José Corbacho: “A mi hermana le he costado un riñón”

El humorista y actor, que recibió recientemente un trasplante, habla del proceso que vivió en medio de la pandemia sin perder su ironía

El actor, director y humorista catalán José Corbacho, en su casa en Cabrera de Mar, Maresme, Barcelona, esta semana.
El actor, director y humorista catalán José Corbacho, en su casa en Cabrera de Mar, Maresme, Barcelona, esta semana.Joan Sánchez

Estamos llenos de órganos silenciosos en los que no reparamos… hasta que fallan. “Ahora siempre le digo a mi hermana que su hermano le ha costado un riñón”, dice el cómico y actor José Corbacho. Y es literal, porque el pasado mes de julio su hermana le donó uno de esos órganos para un trasplante: aunque se habían ofrecido algunos amigos, el de su hermana tenía una compatibilidad altísima, incluso para su parentesco. Así que en el fatídico e histórico mes de marzo de 2020 se encaminaban al quirófano cuando comenzó la pandemia. “Me dijeron que mejor ya lo hacíamos en otro momento”, bromea el cómico. En verano hubo más hueco en los hospitales y Corbacho mostró, tras la operación, su gran cicatriz por las redes sociales, revelando sus problemas de salud, su insuficiencia renal crónica. Quería, también, agradecer el duro trabajo de los profesionales de la salud.

Nació en Hospitalet de Llobregat en 1965 con espina bífida, aunque en grado menor, y tuvo una infancia plagada de médicos y hospitales hasta que a la mayoría de edad le dejaron niquelado y en marcha. Le pronosticaron problemas renales en el futuro, aunque no se imaginaban que fuera aguantar bien hasta los 55 años, sin ni siquiera síntomas reseñables. “Como mi hermana es profesora de mates, su riñón me ha conferido un poder que había olvidado: el de resolver ecuaciones de segundo grado”, bromea. Ya hablando en serio, este acto de amor y solidaridad fraternal le ha hecho pensar. “Miro atrás y veo tantas fotos y recuerdos donde mi hermana me está cuidando… es todo muy épico y muy mágico”. Estos días anda de abanderado de la Sociedad Española de Nefrología, con motivo del Día Mundial del Riñón, contando su experiencia para ayudar a otros en su situación y visibilizar la problemática renal.

Parece que Corbacho, que tiene un discurso torrencial salpicado con esas carcajadas pícaras tan suyas, se toma lo del riñón con humor. No es para menos, dada su carrera. “De niño siempre me decían que estropeaba las fotos familiares y los vídeos de Super 8 poniendo muecas y haciendo el gamberro”, explica. Luego fue entrando en grupos de teatro donde también hacía dramas, disfrutando de la sensación de la oscuridad de la sala, de los aplausos que estallan al final, hasta que desembocó en la célebre compañía catalana La Cubana, de cuya cantera ha salido una nutrida panoplia de actores y cómicos populares, como Santi Millán o Yolanda Ramos. Ahora Corbacho se dedica a recordar a otros cómicos del pasado en una serie de breves píldoras documentales para el canal Somos, titulada Cómicos nuestros, donde se trata la figura de Fernando Esteso, Lina Morgan o Paco Martínez Soria, entre otros.

“A veces se considera a estos cómicos rancios, pero es que tenemos que hacer el esfuerzo de contextualizarlos en su época… ahora se habla de censura, pero entonces había que burlar una censura de las de verdad”, reflexiona. Confiesa su predilección por Fernando Esteso, y recuerda éxitos musicales del comediante como Bellotero Pop o La Ramona. A su padre le gustaba Esteso pero también Gila. “Además esta gente eran unos currantes de la hostia, hacían cine, hacían teatro, siempre estaban trabajando”.

El humorista José Corbacho posa en la piscina de su casa en Cabrera de Mar, Maresme, Barcelona, esta semana.
El humorista José Corbacho posa en la piscina de su casa en Cabrera de Mar, Maresme, Barcelona, esta semana.Joan Sánchez

El propio Corbacho, amante de las chaquetas de estampados lisérgicos y de las gruesas gafas de pasta, no desmerece. Anda con su monólogo teatral Ante todo mucha calma (le está cogiendo el gusto a la soledad en el escenario), participa en programas televisivos como MasterChef o Tu cara me suena, y produce un espectáculo teatral con Ramón Gené (Love, love, love), con una banda de rock y una orquesta sinfónica en escena que hablará de la historia de la música y el amor y se estrenará en el festival Grec. “Cuando hablamos del romanticismo, por ejemplo, partiremos de Beethoven, pero acabaremos en Amy Winehouse”, explica con entusiasmo.

No le preocupa la caducidad de los géneros clásicos del espectáculo ante la llegada de internet, la posible decadencia de la tele, el potencial desinterés por el teatro, ese futuro distópico. De hecho, se le ve muy puesto en youtubers, que sigue con su hijo de 17 años: el celebérrimo Ibai, Auronplay o Wismichu. “A veces me dicen que me haga youtuber, pero no sé ni por dónde empezar”, cuenta, “aunque, en fin, hay que ir probando todo, sin complejos. Lo importante, lo que me gusta, es hacer cosas, más allá del canal por el que se difundan”.

Sobre la firma

Sergio C. Fanjul

Sergio C. Fanjul (Oviedo, 1980) es licenciado en Astrofísica y Máster en Periodismo. Tiene varios libros publicados y premios como el Paco Rabal de Periodismo Cultural o el Pablo García Baena de Poesía. Es profesor de escritura, guionista de TV, radiofonista en Poesía o Barbarie y performer poético. Desde 2009 firma columnas y artículos en El País.

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