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La princesa Marta Luisa de Noruega se compromete con Durek Verret, su chamán

La primogénita de Harold y Sonia ha comunicado su próxima boda a través de su Instagram con una fotografía en la que posa con su pareja mostrando el anillo de compromiso

El chamán Durek Verrett y la princesa Marta Luisa de Noruega, en Oslo en mayo de 2019.
El chamán Durek Verrett y la princesa Marta Luisa de Noruega, en Oslo en mayo de 2019.SplashNews.com (GTRESONLINE)
El País

Marta Luisa, hija de los reyes Harald y Sonia de Noruega, ha anunciado su compromiso con su novio, el chamán estadounidense Durek Verrett, con quien mantiene una relación desde hace tres años. La princesa ha comunicado la noticia a través de su cuenta de Instagram, donde tiene casi 200.000 seguidores, con una fotografía en la que posa sonriente junto Verret mostrando el anillo de compromiso.

“Estoy muy feliz de anunciaros que estoy prometida al chamán Durek, el único que hace que mi corazón salte, el único que me ve y me comprende con todo mi potencial, el que me hace reír y con quien puedo ser vulnerable. El amor no juzga de dónde vienes o quién eres como ser humano. El amor crea puentes entre personas, culturas y religiones. Estamos felices de habernos encontrado a través de los continentes, etnia y origen social”, ha escrito la princesa junto a la foto. Además agradecía a los familiares y amigos que siempre han estado a su lado, en una relación un tanto polémica desde que se dio a conocer.

La princesa y su futuro marido han remitido un comunicado a los medios noruegos en el que informan que después de la boda seguirán viviendo en continentes diferentes, ella en Noruega y él, en California. Todavía no han confirmado la fecha en la que se celebrará el enlace. Los reyes Harald y Sonia también han enviado sus felicitaciones y mejores deseos a la pareja a través de otro comunicado, así como los príncipes herederos, Haakon y Mette Marit, quienes les han deseado “lo mejor para su futuro”.

Este será la segunda boda de la princesa tras su matrimonio en el año 2002 con el escritor de origen danés Ari Behn, quien se quitó la vida el 25 de diciembre de 2019. Marta Luisa y Ari Behn estuvieron casados más de 15 años y de aquella relación nacieron tres hijas, Maud, Leah y Emma. Sin embargo, los constantes escándalos de Behn, desde sus paseos vestido de drag queen por Barcelona con la excusa del rodaje de un documental o sus fotografías insinuantes con una famosa bloguera a la que conoció en una boda, terminarían enfriando la relación de pareja y el cariño de los noruegos. La relación con Behn y su posterior divorcio en 2017, tanto por lo civil como por lo religioso, posicionaron a Marta Luisa como la princesa díscola y rebelde dentro de las siempre discretas familias reales escandinavas.

En 2019 y tras un periodo de soltería, la princesa volvió a sorprender a la sociedad noruega cuando hizo público su amor por un chamán llamado Derek Verrett que afirmaba haber sido rey en otra vida y también haber vivido en el Antiguo Egipto, y con quien dio una gira de conferencias. La princesa, muy activa en redes sociales, donde no duda en compartir momentos de su vida personal, reparte su tiempo entre California (Estados Unidos) y Noruega. Tras el anuncio de su relación con el chamán, las críticas no tardaron en llegar, incluidos rumores de renuncia a sus derechos dinásticos e incluso el abandono de su título a la hora de realizar sus actividades comerciales juntos. Ella siempre se ha plantado ante las opiniones externas: “No elijo a mi hombre para satisfacer a ninguno de vosotros, ni tampoco a las normas”, declaró.

Desde que la relación entre la princesa y el chamán saltara a los medios, la pareja ha sufrido acoso mediático y amenazas de muerte racistas contra su pareja y contra ella. El racismo se ha convertido desde entonces en una de las luchas constante de la princesa, quien no duda en posicionarse abiertamente contra la discriminación a través de largas publicaciones en su Instagram: “El racismo no es solo lo obvio (que era lo que yo pensaba): la abierta discriminación, el maltrato y el asesinato de personas negras. Lo obvio y lo fácil es ir en contra de todo ello. Pero el racismo está también en los detalles (cosa que no tenía idea de que aún existía). Está en la forma en que la gente rehúye a Durek. Por ejemplo, en cómo los amigos dan por hecho que miente sobre todo. Que es malo por ser amable. Las palabras que murmuran por lo bajo, dejándole perfectamente claro que no tiene un lugar natural en la mesa. Gente en cargos importantes diciendo: ‘¿Cómo te atreves a pensar que voy a tocarte la mano?’, cuando la extiende para desear buenas noches”.

Hoy, Marta Luisa y Durek Verrett anuncian una boda pese a los vientos y mareas de la tradición y las críticas dentro y fuera de Noruega. La propia princesa es consciente de la situación, pero prefiere seguir los dictados de su corazón. Tal y como confesó en una entrevista para Vanity Fair: “Para ser sincera, no sé si puedo contar mucho sobre eso. Es muy conflictivo. En Noruega, nuestro noviazgo es muy pero que muy polémico. Yo debería estar con un consejero delegado, con un lord o alguien así, de alto nivel. Estar con un chamán es algo extremadamente fuera de lo normal. Es una locura”.

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