A la caza del alumno en Linares

Las crisis económica y demográfica vacían las aulas de la localidad jienense, la ciudad española con más desempleo

Un padre acompañaba el viernes a su hijo a la salida del colegio en Linares.
Un padre acompañaba el viernes a su hijo a la salida del colegio en Linares.PACO PUENTES

En primavera, temporada de matriculaciones, se abre la veda. Y las escuelas concertadas se lanzan a la caza del alumno. Cuñas publicitarias en la radio, anuncios en prensa, paneles en los autobuses, campañas en las redes: lo que haga falta para captar niños. El sistema educativo de Linares (Jaén) no solo sufre el envejecimiento demográfico, común al conjunto de Andalucía. La población, afectada por una dura y larga crisis económica, pierde habitantes año tras año y cuenta con muchas más plazas escolares que alumnos. Hay aulas con solo cinco pupitres ocupados.

“El enfermo se nos muere”, dice Antonio Fernández, director del colegio Santa Ana. El nombre del centro viene a ser una santificación del lugar donde se alza: junto a las inmensas instalaciones que dejó vacías el cierre, en 2011, de la factoría automovilística Santana, símbolo de los problemas económicos de Linares. En la ciudad española con mayor desempleo (32,5%), el colapso de la industria ha provocado una sangría de población. Cada año hay menos habitantes. Ahora son 56.525, según el INE. En 2010 eran 61.306, más o menos los mismos que en 1960, cuando la minería funcionaba aún.

Si en el conjunto de Andalucía, con casi dos millones de alumnos, el descenso es de unos 50.000 en los últimos tres años, en Linares la reducción del número de niños en edad escolar es muchísimo más grave: este año, los 13 centros públicos y los nueve concertados de la ciudad ofertaban unas 700 plazas. De ellas se han cubierto 400.

En paralelo, los centros concertados (privados pero financiados con subvención pública) van ganando terreno frente a los públicos. “Hace unos años, el 70% de los niños acudía a una escuela pública; ahora, algo más del 50% están en una escuela concertada”, comenta Fernández. ¿Por qué ese deslizamiento? Antonio Fernández y Jesús Armijo, director del centro de educación superior Marqueses de Linares, coinciden en su sospecha de que la Junta de Andalucía, desde la llegada del PP al poder en 2018, favorece tácitamente a los centros concertados. En cualquier caso, hay factores objetivos: los concertados están situados más cerca del centro, ofrecen más actividades extraescolares y, sobre todo, pueden hacer publicidad.

Alumnos del colegio San Joaquín en Linares, Jaen.
Alumnos del colegio San Joaquín en Linares, Jaen. PACO PUENTES
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“Necesitamos la publicidad. Este año hemos gastado unos mil euros en cuñas radiofónicas y en folletos y, sobre todo, tenemos mucha presencia en Facebook”, confirma Javier Cruz, profesor en la cooperativa de enseñanza Colegio San Joaquín, el único centro concertado de carácter laico. “Si no somos visibles, seguimos perdiendo alumnos; si perdemos alumnos, acabamos cerrando; y si cerramos, a los profesores de la concertada no nos trasladan a otro sitio, como a los de la pública: nosotros vamos al paro”, explica Cruz.

Javier Cruz se apresura a expresar su apoyo a la escuela pública: “Es de donde yo vengo y es esencial”, afirma. Tanto él como Fernández y Armijo, directores de centros públicos, están convencidos de que la Junta de Andalucía debería reducir el número de alumnos por aula y repartirlos de forma más o menos equitativa entre los diversos centros, públicos o concertados. “Es la única forma de evitar que cierren escuelas”, dice. O que sigan perdiéndose líneas (la cadena de cursos que lleva desde la educación infantil a la superior) en cada una de ellas. La Consejería de Educación rechaza por el momento estas propuestas.

“En los barrios de Linares”, señala Antonio Fernández, “los centros educativos son el único referente cultural. No hay bibliotecas, no hay librerías. Sólo están las escuelas como referente y como lugar de convivencia. Ahora mismo, cinco de las escuelas públicas se encuentran en riesgo de cierre y dos escuelas concertadas atraviesan dificultades serias. El colegio privado bilingüe español-inglés ya cerró el año pasado”. Y sigue: “Nos vemos obligados a agrupar en un aula a alumnos de dos o tres cursos distintos con edades diferentes. Eso puede funcionar en un medio rural pero en una ciudad multiplica el trabajo del profesor y finalmente no funciona”.

Los vacíos en las aulas y el riesgo de cierre hacen que las escuelas concertadas aprovechen su posibilidad de promocionarse en los medios. Es lo que un dirigente de la Federación de Sindicatos Independientes de Enseñanza de Jaén, mayoritaria en la educación concertada, llama “la caza de alumnos en primavera”.

La promoción, en realidad, dura todo el año. En el colegio cooperativo San Joaquín han encontrado una fórmula imaginativa: el nombramiento del cantante madrileño Alejandro Sanz como director honorario. Sanz no ha podido hasta ahora visitar la escuela de Linares, pero su nombre en el organigrama del centro ya les ha valido apariciones televisivas que pesan muchísimo a la hora de captar la atención de padres e hijos. También se ha homenajeado en la escuela a un linarense celebérrimo, Rafael Martos, Raphael. Todo cuenta.

Cierre de factorías y empresas

Hay que sobrevivir aquí y ahora. El futuro, sin embargo, pinta mal. Linares suele ser noticia por los cierres de empresas. Si la desaparición de Santana (Land Rover, Suzuki, cajas de cambio) supuso en 2011 una puñalada casi mortal para la economía linarense ―después de que a finales del siglo XX se abandonaran las explotaciones mineras (Linares llegó a ser el primer productor mundial de plomo)―, los cierres de Zara y El Corte Inglés en 2020 y 2021 fueron un durísimo golpe a la autoestima local. El enorme edificio vacío de El Corte Inglés, como una ballena varada frente al Ayuntamiento, constituye un recordatorio cotidiano de la decadencia. Los furiosos disturbios del año pasado, respuesta a la agresión de dos policías fuera de servicio contra un hombre y su hija adolescente, demostraron que el ánimo colectivo sigue cerca de la explosión.

“Me gustaría que mis hijos pudieran elegir entre quedarse o marcharse, pero aquí, la verdad, hay poco donde elegir”, suspira el profesor Cruz. Aunque prosigue: “Jaén es una provincia desfavorecida, sin tren de alta velocidad, sin grandes autovías, y sin embargo estamos justo en el paso de Castilla a Andalucía, lo que ofrece grandes posibilidades logísticas; tenemos gente con experiencia en la industria y gente preparada en tecnología; tenemos conservatorio de música… No debemos caer en el desánimo y el abandono”.

Todos los profesores consultados, de la pública o la concertada, están de acuerdo en reclamar la descentralización de la comunidad autónoma andaluza. Y en criticar los continuos cambios en las leyes educativas. Y en lamentar que la Junta y el Gobierno central se pongan zancadillas cuando (como viene sucediendo) son ocupados por partidos de distinta ideología. En cualquier caso, ninguno de ellos se hace demasiadas ilusiones.

Una mujer joven pasea a su bebé en un cochecito, cerca de la plaza de toros. ¿Qué prefiere para el niño, la escuela pública o la concertada? “Pues no sé, estamos pendientes de que nos salga un empleo en Málaga y, si hay suerte, nos vamos”.

Carteles electorales en una calle de la localidad jienense.
Carteles electorales en una calle de la localidad jienense.PACO PUENTES

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