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La Generalitat Valenciana prevé que los padres voten la lengua vehicular de sus hijos en cada centro escolar

El cambio de modelo, para sindicatos, padres de alumnos y oposición, deja en manos de las familias parte del proyecto pedagógico de los colegios

El consejero de Educación José Antonio Rovira, en las Cortes Valencianas, conversa con el anterior consejero, Vicent Marzà.
El consejero de Educación José Antonio Rovira, en las Cortes Valencianas, conversa con el anterior consejero, Vicent Marzà.Mònica Torres
M. F.

El consejero de Educación, José Antonio Rovira, ha confirmado este miércoles que la Generalitat prevé un cambio en la ley del plurilingüismo para realizar una consulta a los padres, y no al Consejo Escolar, sobre la lengua vehicular de sus hijos en cada centro escolar. Rovira considera que son los padres quienes deben decir el peso que quieren darle a las lenguas cooficiales -castellano y valenciano-, así como un “porcentaje preceptivo de inglés”. Hasta ahora, los centros tenían un mínimo de un 25% de asignaturas en cada una de las lenguas y entre un 10 y un 15%, como mínimo en inglés. A partir de esos índices, eran los Consejos Escolares los que definían el proyecto lingüístico de cada centro. Sin embargo, para el consejero del PP “quien debe tomar esas decisiones, quien debe dirigir esa libertad educativa para los hijos, debemos ser los padres, los que decidamos qué peso queremos más en un idioma o en otro”, según ha señalado.

El cambio de modelo del Gobierno PP-Vox con el argumento de la libertad ya ha provocado el rechazo de sindicatos, asociaciones de padres y oposición política.

Para el PSPV, el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, solo pretende “reabrir la guerra del valenciano”. Para el portavoz de Educación de los socialistas en las Cortes Valencianas, José Luis Lorenz, el cambio es “muy peligroso” porque pretende que los padres determinen una parte pedagógica, el proyecto de cada centro, que se podrá modificar sin tener en cuenta la visión global pedagógica del profesorado.

Para su homólogo de Compromís, Gerard Fullana, la decisión, además de “esconder la verdadera intención de crear una guerra entre familias para reabrir la batalla lingüística”, no aporta ningún mecanismo de libertad de elección, “porque un 51% puede decidir por el 49% restante, por lo que ese referéndum entre las familias no garantiza ninguna libertad”. Ambos coinciden en que el objetivo final es la desaparición del valenciano.

Una de las cuestiones que ha planteado el consejero Rovira es la posibilidad de que dentro del mismo centro haya diferentes idiomas base. Según han precisado fuentes de la administración autonómica a Europa Press, se está estudiando la posibilidad de que haya unidades con diferente idioma vehicular en los centros en los que sea viable, con lo que, en los que no lo sea, la elección tampoco será de las familias.

El sindicato STEPV también ha rechazado la propuesta y ha recordado que la introducción del valenciano en la enseñanza se ha regido por principios pedagógicos desde el primer día, es decir, desde los años 80 después de la aprobación, sin ningún voto en contra, de la Ley de Uso y Enseñanza en Valenciano (LUEV) en 1983. “Esta ley se promovió para normalizar al valenciano en la sociedad valenciana y en la enseñanza, después de 40 años de persecución por el régimen franquista. Por eso consideran que la regulación debe basarse “en premisas pedagógicas y no partidistas”. Para el STEPV es “irresponsable” que se deje en manos de las familias la elección de la lengua vehicular del centro, “como no pueden elegir si se deben impartir Matemáticas o Geografía e Historia”.

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También la Confederación de asociaciones de madres y padres de alumnos de la Comunitat Valenciana Gonzalo Anaya ha rechazado el sistema de consulta a las familias ya que considera que esta cuestión se tiene que dirimir en el Consejo Escolar, donde los padres “ya están representados”. En declaraciones a Europa Press, el presidente del colectivo, Rubén Pacheco, ha aseverado que delegar en las familias esta decisión “es desentenderse de una problemática donde la administración tiene que “tomar las riendas” y no “cargarle la responsabilidad a otros”. “Yo le preguntaría a la administración por qué nos quiere consultar a las familias sobre la lengua base y por qué no se nos consulta sobre la decisión de que las casas de apuestas vayan a estar más cerca de los colegios e institutos”, ha cuestionado Pacheco.

El portavoz de las asociaciones de padres de alumnos ha instado José Antonio Rovira a que plantee cómo mejorar la representación de las familias dentro del órgano educativo si considera que no están tan representadas como deberían pese a que el PP redujo el peso de las familias en los Consejos Escolares cuando gobernó en anteriores legislaturas.

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