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Piña, hongos, mangos o maíz: si la piel de las zapatillas veganas no es piel, ¿qué es?

La moda sostenible ha llegado al mundo del calzado deportivo con todo tipo de fórmulas para evitar piel ni materiales procedentes de animales

El modelo Crossvegan Sand de Mikakus Barcelona, enteramente fabricado de materiales veganos.
El modelo Crossvegan Sand de Mikakus Barcelona, enteramente fabricado de materiales veganos.Mikakus Barcelona
Victoria Zárate

Hoy nos hacemos preguntas impensables hace unos años. Hace algo más de una década poca gente se cuestionaba de dónde provienen los alimentos que consume y mucho menos cómo son los procesos para fabricarlos. Ahora sabemos (o creemos saber) cómo han llegado esos huevos o esa carne al supermercado y esas cuestiones se han ido extendiendo a otros ámbitos de nuestra vida, como a nuestra forma de vestir. Adjetivos como sostenible, verde o consciente se han infiltrado en el mundo de la moda, paradójicamente la segunda más contaminante del planeta según Naciones Unidas, hasta convertirse en un negocio por sí mismo. En 2023, la llamada moda sostenible alcanzó un valor de mercado de 6.500 millones en todo el mundo. Esa búsqueda por adaptarse a la sensibilidad del momento ha llegado al calzado, especialmente a un sector en continuo crecimiento como el de las sneakers. El concepto de zapatillas veganas es ya habitual, pese a que muchas veces no sepamos qué es lo que las convierte en veganas, y mucho menos de qué están hechas. Si es piel vegana, ¿es acaso piel?

Para empezar: ¿qué hace que una prenda, en este caso calzado, sea o no vegana? La organización PETA lo explica claramente: no sólo no pueden contener piel u otros materiales procedentes de animales, sino tampoco otros derivados en los que cualquier especie animal esté implicada. La piel, por supuesto, está prohibida, pero también la lana o la seda. Esas limitaciones han llevado a las firmas de moda a buscar alternativas en los tejidos vegetales y los sintéticos. Si el algodón o la lona eran ya materiales habituales en la fabricación del empeine, las marcas lo han tenido más complicado para buscar alternativas que resulten convincentes en sustitución de la piel.

Actualmente, prácticamente todas las marcas, desde los gigantes del sector deportivo como Adidas o Nike hasta las de nicho, incluyen en sus colecciones modelos veganos. Otras se han especializado en esas prácticas, hasta incorporarlas en toda su producción. Las maneras de conseguirlo, eso sí, son de lo más variadas.

¿Qué hay detrás de una zapatilla vegana?

Conseguir que una zapatilla parezca hecha de cuero sin usar un derivado animal ha sido el santo grial de las sneakers veganas, desde que pioneras de la causa como Stella McCartney comenzasen a incorporar los principios del veganismo a compañía multinacionales como Adidas, con la que la diseñadora británica colabora desde 2005. La alternativa más sencilla y rápida fue recurrir a materiales sintéticos. Caucho, lona o nylon, todos ellos ya utilizados en el diseño de calzado, se convirtieron en materiales recurrentes, pero ninguno de ellos sustituía, en principio, la sensación, a la vista y al tacto, de la piel.

El modelo SDU Náutico Pierre de Veja.
El modelo SDU Náutico Pierre de Veja.Veja

Ese es el reto al que se han enfrentado marcas como Mikakus, marca catalana fundada en 2018 por el futbolista Andrés Iniesta. Edwin Battistini, su diseñador, nos explica cómo se consigue sustituir materiales animales en el calzado. “Utilizamos materiales veganos, una mezcla de poliuretano y poliamida 100% veganos, porque tienen las mismas propiedades que la piel en cuanto a comodidad y durabilidad”, cuenta. “El uso de materiales veganos no influye a la hora del diseño como tal, porque los materiales que utilizamos son de la misma calidad que la piel y tienen las mismas cualidades, pero en lo que sí que influye es en el color y en la textura debido a su consistencia. Los materiales veganos aportan una paleta de colores más naturales, evitando colores fuertes o texturas demasiado ‘industriales”.

Es vegano, ¿pero es sostenible?

La pregunta es inevitable. Si bien los sintéticos aseguran que ningún animal ni productos derivados de ellos sean necesarios para fabricar una zapatilla, ¿es el producto final sostenible? Battistini apunta a los materiales reciclados como manera de sortear ese dilema. “Todos los sustitutivos veganos contienen un porcentaje de plásticos que es lo que le da la consistencia y la durabilidad de la piel”, afirma. “Entendemos que la sustitución de la piel por plástico en zapatillas genera dudas sobre su impacto ambiental, y por ello siempre trabajamos con pieles sintéticas de materiales reciclados”. Algo que también se deja notar en el precio. “En el coste influye, porque generalmente los materiales veganos y reciclados cuestan más que los materiales tradicionales”, apunta.

Detalle de los cordones de la zapatilla Newboom Mineral de Mikakus Barcelona.
Detalle de los cordones de la zapatilla Newboom Mineral de Mikakus Barcelona.Mikakus Barcelona

En otros casos, las marcas han dirigido su mirada hacia el mundo vegetal como la manera de encontrar materiales para diseños veganos y cumplir con las necesidades de sostenibilidad. En el caso de la francesa Veja, la búsqueda de estas alternativas es una constante. “Desde 2005 creamos zapatillas de una manera diferente, mezclando proyectos sociales, justicia económica y materiales ecológicos”, cuenta Sebastien Kopp, CEO de la firma.”Utilizamos algodón orgánico brasileño y peruano para la lona y los cordones, caucho amazónico para las suelas, y diversos materiales innovadores concebidos con botellas de plástico recicladas o poliéster reciclado. Llevamos años buscando alternativas inteligentes al cuero. En 2014, iniciamos un programa de investigación y desarrollo para ampliar nuestra base de materiales. Nuestro objetivo era encontrar una alternativa, pero sin utilizar plástico, como hacen la mayoría de las pieles ‘veganas’ del mercado. Sustituir el cuero por plástico no nos parecía una buena solución”, afirma.

Piña, hongos y maíz para vestir los pies

Una de las vías de Veja para conseguir modelos que recrean la piel animal la encontraron en materiales que asociamos más a una ensalada que al mundo del calzado: el maíz. “Buceamos en el mundo de los polímeros de base biológica, donde conocimos al proveedor brasileño de un material llamado CWL, fabricado con una lona de algodón orgánico recubierta con almidón de maíz, aceite de ricino y poliuretano. Así que, en 2019, empezamos a utilizarlo”, explica Kopp. El CWL, siglas de Cotton Worked as Leather (“algodón utilizado como cuero”, en inglés), “conserva el aspecto, el tacto y la impermeabilidad del cuero. En nuestra colección para primavera-verano de 2024 consiste en el 36% de la colección para adultos y el 39% de la colección para niños”.

Suela (vegana) de una zapatilla de la marca francesa Veja.
Suela (vegana) de una zapatilla de la marca francesa Veja.Veja

Otras marcas, como la británica Løci, combinan materiales reciclados, entre ellos botellas de plástico, con otros de origen vegetal, como el maíz o el bambú. La española Saye también usa materiales similares, y en su colección The Greens Capsule añaden otros como piel de mangos desechados para el mercado de alimentación, cactus o los residuos de manzanas que han sido utilizadas para la elaboración de zumo. También se han creado materiales como el Piñatex, que utiliza la piel de la piña como base para crear un tejido similar al cuero, o el Mylo, que hace lo propio a partir del micelio de hongos, la parte que queda oculta bajo la tierra similar a la raíz de una planta. La firma española Yuccs, además de otros materiales no veganos como la lana de oveja merina, también han incorporado a sus modelos suelas realizadas en base a caña de azúcar o piel de uva como material impermeable.

Del nicho a lo global

Si el veganismo llevado al calzado podía parecer hace unos años una opción minoritaria, en los últimos tiempos se ha convertido en un reclamo promocional. En 2021, Louis Vuitton presentaba sus primeras zapatillas, The Charlie, fabricadas con piel vegana de maíz. Ese mismo año, Gucci ponía a la venta una colección de sneakers que utilizaban el Mylo entre otros materiales. Los gigantes deportivos también han recurrido a ese tejido procedente de los hongos, como en las primeras Stan Smith, el modelo clásico de Adidas, que presumen de ser completamente veganas, creadas por Stella McCartney.

Convertida o no en una estrategia de marketing más, la tendencia de las zapatillas veganas ya ha despegado desde los márgenes de la industria de la moda hasta incorporarse a la imagen urbana e incluso el lujo. Nada hace pensar, además, que sea una tendencia pasajera. Si en el futuro llevar unas zapatillas de piel acaba por considerarse como un gesto tan innecesario como llevar hoy un abrigo de visón, es algo que solo el tiempo dirá. Mientras tanto, la búsqueda de materiales que sustituyan a las pieles parece que solo acaba de empezar.

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Sobre la firma

Victoria Zárate
Periodista vinculada a EL PAÍS desde 2016. Coordinó la web de Tentaciones y su sección de moda y estilo de vida hasta su cierre en 2018. Ahora colabora en Icon, Icon Design, S Moda y El Viajero. Trabajó en Glamour, Forbes y Tendencias y ha escrito en CN Traveler, AD, Harper's Bazaar, V Magazine (USA) o The New York Times T Magazine Spain.
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