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El Ayuntamiento de Madrid aprueba la transformación de Méndez Álvaro tras el conflicto judicial del antiguo edificio de El Corte Inglés

El terreno quedará dividido en dos, la parcela más grande pasa a manos del Ayuntamiento, donde se construirá una base operativa de Bicimad y un parque, y la otra seguirá siendo propiedad de la empresa

El antiguo centro comercial de El Corte Inglés en Méndez Álvaro, en una imagen de archivo.Europa Press via Getty Images

Primero fue la calle de Alcalá, después el Nuevo Azca y la plaza de Oporto, y ahora la parcela del antiguo Corte Inglés de Méndez Álvaro. El Ayuntamiento de Madrid ha dado luz verde este miércoles al proyecto urbanístico Nuevo Sur-Méndez Álvaro, una operación que permitirá levantar nuevas oficinas, equipamientos públicos y zonas verdes sobre los terrenos del antiguo centro comercial de El Corte Inglés, y que no se entiende sin el largo conflicto judicial que obligó a su demolición por haber superado la edificabilidad permitida. La sentencia de 2019 del Tribunal Supremo que zanjó el caso forzó el cierre y posterior derribo del complejo, así abrió la puerta a una reordenación integral del ámbito que ahora el Consistorio convierte en una nueva pieza de su estrategia de regeneración urbana.

El plan, aprobado en el pleno municipal, pone fin a un proceso urbanístico que comenzó a encauzarse en 2023 con la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que contemplaba ya la demolición del edificio y la reorganización de la parcela. El origen del conflicto se remonta a una sentencia firme del Tribunal Supremo en 2019 que obligó a derribar parcialmente varios centros de la compañía en Madrid, entre ellos el de Méndez Álvaro, por haber sido construidos con más metros de los permitidos.

La solución adoptada divide el ámbito —de cerca de 11.800 metros cuadrados— en dos parcelas. La principal, de unos 8.500 metros cuadrados, pasará a manos del Ayuntamiento y se destinará a equipamientos públicos y una gran zona verde. La segunda, de algo más de 3.300 metros cuadrados, quedará en manos privadas para uso terciario, donde El Corte Inglés podrá levantar edificios de oficinas de hasta 27 plantas, según el plan diseñado por el Gobierno de Almeida.

Uno de los elementos centrales del proyecto será la demolición del antiguo aparcamiento subterráneo del centro comercial. En su lugar, la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT) construirá un centro de movilidad sostenible que actuará como base operativa de Bicimad y concentrará distintos servicios vinculados a la movilidad urbana. El complejo subterráneo tendrá capacidad para gestionar hasta 9.000 bicicletas eléctricas, además de albergar un aparcamiento rotacional, servicios de grúa municipal y un hub de movilidad eléctrica.

El desarrollo incluye además la creación de un parque urbano en el extremo suroeste de la parcela municipal, con una inversión municipal prevista de tres millones de euros. El Consistorio sostiene que esta zona verde permitirá “mejorar la conectividad peatonal” entre las calles de Kentia y Retama y que contribuirá a la “renaturalización de todo el entorno” mediante la incorporación de especies vegetales autóctonas.

La operación no ha estado exenta de críticas. Más Madrid ha mostrado desde el primer minuto su oposición a un proyecto que el partido considera que prioriza el desarrollo de oficinas privadas frente a las necesidades vecinales. “Ya nos opusimos a la modificación del plan general que posibilita este nuevo paso que se ha votado hoy [por este miércoles] en el pleno, la aprobación del convenio urbanístico”, recuerda José Luis Nieto, concejal y portavoz de Urbanismo de la formación, y continúa: “Siempre nos hemos opuesto porque es un traje a la medida de El Corte Inglés. Una sentencia obligaba a demoler parte del centro comercial por exceso de edificabilidad, como también sucedía en el Campo de las Naciones. Y en este caso, como el centro comercial Méndez Alvaro no le interesaba al Corte Inglés, llega a un acuerdo con Almeida, tira el centro comercial, cede al Ayuntamiento buena parte de la parcela para que se pueda desarrollar un equipamiento y se construye una torre para destinarla al negocio de oficinas, que le resultará más lucrativo. En definitiva, un negocio redondo para El Corte Inglés gracias al traje a medida que le ha confeccionado Almeida”.

En la misma línea, el concejal y portavoz de Urbanismo del Grupo Municipal Socialista, Antonio Giraldo, denuncia que la actuación responde a “una operación urbanística hecha a medida” para los intereses de El Corte Inglés. A su juicio, el proyecto se justificó inicialmente por la supuesta necesidad de dotaciones básicas para el distrito, pero ha derivado en un uso distinto al previsto. “Se hablaba de equipamientos como bibliotecas o centros culturales y ahora se plantea un centro de movilidad de la EMT que no responde a esa necesidad. Eso corrobora lo que siempre dijimos, que aquí el Ayuntamiento no tenía ninguna necesidad de equipamientos”, critica al tiempo que cuestiona el interés general de la intervención.

El convenio establece que El Corte Inglés asumirá la demolición del antiguo centro comercial en un plazo de entre 18 y 24 meses. Posteriormente, se ejecutarán de forma coordinada tanto las obras en la parcela municipal —que incluyen el parque, el edificio dotacional y el centro de movilidad— como el desarrollo privado de oficinas, con criterios de diseño homogéneos y continuidad en los espacios públicos. Con esta actuación, el Ayuntamiento busca consolidar Méndez Álvaro como un nodo estratégico que combine actividad económica, movilidad sostenible y nuevas zonas verdes.

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