La crisis del coronavirus

Cuatro días para hacer la PCR a los compañeros de un bombero que dio positivo

Tensión en el principal parque de la capital por un contagio y la tardanza en aplicar los protocolos, alegando que es un servicio esencial

Imagen de ayer del parque de Bomberos número dos, junto a Manuel Becerra, donde ha tenido lugar el positivo
Imagen de ayer del parque de Bomberos número dos, junto a Manuel Becerra, donde ha tenido lugar el positivoDAVID EXPOSITO

El miedo a un brote de coronavirus se ha instalado en un cuerpo considerado esencial en la lucha contra la pandemia como es el de Bomberos. Todo desde que uno de los integrantes de la guardia del 31 de julio dio positivo en el parque número dos, ubicado junto a la plaza de Manuel Becerra. Es el que más efectivos tiene de los doce de la capital. Allí hay bomberos llegados de refuerzo de otros parques que estos días duermen en colchones tirados en el suelo de la biblioteca para no cruzarse con los contactos de ese compañero contagiado.

Varios miembros del cuerpo denuncian las decisiones tomadas por los mandos a raíz de conocer ese contagio obligándoles a seguir trabajando bajo el argumento que son un servicio esencial. Insisten en que sus superiores les han puesto en peligro a ellos, a sus familias y a los ciudadanos implicados en sus intervenciones. Aseguran que las pruebas del coronavirus se las han realizado el lunes día 10, cuatro días después de conocerse el positivo del compañero, y que hasta el martes 11 el Ayuntamiento no ha enviado un protocolo específico de actuación. “Las medidas que se adoptan casualmente el día 11, son fruto de la presión y de la tensión originada en los días anteriores en los distintos parques”, se queja uno de ellos. “Nos tratan como a ganado”.

El bombero contagiado ha explicado a EL PAÍS los hechos. Aarón salió de la guardia del 31 y empezaba las vacaciones el sábado 1 de agosto. “El domingo me empecé a mosquear y llamé al 061” porque “me fallaba el olfato y el gusto”. Le hicieron una prueba PCR el día 4 y el día 6 le informaron del resultado a las 9.45 de la mañana. Seis minutos después, a las 9.51 según el registro de su teléfono, se lo comunicó a su superior siguiendo la cadena de mando establecida. “Le dije al sargento que había dado positivo”.

Fuentes del área de Seguridad y Emergencias municipal explican que “los compañeros de turno informaron en su siguiente guardia del día 6 de agosto que esta persona había dado positivo en algún momento entre el 1 y el 6, si bien él no lo notificó directamente en ningún momento a la Jefatura del Cuerpo”. “Lo que dice el Ayuntamiento es mentira. Claro que avisé”, se defiende el bombero, que trabajó el 31 junto a otros 21 compañeros. Los turnos de los bomberos rotan cada tres días. Los compañeros de Aarón habían vuelto a trabajar los días 3, 6 y 9 de agosto y estiman en una treintena los contactos.

Nervios en el parque

El mismo día 6 al saberlo por un superior, empezaron los nervios en el parque, según han contado varios de ellos sin desear desvelar su identidad por miedo a represalias. Querían hacerse la prueba porque algunos tienen padres mayores o su mujer está embarazada. “La jefatura manifestó que no hacía falta”. Mientras tanto, el médico que les correspondía de Madrid Salud estaba de vacaciones y trataba de ayudar como podía a través del teléfono. “En aquellos casos en los que un bombero manifiesta haber tenido contacto con una persona positivo en la covid-19, es el médico de Madrid Salud quien decide el procedimiento a seguir”, señalan fuentes del área de Seguridad y Emergencias. “El médico de Madrid Salud no es competente (…). Incumplen la ley de forma manifiesta”, discute uno de los bomberos anteponiendo el protocolo de Sanidad.

La misma fuente del Gobierno de la capital explica que “se realizaron inmediatamente un total de 16 pruebas entre los compañeros de turno, todas con resultado negativo”, pero los bomberos aseguran que las pruebas no se las hicieron hasta pasados cuatro días y “ante las quejas reiteradas”. Entre medias, cinco efectivos habían ido por su cuenta al centro de salud. Habían dado también negativo pero estaban de baja y guardando cuarentena. Empezaban a faltar efectivos y la tensión aumentaba.

“Se ha hecho el protocolo a posteriori, en vez de prevención ha sido reacción”

El descontento salta a otros parques desde donde han de enviar refuerzos. Hay un escrito de queja interna con fecha 9 de agosto en el parque ocho, donde los bomberos han instalado mamparas que han hecho ellos mismos, en la que se habla de que el traslado “contraviene gravemente” las indicaciones de Madrid Salud. Al final acabaron acatando órdenes y son los que pasan las guardias con colchones en la biblioteca del parque dos.

Se actuó, según fuentes municipales, de acuerdo al protocolo establecido para Bomberos Madrid durante la pandemia que “se va actualizando y adaptando a medida que la situación va evolucionando”. La del 11 de agosto, a la que ha tenido acceso EL PAÍS, es “la última actualización”, añade la misma fuente. Se trata de un documento de tres páginas con el asunto: “Procedimiento interno de actuación del cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid ante un positivo por covid-19 ante el escenario actual”.

Los sindicatos niegan que hubiera una hoja de ruta previa. “No había nada explícito para un positivo o un brote”, afirma Eduardo Granizo, responsable de UGT de la sección de Policía, Emergencias y Movilidad. “Se ha hecho el protocolo a posteriori, en vez de prevención ha sido reacción”, señala Carlos Sánchez Oliva, delegado de prevención de CC.OO.

Más información

Lo más visto en...

Top 50