Los médicos de Madrid desconvocan la huelga tras aceptar un mínimo de 2.500 plazas por concurso de méritos

La decisión no satisface del todo a la mayoría de especialistas que tenía el objetivo de conseguir estabilizar al menos 3.000 plazas

Manifestación de médicos especialistas por el centro de Madrid llegando hasta la sede de la Comunidad de Madrid, el primer día de huelga.
Manifestación de médicos especialistas por el centro de Madrid llegando hasta la sede de la Comunidad de Madrid, el primer día de huelga.KIKE PARA

Se acabó la huelga de médicos. La Comunidad de Madrid y los sanitarios han llegado a un acuerdo que deja a la mayoría de los especialistas hospitalarios que estaban en huelga desde hace casi dos semanas con una sensación agridulce. “Hemos elegido lo menos malo”, decían tras terminar una asamblea en el Colegio de Médicos de Madrid (Icomem) que ha durado más de cuatro horas donde han debatido qué debían hacer.

La decisión no ha sido fácil. El Comité de Huelga llegó a las siete de la tarde para contar el secreto mejor guardado hasta el momento: cuál era la última propuesta de la Comunidad de Madrid para desencallar la situación. Y el trato que se les había ofrecido constaba de varias partes: en primer lugar, este año solo se estabilizarían 1.300 plazas para médicos que han estado trabajando en su puesto desde hace más de cinco años, justo las que habían aceptado hace una semana en la mesa sectorial a los sindicatos (todos menos a Amyts, el único por el que se sienten representados los sanitarios); pero la Administración había cedido en algo más, y añadía otra tanda de plazas para estabilizar el año que viene: un mínimo de 1.200 y un máximo de 1.400 más, que se ejecutarían en dos tandas diferentes. En total, entre 2022 y 2023 se alcanzaría una estabilización de un máximo de 2.700 plazas, una cifra que dejaba con la miel en los labios a aquellos que habían puesto como línea roja las 3.000 o 3.200 y que creían que ya estaban cerca del objetivo; pero, por otro lado, que satisfacía medianamente a los que consideraban que si finalmente el Gobierno de Ayuso cumplía con lo prometido, habían salido victoriosos de la batalla. La tercera pata del pacto tenía que ver directamente con la Oferta de Empleo Pública (OPE) que habían intentado frenar, ya que Sanidad se comprometía también a retrasarla hasta que se completaran los tres procesos de estabilización.

La idea de que el Gobierno de Ayuso les engañe y no cumpla con lo prometido sobrevolaba la reunión, y era rebatida después con las buenas condiciones que habían conseguido gracias a una pelea en solitario, sin el apoyo de los sindicatos mayoritarios y con una huelga con unos servicios mínimos del 100% impuestos en todos los servicios hospitalarios, menos en las consultas.Y con esa dualidad, llegó la hora de votar. Pero fue imposible. Muchos médicos seguían la reunión de manera telemática y no hubo manera de organizar un conteo ordenado y justo. Por lo que la decisión decayó, de nuevo, en el Comité de Huelga.

“Ha sido todo un poco confuso”, decía una doctora del Doce de Octubre, que a mediodía pensaba que no debían rendirse si no conseguían la cifra de los 3.000 y por la noche pensaba que, igual, era lo menos malo. La primera dificultad con la que se han encontrado los médicos desde que comenzó el conflicto es con la negativa de la Administración a negociar con ellos, representados por ese Comité de Huelga, que estaba formado por Amyts y las plataformas Plataforma Médicos y FEA No Fijos de Madrid-MUD, SomosUrgencias SomosUNO. Tras un mes de tiras y aflojas y diez días de huelga, el primer acercamiento se produjo el miércoles, con el congreso del PP en el horizonte, con la presidenta de Madrid a punto de coronarse.

Hasta ese momento, se habían producido solo dos encuentros para tratar el conflicto: un primero con el Colegio de Médicos, que consiguió que Sanidad aceptara sacar a concurso de méritos un tercio de las 4.725 plazas ya convocadas en la OPE; y un segundo con la mesa sectorial, en la que se sentaban todos los sindicatos, donde acordaron que las plazas de estabilización de empleo ascendería a 1.300 y que la OPE seguiría adelante.

Pero ni una reunión ni la otra contentaron a los médicos por una cuestión de números: de 11.970 especialistas de los hospitales madrileños, 6.215 son temporales ―interinos o eventuales― y, de esos, calculan que al menos la mitad llevan trabajando en un puesto estructural más de cinco años, lo que significa que podrían acogerse a la ley estatal tramitada a finales de 2021 si el Gobierno de Ayuso no hubiera esquivado esa norma cinco días antes de aprobarse.

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La propuesta definitiva llegó este jueves por la mañana y el comité de huelga se comprometió a dar una respuesta este viernes. “Las conversaciones con la consejería han cristalizado en un acuerdo que, sin ser ideal ni responder con la excepcionalidad que nos gustaría, encuentra un punto de entendimiento entre las peticiones de los médicos y lo que la consejería refiere que puede dar”, ha admitido Ángela Hernández, secretaria de Amyts. “Una medida que nos parece extraordinariamente positiva es el compromiso de la consejería de que a partir de ahora la provisión de médicos y facultativos va a pasar a ser un concurso de méritos. Esto nos parece un hito, algo que llevábamos pidiendo hace muchísimo tiempo”, ha reconocido Hernández. “Estaremos muy atentos desde Amyts al cumplimiento por parte de la consejería”, ha avisado, antes de decir que estaban “razonablemente satisfechos, dada la situación”.

La huelga, por tanto, se ha desconvocado. Y el sabor, por ahora, es agridulce.

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Sobre la firma

Berta Ferrero

Especializada en temas sociales en la sección de Madrid, hace especial hincapié en Educación o Medio Ambiente. Ha desarrollado la mayor parte de su carrera en EL PAÍS. Es licenciada en Periodismo por la Universidad Cardenal Herrera CEU (Valencia) y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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