, que se pida la pena de muerte

En una audiencia ante el juez federal Claude Hilton, en Alexandria (Virginia), Hanssen ha cambiado su declaración, que inicialmente había sido de inocencia, por la de culpabilidad. El juez deberá fijar ahora la fecha para la sentencia.

Según el gobierno, Hanssen dio al gobierno de la Unión Soviética y luego al de Rusia información secreta y recibió en pago 1,4 millones de dólares en efectivo y diamantes.

Hanssen "traicionó a su país y a sus compatriotas, se cubrió de ignominia y pasará el resto de su vida bajo custodia", afirmó el fiscal federal Kenneth Nelson.

Robert Hanssen, de 57 años y quien trabajó durante 25 años para la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), admitió su culpabilidad en 15 de los 21 cargos imputados como parte de un acuerdo con los fiscales, lo que evita, por ahora, que se pida la pena de muerte.

El abogado Plato Cacheris, que representa al espía, ha revelado que sus actividades de espionaje comenzaron en 1979, y no en 1985 como hasta ahora se había informado, pero aclaró que "fueron intermitentes, con una pausa entre 1992 y 1999".

Nelson ha advertido que durante los próximos seis meses Hanssen será sometido a nuevos interrogatorios, en los que se usará el detector de mentiras, para que las agencias de seguridad de EEUU evalúen el daño causado por la información que Hanssen pasó a los rusos.

"Si él no coopera plenamente, el gobierno dará por terminado el acuerdo, podrá usar cualquier declaración que él haya hecho para procesarlo y podrá solicitar la máxima pena que estipula la ley para sus crímenes", agregó el fiscal.

La pena máxima por 14 de los delitos que Hanssen admitió es la pena de muerte.

Sin embargo, el defensor Cacheris ha dicho que bajo el acuerdo con la fiscalía "la pena de muerte ya no es una opción en este caso".

"Hanssen no tendrá la posibilidad de libertad vigilada, y no podrá obtener beneficio económico alguno -sea por libros o publicidad- derivado de su historia", ha indicado Nelson.

Bajo los términos del acuerdo, Hannsen no puede escribir, o ayudar en la escritura de libros, artículos o la producción de películas o documentales, o entrevistas con escritores o medios de prensa sin un permiso del FBI que asegure que sus revelaciones no pondrían en peligro la seguridad nacional.

Cualquier dinero recaudado de esas actividades irá al gobierno de EEUU.

La donación del dinero

Hanssen "ha renunciado a todo reclamo sobre su pensión del gobierno, excepto por la porción que se entregará a su esposa si ésta colabora plenamente con el gobierno".

Bajo el acuerdo con la fiscalía la familia de Hanssen conservará su casa en Vienna (Virginia) y los tres vehículos que posee, y su esposa Bonnie cobrará parte de la pensión del FBI en la medida en que siga cooperando con las autoridades.

Bonnie Hanssen declaró a los investigadores que su esposo le dijo en 1979 que estaba pasando información a los soviéticos, pero lo explicó como parte de un esfuerzo para engañar a los espías de Moscú.

Según Bonnie, su esposo prometió que no continuaría con el doble juego y, a instancias de un sacerdote el devoto católico donó a una obra de beneficencia el dinero que había recibido de los soviéticos.

Las autoridades han indicado que no tienen razones para creer que Bonnie Hanssen, madre de los seis hijos del espía, ha mentido y no ha habido intentos de acusarla a ella por crimen alguno.

También forma parte del acuerdo con la fiscalía que Hanssen entregue el dinero "y cualquier otro beneficio que haya recibido" de Rusia, dijo Nelson.

Las autoridades detuvieron a Hanssen en febrero pasado en un parque de Virginia después de que, según la policía, dejara un paquete debajo de un puente de madera.

Los investigadores afirman que ése era el sitio donde Hanssen tenía arreglada la entrega de documentos a su contacto ruso.

El director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), George Tenet, era partidario de que no se ejecutara a Hanssen, por la información que éste puede brindar sobre las operaciones clandestinas de Rusia, mientras que el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, sí favorecía esa posibilidad, según fuentes allegadas al caso.