Ir al contenido
_
_
_
_

El clúster marítimo impulsa un proyecto de universidad privada, pendiente de autorización, en Cornellà

Los promotores eligen la ciudad por la buena relación con el alcalde y quitan hierro a que sea una ubicación sin mar

Clúster marítimo en Cornellà

El clúster marítimo español ha decidido impulsar la creación de una universidad privada para suplir la falta de personal especializado. La quiere ubicar en Cornellà del Llobregat, una ciudad sin mar, pero todavía está pendiente de autorización. El centro ha renunciado a depender de la Generalitat y quiere tramitar el permiso de universidad estatal a través del Congreso. Con todo, el proyecto se ha presentado este miércoles, con un presupuesto que los promotores no quieren revelar, pero que quieren que sea una realidad de aquí a una década.

La bautizada como Universidad Marítima Europea de Barcelona (UMEB) se presenta como “la primera universidad especializada en economía azul de Europa”, con una gestión de “carácter privado, pero de impulso público”. De hecho, el proyecto está impulsado por el clúster marítimo español, que agrupa 150 entidades y 3.000 empresas de las diferentes regiones, para garantizar “el relevo generacional” en el sector, según sus promotores. “Tenemos un gap importante entre lo que demanda la empresa de la economía azul y la falta técnicos especializados, y también necesita de la innovación”, ha explicado Iolanda Piedra, presidenta de honor de la Federación española de empresarios del mar.

El centro se ubicará en Cornellà de Llobregat, en un solar municipal de 4.000 metros cuadrados y contará con tres edificios: uno para la oferta de grados universitarios, otro para la FP y un tercero para el sector empresarial. La oferta académica del nuevo centro estará focalizada en los grandes sectores estratégicos de la llamada economía azul —que en España genera 21.300 millones de euros y emplea a 625.300 personas—, como la pesca, el turismo de costa, el transporte marítimo, la construcción naval o la minería submarina, entre otros. Piedra, también presidenta del clúster marítimo catalán, no ha querido revelar el coste y se ha limitado a destacar que se trata de “un proyecto con financiación privada, pero iniciativa pública, ya que detrás están las cofradías de pescadores”.

El proyecto ya cuenta con el diseño de los edificios, la programación de títulos y parte del personal docente, pero no cuenta con el elemento clave: la autorización por parte de la Administración. Según la normativa, el centro debería tramitar el permiso ante la Generalitat, pero el Departamento de Universidades confirma que no lo ha hecho, y recuerda que es algo básico “para ofrecer títulos con reconocimiento oficial” e incluso para utilizar la nomenclatura de “universidad”. De hecho, en la presentación de este miércoles se había anunciado la presencia del director de Universidades, Miquel Soriano, quien finalmente no ha asistido.

Otro procedimiento habitual en este tipo de casos es convertirse en un centro adscrito a una universidad, algo que de momento no se ha descartado. Lo que no contemplan los promotores es operar sin el paraguas institucional, como hacen ciertos centros extranjeros.

Piedra ha explicado que quieren acogerse a la “excepcionalidad” que ofrece la Ley de Universidades (LOSU) y lograr convertirse en una universidad de carácter estatal —como la UNED o la Menéndez Pelayo—, con lo que necesita tramitar el permiso a través del Congreso de los Diputados, algo que todavía no se ha hecho. “Pedimos generosidad a los partidos”, ha rogado la presidenta. De lo que dure todo el trámite burocrático dependerá el calendario de puesta en marcha del centro educativo, aunque Piedra ha asegurado que no se esperará a la autorización para iniciar la construcción de los edificios. Con todo, el centro empezará su actividad formativa antes, previsiblemente en 2027, con un máster impartido a distancia.

Sobre el hecho de haber elegido ubicarse en una ciudad sin mar, Piedra ha asegurado que “no es un hándicap” y ha destacado la buena relación con el alcalde, Antonio Balmón. “El conocimiento de las personas hace que fluya [el proyecto]. Primero, tenía que preguntarle a mi alcalde”. Piedra, que ha presumido ser originaria de Cornellà, ha explicado que presentó su propuesta a Balmón —un viejo conocido—, que se interesó y le ofreció su ayuda al momento. De hecho, ambos han mostrado gran complicidad y han compartido bromas durante toda la rueda de prensa de presentación del proyecto.

Por su parte, Balmón ha defendido la necesidad de colaboración público-privada para tirar adelante ciertos proyectos. “Demostramos que hay unas necesidades y que hay que afrontarlas. Es una propuesta bien orientada, lo que nos da seguridad”.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_