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Miguel Ángel Rodríguez persiste en las mentiras del “acoso” de los periodistas de EL PAÍS a los vecinos de Ayuso

En una entrevista este domingo en ‘El Mundo’, el asesor de Ayuso admite que mandó la fotografía de los redactores a 18 personas, “nada más”

Isabel Díaz Ayuso junto a su asesor, Miguel Ángel Rodríguez, a la salida de un restaurante, el 4 de diciembre en Madrid.
Isabel Díaz Ayuso junto a su asesor, Miguel Ángel Rodríguez, a la salida de un restaurante, el 4 de diciembre en Madrid.Óscar Ortiz / Europa Press
El País

El jefe de gabinete de Isabel Díaz Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez, insistió este domingo en una entrevista en El Mundo en el bulo sobre el “acoso” de dos periodistas de EL PAÍS a los vecinos de la presidenta de la Comunidad de Madrid, durante el curso de una investigación sobre las propiedades de su pareja y que este diario ha negado categóricamente en varias ocasiones. Rodríguez (conocido como MAR) ha vuelto a admitir que él mandó los datos personales de los reporteros y su fotografía a diferentes medios y, lejos de apaciguar los ánimos sobre su intento de intimidar a los periodistas revelando datos personales, lo ha justificado y ha dicho que no se ha disculpado por ello.

Los datos de los reporteros de EL PAÍS fueron obtenidos por un policía nacional que pertenece a la escolta de la presidenta y que tuvo un intercambio cordial con los periodistas. El agente les reclamó sus credenciales de prensa y DNI. En ningún momento ese agente presentó denuncia contra los reporteros. Luego, esa información fue pasada al director general de seguridad de la Comunidad de Madrid. Apenas dos horas después, Rodríguez difundió el bulo con esos datos personales. Varios medios online publicaron esa información con la foto, los datos y sin verificación alguna.

A preguntas de El Mundo sobre por qué difundió la identidad y la foto de dos reporteros de EL PAÍS, el jefe de gabinete de Ayuso ha dado un paso más en su argumentario y ha ampliado el primer bulo difundido, en el que acusó a los periodistas de “acosar a menores”. Ahora ha dicho que los redactores “estaban entregándoles su tarjeta de visita para que les llamaran”. “Eso no se hace. Eso no es periodismo”, ha insistido. A pesar del rechazo unánime que su acción tuvo entre distintas asociaciones de la prensa, Rodríguez la justifica diciendo “ojo: la identidad la desvelé a 18 personas. Nada más”, en referencia al grupo de WhatsApp al que envió la imagen de los dos redactores de EL PAÍS, que estaban haciendo preguntas en la calle, en los alrededores de la casa de la presidenta.

Este periódico ha explicado que los periodistas se identificaron plenamente mientras cumplían su tarea de confirmar la supuesta realización de obras ilegales en el inmueble adquirido por la pareja de Ayuso, Alberto González Amador, tras la presunta comisión de un fraude fiscal de 350.000 euros. La presidenta ha confirmado que disfruta de esa vivienda junto a su pareja. Además, el abogado de González adquirió la planta superior de ese piso, lo que sugiere que ambos apartamentos han sido unidos para crear un dúplex que utiliza la pareja. Las sospechas sobre una obra ilegal nacen de la ausencia de una licencia en la base de datos urbanística del Ayuntamiento de Madrid, Conex.

Los informadores hicieron su trabajo en la vía pública entre las 19.00 y las 19.45 del martes 19 de marzo, sin incomodar a ninguna de las personas a las que preguntaron e identificándose como periodistas. En ningún momento se produjo una situación de tensión con ellas.

De igual forma, durante la entrevista de El Mundo, Rodríguez insiste en acusar a informadores de eldiario.es de tratar de entrar “encapuchados” en el edificio en el que reside la pareja. “Intentaron entrar dos señores con la capucha del abrigo puesta, alegando que eran técnicos de calefacción, y que tenían que subir al piso, que no es de la presidenta, para arreglarla”, dijo Rodríguez. Esta versión ha vuelto a ser desmentida por eldiario.es, que señala que “la única gestión que realizó un redactor, el 11 de marzo, horas antes de publicar la primera de las exclusivas, fue acercarse a las inmediaciones del edificio y preguntar en la calle a vecinos para corroborar que, al contrario de lo que había explicado, Díaz Ayuso comparte dos viviendas y no una en esa céntrica finca del distrito madrileño de Chamberí”.

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El tono desmesurado de Miguel Ángel Rodríguez hacia la prensa comenzó días antes de difundir los bulos sobre los redactores de ambos medios con un mensaje a la periodista Esther Palomera en el que incluía un mensaje de amenaza de cierre al diario digital. “Yo tuve un diálogo inapropiado con alguien con quien creía que podía tener un diálogo inapropiado. Y a partir de ahí empieza la exageración”, se ha justificado Rodríguez. A la pregunta sobre si la presidenta Ayuso estaba enterada de estos mensajes antes de ser enviados, el asesor respondió: “Es una gestión mía”. “Yo también tengo derecho a informar”, añadió.

Rodríguez, normalmente, también suele hacer declaraciones a los periodistas que cubren la información de la Comunidad y del PP, a quienes envía mensajes con declaraciones para que se usen como la versión oficial en sus noticias o reportajes.

A lo largo de toda la entrevista publicada este domingo, el jefe de gabinete de Ayuso se esfuerza por reducir la trama de facturas falsas y sociedades pantalla que obligará a declarar en el juzgado a la pareja de Ayuso a finales de mayo a una mera “inspección fiscal” resultado de una maniobra del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Rodríguez ha justificado que Ayuso saliese a defender a su pareja, porque si no lo hubiera hecho, se la habría acusado de que “tiene algo que ocultar”.

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