La sexta ola se desboca en Madrid: 11.221 contagios, la cifra más alta registrada en toda la pandemia

En ningún otro momento desde que comenzó la crisis se ha registrado un crecimiento tan explosivo de infecciones. La variante ómicron ya alcanza el 80% de los contagios

Varias personas esperan para realizarse una prueba de covid este martes en el Centro de Salud Universidad, en Madrid.
Varias personas esperan para realizarse una prueba de covid este martes en el Centro de Salud Universidad, en Madrid.Andrea Comas

Madrid ha notificado este martes 11.221 nuevos contagios, la cifra más alta que se registra desde que comenzó la pandemia. En ninguna otra ola ha habido datos oficiales de un crecimiento tan explosivo de contagios. Desde la pasada semana, Madrid acumula 36.222 positivos más, ha multiplicado casi por cuatro la incidencia acumulada en los últimos 14 días, que pasa de 700 por 100.000 habitantes, y ha tocado techo en la detección: comenzará a dar como caso confirmado los positivos de test de autodiagnóstico. Saúl Ares, biólogo de sistemas e investigador en el CSIC, recuerda que “de la primera ola no existen registros fiables, y por lo tanto, no se sabe en realidad el número de casos de aquellos primeros meses”. Con los datos disponibles, “este es el mayor desde marzo de 2020″. Hasta ahora y fuera de este pico pandémico, ese récord estaba fijo en el 19 de enero de este año, con 7.879 positivos.

Esta ola, sin embargo, tiene una diferencia que cambia por completo el panorama. La vacunación, que no evita las infecciones, sí ha supuesto la mayor barrera de protección para evitar que la enfermedad se agrave. Esto, por otra parte, hace que la gran mayoría de los que enferman, con síntomas leves, acaben en el primer escalón del sistema sanitario, la atención primaria, desbordada desde hace días.

Con la mayoría de la población madrileña vacunada —el 88,6% de la ciudadanía a inmunizar ya tiene la pauta completa—, “hemos aumentado la población de asintomáticos y el virus se mueve libremente”, explicaba este martes José Manuel Bautista, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad Complutense de Madrid. El puente de la Inmaculada, el frío y las reuniones sociales prenavideñas, sobre todo en interiores, la fatiga pandémica y la expansión de la variante ómicron —que alcanza el 80% de los contagios, según confirma la Consejería de Sanidad este martes— son algunas de las circunstancias que, según Bautista, están ayudando a la transmisión del virus.

Sobre todo entre la población joven, el virus circula sin freno. Según el último informe epidemiológico de la Dirección General de Salud Pública de la Comunidad, de este martes, la mayor incidencia acumulada la pasada semana se registró en los grupos de entre 15 a 24 años (1.022 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días) y entre los de 25 a 44, con 1.032; y son las mujeres de esas franjas las que acumulan los números más altos, 1.220 y 1.070, respectivamente. Con el último informe del Ministerio de Sanidad, de este lunes, esas tasas crecen aún más esta semana. Entre los 20 y los 29 años, la incidencia es de 1.387 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días.

Ares afirma que, con los datos de este martes, “está bajando la velocidad a la que crece el número de casos”. A pesar de la elevada cifra, “la semana pasada crecían alrededor de un 280%, y, aunque sigue haciéndolo a velocidad desbocada, se ha ralentizado en los últimos días”, explica el investigador del CSIC. “Si hubiese seguido al ritmo que iba, la cifra hubiese sido hoy más alta”, añade. Y pronuncia un “pero”: “Esto puede deberse a que efectivamente esté frenando o a que la capacidad diagnóstica ha tocado techo, es decir, que el sistema no pueda dar más de sí para detectar, analizar y confirmar positivos. O a ambas”. El nuevo protocolo del Gobierno regional para confirmar casos indica que ese techo ya se ha alcanzado.

Durante el fin de semana, con los centros de salud cerrados —desde marzo de 2020, cuando se reorganizó la primaria para nutrir de profesionales el hospital de campaña de Ifema—, la población comenzó a acudir a las urgencias de los centros hospitalarios. En el de Fuenlabrada, y en algunos más, hubo que priorizar las PCR porque se quedaron sin reactivos y comenzar a hacer test de antígenos. Y esa leve crecida en la afluencia a las urgencias hospitalarias ya no ha frenado. Este lunes y este martes, con la primaria al borde del colapso, los planes de emergencia activados y paralizando las consultas ordinarias no urgentes para poder atender las sospechas de covid, parte de la población ha dejado de esperar en las filas interminables que se forman a las puertas de los consultorios y ha acabado acudiendo a los hospitales.

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El dato aún positivo de esta ola es que dentro aún no se quedan muchos enfermos. Madrid tiene este martes 751 pacientes en planta y 151 en las UCI, y mantiene cierta estabilidad en esta estadística. Ares, que hace referencia al boletín epidemiológico de la Comunidad, apunta a que es “entre los mayores de 65 donde menos sube la transmisión por el momento”. Sí está creciendo, “y se traducirá en casos hospitalarios, pero de momento no está ahí y eso es una buena noticia”.

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Sobre la firma

Isabel Valdés

Corresponsal de género de EL PAÍS, antes pasó por Sanidad en Madrid, donde cubrió la pandemia. Está especializada en feminismo y violencia sexual y escribió 'Violadas o muertas', sobre el caso de La Manada y el movimiento feminista. Es licenciada en Periodismo por la Complutense y Máster de Periodismo UAM-EL PAÍS. Su segundo apellido es Aragonés.

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