La experiencia personal de un médico internista: el silencio sepulcral del enemigo invisible

“Durante varias semanas me despertaba pensando que era una pesadilla”, escribe el jefe de Medina Interna del Hospital Ramón y Cajal

Jaime Villanueva Sánchez
Luis Manzano

Tengo 61 años, soy médico internista y profesor de Medicina, y disfruto mucho con mi trabajo. Sinceramente, lo que más me satisface de mi profesión es la relación con el paciente. Por eso soy internista, por el compromiso de resolver el problema del enfermo, independientemente del órgano que afecte. El objetivo de mi especialidad es el paciente en su conjunto, no una parte del mismo; por eso en Medicina Interna, no cabe la frase: “de lo mío está usted muy bien”, porque lo mío es “todo”, y es mi responsabilidad resolver directa o indirectamente, con la ayuda de otros compañeros, las dolencias q...

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