La perra de Madrid

Sucede algo hermoso con las tragedias, y es que la empatía se intensifica

Una foto de Pícara, la perra perdida
Una foto de Pícara, la perra perdidaTwitter / buscomiperroperdido / EL PAÍS

Una vez, de pequeña, me perdí en el centro comercial de Collado Villalba. Tendría tres años, aproximadamente. No sé cuánto duró, pero recuerdo el enfado por puro nervio de mi madre al encontrarme. Primero me regañó y después me apretó fuerte entre sus brazos, tan fuerte que no supe distinguir en el momento si eso era un abrazo o un castigo. Tampoco sé quién estaba más asustada de las dos. Creo que ella. Lo pienso ahora, siendo adulta, y se me encoge el pecho del agobio....

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