Kim Kardashian y su nuevo novio cenan en casa de Jeff Bezos para hablar de negocios

La empresaria se ha reunido también con Hillary Clinton y sus empresas van a toda marcha: su marca de ropa interior ya vale 2.800 millones de euros

Kim Kardashian en Los Ángeles, California.
Kim Kardashian en Los Ángeles, California.SplashNews.com (GTRES)

Convertir su vida en carne de un reality show hizo a Kim Kardashian la millonaria y archiconocida estrella que es hoy. Sin embargo, hace ya unos años que la cabeza más visible del klan Kardashian está tratando de reconducir su imagen y darle un barniz más serio, más profesional, más adulto, alejado de las pataletas y los romances televisivos. Ella, lógicamente, no abandona el programa que la vio nacer como celebridad global —aunque ahora haya dado el salto a otra cadena, con otro nombre, sigue estando ahí y sigue siendo una fórmula irrefutable de mostrar la búsqueda insaciable de la fama—, pero lo mezcla con su faceta de empresaria, estudiante, futura abogada y, ahora, de amiga de los más ricos y poderosos.

Porque si algo ha aprendido Kardashian en estas dos décadas de fama desde que empezó como asistente de Paris Hilton ha sido a arrimarse a los soles que más calientan. Algo que ha demostrado esta misma semana en dos actos privados pero bien publicitados, muy a su estilo. El lunes la empresaria se dejó ver tomando café en Los Ángeles, donde reside, junto a la ex secretaria de Estado de EE UU y también ex primera dama Hillary Clinton y también con la hija de esta y el expresidente Bill Clinton, Chelsea.

La reunión de las tres mujeres parecía un café entre amigas, pero el objetivo del mismo y el lugar elegido escondían más intenciones. Según han explicado testigos presenciales a la web TMZ, las tres iban acompañadas de cámaras, de un completo equipo de grabación. Al parecer, todo formaba parte del rodaje de un episodio de Gutsy Women, el programa que las Clinton están haciendo para estrenar próximamente en Apple TV+ y que a la vez se basa en el libro que ambas publicaron en otoño de 2019, The Book of Gutsy Women: Favorite Stories of Courage and Resilience (El libro de las mujeres valientes: historias favoritas de coraje y resiliencia).

Kim Kardashian y Hillary Clinton se toman un 'selfie' juntas, en enero de 2016.
Kim Kardashian y Hillary Clinton se toman un 'selfie' juntas, en enero de 2016.Cordon Press

Las Clinton y Kardashian desayunaron en el llamado Hot&Cool Cafe, un local situado en la zona de Canoga Park. El lugar está especializado en comida vegana y saludable, pero además tiene una misión y está muy integrado con la comunidad, puesto que según TMZ solo contrata a empleados negros, muchos de ellos jóvenes que han tenido infancias y adolescencias difíciles o exreclusos. Kim Kardashian está muy comprometida con esta cuestión, ayudando a presos con lo que ella considera que son condenas largas e injustas, a menudo por su raza, a salir antes de prisión, por lo que el lugar parecía el escenario perfecto para la entrevista. Kardashian llegó a ir a la Casa Blanca y mantuvo un encuentro con el entonces presidente Donald Trump para tratar el caso de una reclusa que cumplió más de 20 años en prisión por un delito de drogas sin violencia. De hecho, ahora está estudiando Derecho para convertirse en abogada.

Sin embargo, no solo las causas sociales mueven a Kardashian. También el dinero y el poder son sus grandes aliados. Según Forbes, la empresaria y madre de cuatro hijos posee una fortuna estimada en unos 1.080 millones de euros. Pero siempre hay quienes tienen más que ella, como Jeff Bezos, el fundador de Amazon y considerado hombre más rico del mundo. Y precisamente con él se reunió el martes para cenar.

Con una fortuna de 148.000 millones de euros, el dueño del gigante de comercio electrónico invitó a Kardashian a su casa. Ella acudió acompañada de quien ahora los medios estadounidenses aseguran que es su nueva pareja, el cómico Pete Davidson. Según TMZ, ambos acudieron a la mansión de Bezos en el coche de Kardashian, pasaron allí unas horas y después ambos se marcharon al hotel en el que se aloja Davidson. El humorista está asentado en Nueva York, pero cada vez es más habitual verle en la costa oeste de EE UU.

El actor y humorista Pete Davidson, en septiembre de 2021 en la gala del Museo Metropolitano de Nueva York.
El actor y humorista Pete Davidson, en septiembre de 2021 en la gala del Museo Metropolitano de Nueva York.ANGELA WEISS (AFP)

La ambición de Kim Kardashian no parece tocar techo. Como mujer de negocios le va mejor que nunca. Si empezó su aventura hace cinco años en el mundo de la cosmética (vendió el 20% hace un par de años y gracias a ello ganó 180 millones de euros) ahora es el de la ropa interior su negocio más boyante. Gracias a Skims, la línea de sujetadores, bragas, camisetas y exitosas fajas que creo hace dos años y que no deja de crecer, se ha convertido en una reputada empresaria. De hecho, según el portal económico Bloomberg en los últimos nueve meses de 2021 Skims ha duplicado su valor, y ya está estimada en 3.200 millones de dólares (unos 2.880 millones de euros). Además, acaba de levantar 240 millones de dólares (más de 215 millones de euros) en una ronda de financiación de varias firmas de inversión.

Según ha explicado ella al portal a través de un correo electrónico, gracias a esa ronda podrán “aportar más innovaciones y soluciones” sus clientes y así convertirse en “un recurso de confianza para ellos. Kardashian es la fundadora de la empresa, además de diseñadora y perfecta estratega de sus campañas de marketing, pero además es la mayor accionista individual de la misma. Por el momento no quiere venderla, pero según su socio eso puede ocurrir en un futuro. Y eso haría de Kim Kardashian una mujer todavía más rica.

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