Los comunes piden el voto de izquierdas y advierten de la “hipermovilización” de Vox

Iglesias expone las resistencias del Gobierno para cumplir los acuerdos de coalición en un mitin sin público en Santa Coloma de Gramenet

Jéssica Albiach, Pablo Iglesias y Ada Colau en un acto de camapaña a las elecciones del 14 de febrero. Santa Coloma de Gramenet. MARC BRUGAT/EUROPA PRESS
Jéssica Albiach, Pablo Iglesias y Ada Colau en un acto de camapaña a las elecciones del 14 de febrero. Santa Coloma de Gramenet. MARC BRUGAT/EUROPA PRESSMARC BRUGAT/EUROPA PRESS (Europa Press)

En Comú Podem, como la mayoría de fuerzas, han firmado una especie de pacto tácito para ignorar a Vox en los debates electorales y no replicar sus argumentos. Las encuestas pronostican que Vox puede obtener un buen resultado en los comicios del 14-F y este sábado los comunes han alertado sobre esa posibilidad. Jessica Albiach, candidata de los comunes, ha afirmado en un mitin sin público en Santa Coloma de Gramenet que en estas elecciones está en juego parar los pies a la extrema derecha y ha pedido que ningún voto progresista se “quede en casa”.

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En un acto en el Auditorio Roig i Torres, acompañada de Ada Colau y de Pablo Iglesias, que ha debutado en esta campaña, Albiach ha advertido que los partidarios de Vox estarán “hipermovilizados” y que estarán en los colegios electorales desde el primer minuto. “El peor mal sueño de Abascal es que haya un gobierno de izquierdas. Los de Vox irán a votar y ni un voto de izquierdas se puede quedar en casa”, ha afirmado. La participación descenderá previsiblemente en estas elecciones por el miedo al contagio a la Covid y, dicen también los comunes, por el hartazgo ante la situación política. En los comicios de 2017 y en medio de procés, alcanzó el 79%.

Los sondeos pronostican que En Comú Podem conservará sus actuales ocho escaños y que podría perder un par de diputados. Bajo el liderazgo de Colau, que participa activamente en la campaña, la coalición asume que no dará un gran estirón pero a la par avisa que no se trata de quien llega primero sino que lo que está en juego es sumar mayorías de izquierdas. Por ello, han reclamado tanto al PSC como a ERC, sus socios potenciales, que se olviden de los vetos cruzados que tanto evocan a lo que pasó en Barcelona ciudad. El tripartito no fue posible entonces y Colau fue alcaldesa gracias a los votos de Manuel Valls en detrimento de Ernest Maragall, de ERC. Su principal capital son las políticas sociales en Barcelona. La coalición, en la que Podem es sin duda un hermano muy pequeño en comparación con los comunes, corre el peligro de sufrir la pérdida de voto útil en favor del PSC. Durante el mandato, han sufrido la pérdida de apoyos del ala más soberanista.

Con un aforo en el que solo había miembros del partido y periodistas, los comunes han cumplido su guion de celebrar una campaña telemática y sin simpatizantes y exclusivamente digital para velar por la salud. Con un discurso muy sereno y sin la épica de los grandes mítines, Iglesias ha defendido el papel de Unidas Podemos en el Gobierno y las resistencias del PSOE para que acate lo que firmó en el acuerdo de coalición y ha pedido lealtad a lo suscrito. “Algunos cambios deberían ser muy fáciles porque están escritos pero la realidad demuestra, y hay que decir la verdad”, ha recalcado, que incluso ser leales a un gobierno de coalición implica debatir, “defender lo que en el papel todo el mundo aceptaba pero a la hora de poner en práctica es más difícil”.

“No sabéis lo que costó que subir a 950 euros el salario mínimo interprofesional y que ese aumento no fuera solo al final una línea en un papel del programa”, ha insistido el vicepresidente del Gobierno que ha afirmado que esta es la primera vez que una ministra de trabajo se ocupa de los trabajadores con la ayuda de los ERTES; ha mencionado el aumento del 20% de las becas de estudiantes y ha advertido las “resistencias” que hay en el Gobierno para asumir la regulación de la ley del alquiler y rebaje los precios. “Nos estamos dejando la piel para que el compromiso del Gobierno de coalición implique de una vez la regulación de los alquileres y vamos a tener mucha resistencia para conseguirlo, pero es una cuestión de lealtad”, ha afirmado. Iglesias ha omitido referencias a los presos independentistas y solo ha recordado que su modelo es una república plurinacional.

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El vicepresidente, que ha omitido referencias a los presos independentistas y solo ha recordado que su modelo es una república plurinacional, ha puesto como ejemplo a Colau como referente de que sí se pueden realizar políticas progresistas como la de impulsar una energética pública o que Barcelona sea la ciudad líder en gasto social. No ha mencionado a Salvador Illa, más allá de insinuar e insistir que es el candidato del poder mediático, y ha recordado que nadie obtendrá grandes mayorías. Con la opción de pactar con ERC en el horizonte, Albiach ha afirmado que no comprende por qué republicanos se plantean pactar con Junts porque a su juicio es un partido con candidatos que tienen mensajes xenófobos o racistas. “Ya sabíamos que no eran casos aislados”, ha dicho. Nuestro voto tiene un sentido triple: es un voto de izquierdas, sirve para ser alternativa de gobierno y barrar el paso a la extrema derecha”.

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