Cuando Ayuso defendía Telemadrid y la ley que ahora quiere cambiar: “Es el camino para despolitizar la tele”

La nueva propuesta de la presidenta facilita que el PP controle el ente, incluso si pierde el poder

Isabel Díaz Ayuso, en una imagen del lunes 21 de junio.
Isabel Díaz Ayuso, en una imagen del lunes 21 de junio.Jesús Hellín (Europa Press)

Esto decía en 2016 sobre la ley de Telemadrid la misma Isabel Díaz Ayuso que ahora quiere cambiar esa norma: “Esta ley, que tanto quieren denostar, es el único camino que hay para despolitizar la tele”.

Ocurrió en la comisión de Telemadrid de la Asamblea regional. No hizo falta que Díaz Ayuso mencionara explícitamente a los Gobiernos de Esperanza Aguirre e Ignacio González, ni que recordara que estos habían colonizado la compañía pública para convertirla en un altavoz y un arma política. Todos los presentes entendieron la referencia. Eran tiempos nuevos. Cristina Cifuentes estaba al frente del PP. Y su Gobierno, dependiente de Cs, contaba con Díaz Ayuso para lograr un objetivo: despolitizar la televisión pública. Cinco años después, las palabras de la diputada Díaz Ayuso persiguen a la presidenta Díaz Ayuso. Hoy quiere reformar la ley que logró aprobar entonces, y que defendió apasionadamente.

“No considero que tenga que ser lo público quien controle lo público, porque al final se convierte en un círculo perverso de gasto innecesario y, desde luego, todo alejado del control de la información”, decía incluso antes de empezar aquellos trabajos, en 2013.

“En el caso de Telemadrid, a lo largo de los años y de los diversos gobiernos, se han cometido errores y se han cometido aciertos”, lamentaba en diciembre de 2015 esa diputada casi desconocida, responsabilizando sin decirlo a los gobiernos de su propio partido, en el poder desde 1995.

Ahora hay un modelo que les da miedo porque no lo pueden controlar; pero tienen que estar tranquilos, porque nosotros tampoco
Isabel Díaz Ayuso (23 de diciembre de 2015)

“[Telemadrid] ha estado siempre en boca de todo el mundo, porque ha sido un organismo muy politizado, muy polémico”, arrancaba entre los aplausos irónicos de PSOE y Podemos su defensa de la ley en el pleno en el que se aprobó, de 2015. “Consideramos que es el momento de —¡por fin!— que en una televisión pública en España no haya partidismo”, se felicitaba. “Nos hemos comprometido con los madrileños a que tengan una televisión pública que sea independiente, que sea plural, que sea austera y que lo sea cuanto antes“, insistía. “Ahora hay un modelo que les da miedo porque no lo pueden controlar; pero tienen que estar tranquilos, porque nosotros tampoco”, le espetaba a la izquierda, tan convencida parecía de que aquella era la panacea para los males de la compañía. “Por primera vez hay un medio de comunicación público en España que nadie va a controlar”.

Isabel Díaz Ayuso, entonces diputada del PP, defiende en la Asamblea la actual ley que regula Telemadrid, el 23 de diciembre de 2015.

“Yo he sido siempre crítica con la gestión que se ha hecho en Telemadrid”, defendía en 2016. “No siempre se ha hecho todo bien”, admitía. “Esta ley, que tanto quieren denostar, es el único camino que hay para despolitizar la tele”.

Pero la Díaz Ayuso de 2021 piensa lo opuesto a la Díaz Ayuso de 2013, 2015 y 2016. Basta con comparar la ley que defendió entonces y la que propone ahora.

Mayoría de dos tercios

La ley que impulsó el Gobierno de Cifuentes, y que está en vigor, obliga a partidos de distinta ideología a ponerse de acuerdo para elegir al director de la televisión (se requiere una mayoría de dos tercios de los diputados de la Asamblea). Al tiempo, asegura la independencia del directivo al prolongar su mandato durante seis años, separándolo así de los cuatro del presidente autonómico. Y también da voz a los profesionales en el Consejo de Administración.

La ley que impulsa el Gobierno de Díaz Ayuso sortea la obligación de que partidos de distinta ideología se pongan de acuerdo para elegir al director de la televisión al introducir la figura de un Administrador Provisional, que tomaría el mando mientras se logra ese difícil consenso. Ese directivo sería elegido por el Ejecutivo. Su refrendo solo requeriría de la mayoría absoluta de la Cámara (la que suman PP y Vox). Podría estar en el cargo tanto como fuera necesario (no hay límite). Y permitiría al PP seguir influyendo en Telemadrid incluso si pierde el Ejecutivo: no hay mecanismo de destitución, así que un hipotético nuevo gobierno seguiría teniendo que lograr un amplio consenso para nombrar con mayoría de dos tercios a un nuevo director general. Mientras tanto, el Administrador designado por Díaz Ayuso seguiría al frente de la compañía. Además, los profesionales dejarían de tener voz en la configuración del consejo de Administración.

“Hay un contraste absoluto entre lo de antes y lo de ahora”, se sorprende Jacinto Morano, diputado de Podemos que negoció con Díaz Ayuso en la comisión la ley vigente, y abogado que representó a CGT en el ERE de Telemadrid. “Fue la máxima defensora de la ley, como si la hubiera hecho ella, y defendió que era la solución a todos los problemas que había tenido el ente”, añade. “Entonces era una persona mucho menos agresiva dialécticamente, con un tono más conciliador. Hoy sería impensable que cualquier partido de la oposición pudiera llegar a un acuerdo con ella”.

“Esto es una regresión”

Pablo Padilla, diputado de Podemos en aquella legislatura, y hoy asesor de Más Madrid, coincide. “Entonces Ayuso era miembro de un grupo parlamentario que lideraba otra persona [Cifuentes]”, recuerda. “Cuando es ella la que manda, se le ven sus ramalazos y pulsiones políticas: ella es una hooligan”, opina. “Esto es una regresión. Una propuesta autoritaria e iliberal, porque plantea que el medio público se hace y deshace al antojo del gobierno, reduciendo la participación de otros actores”.

Para sacar adelante su proyecto, el PP necesitará el apoyo de Vox. Rocío Monasterio, líder del partido ultra, ha recordado este lunes que su propuesta es cerrar la televisión. Así, se ha desmarcado de inicio del proyecto de Díaz Ayuso: ”Si lo que vamos a convertir la televisión es en un medio de propaganda del partido que gobierna, nosotros eso no lo podemos apoyar”, ha dicho. No obstante, la propuesta conservadora ofrece una oportunidad a la extrema derecha: con la negociación de los Presupuestos ya en el horizonte, comprobar el precio que está dispuesto a pagar el PP por sus imprescindibles votos.

El PSOE estudia recurrir ante el Tribunal Constitucional la reforma

El grupo socialista en la Asamblea de Madrid estudia la posibilidad de presentar un recurso de inconstitucionalidad contra la modificación de la Ley de Radio Televisión Madrid de 2015 que ha propuesto el PP en el Parlamento regional.

 

“Queremos denunciar, de nuevo, la manipulación y el asalto a Telemadrid, porque vemos cómo la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, vuelve a combatir la independencia en la comunicación y la libertad de prensa, sobre todo, si el director general no se pliega a lo que ella quiere y, además, obedeciendo a Vox”, señaló a los periodistas la portavoz del PSOE en el Parlamento regional, Hana Jalloul.

 

El recurso, en todo caso, no impediría la tramitación de la ley, ni su eventual aprobación. En esa tesitura, señalan fuentes jurídicas, estaría José Pablo López, el actual director de la cadena, si decidiera recurrir contra una norma que parece diseñada, al menos en parte, para apartarle del cargo.

 

López, que ha protagonizado numerosos desencuentros con el equipo de Díaz Ayuso, fue elegido para un mandato de seis años que expira en febrero de 2023. Sin embargo, la ley registrada por el PP incluye una disposición adicional que especifica que su mandato se vería acortado en dos años, por lo que ya habría terminado, y sería inmediatamente sustituido.

 

Además, el comité de empresa de la compañía se mostró ayer “totalmente en contra” de la reforma de ley, y consideró que el texto “retrotrae a tiempos de control político y despilfarro”. “Para el PP de Madrid solo es útil el consenso y la independencia de un medio de comunicación público cuando no tiene la suficiente representación parlamentaria para poder controlarlo a su antojo”, opinó en un comunicado.

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Sobre la firma

Juan José Mateo

Es redactor de la sección de Madrid y está especializado en información política. Trabaja en el EL PAÍS desde 2005. Es licenciado en Historia por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Periodismo por la Escuela UAM / EL PAÍS.

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