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Collboni se abre a negociar en paralelo las cuentas y el gobierno para evitar el bloqueo en Barcelona

El alcalde modifica la estrategia tras la negativa de la oposición a aprobar los Presupuestos y las tasas

Jaume Collboni Barcelona
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, durante el pleno del Ayuntamiento de Barcelona de este viernes.Marta Pérez (EFE)

La incertidumbre política derivada de las negociaciones para la investidura de Pedro Sánchez y los problemas internos de los grandes partidos amenazan con bloquear la acción política del Ayuntamiento de Barcelona. El alcalde, Jaume Collboni, vio este viernes cómo ninguno de los tres partidos que podrían remar a favor para dotar a la ciudad de unos nuevos Presupuestos y aprobar las nuevas ordenanzas fiscales hicieron nada en esta dirección. El regidor socialista, que hasta ahora pretendía aprobar las cuentas con un ejercicio de geometría variable con acuerdos a izquierda y derecha, ha apuntado a un cambio de estrategia tras el pleno de este viernes. Si hasta ahora Collboni quería aprobar primero los Presupuestos para encontrar después uno o dos socios de gobierno para el resto del mandato, ahora ha asumido que tendrá que hacerlo todo al mismo tiempo. “Mi deber como alcalde es seguir dialogando, aterrizar las propuestas y ver qué viabilidades existen para hacer posible un acuerdo de presupuestos y la gobernabilidad de la ciudad”, explicó al final del pleno de este viernes Collboni.

Collboni esbozó este cambio de estrategia en respuesta a una cuestión del líder del PP, Daniel Sirera, sobre los apoyos y acuerdos que tiene previsto llegar para aprobar los presupuestos de 2024. Sirera ha insinuado que Xavier Trias, de TriasxBCN, y Ada Colau, de BComú, apoyarán a Collboni “a cambio de una silla”. Además, ha achacado al alcalde que solo busca “llegar a la Moncloa”. “Deje de pensar en el futuro de Pedro Sánchez y piense más en los ciudadanos de Barcelona”, ha dicho Sirera.

La pregunta del PP llegaba en la recta final de un pleno en el que la oposición ha vuelto a tumbar la propuesta de ordenanzas fiscales que incluía novedades en la tasa de terrazas y un aumento de impuestos vinculados al turismo. Collboni tiene 10 concejales de un total de 41. Necesitaría otros once concejales para gobernar con mayoría absoluta. Una opción sería dar entrada a los once representantes de Junts. La otra opción sería sumar a los socialistas los nueve concejales de los comunes y los cinco de ERC. De momento, ninguno de los tres partidos descubre sus cartas, en parte por el debate interno en el que están inmersos y en parte por la incertidumbre política derivada de la investidura de Pedro Sánchez.

Con todo, Collboni se mantiene optimista para aprobar las cuentas de 2024: “Este Ayuntamiento y este gobierno tendrá Presupuestos, sin duda”, ha afirmado, y ha apelado a Junts y a BComú por ser los dos grupos que, de forma explícita, han mostrado su predisposición para llegar a un acuerdo.

El gobierno municipal debe presentar una nueva propuesta de Presupuesto para la que no tiene fecha límite, mientras que las ordenanzas se prorrogan automáticamente al no haber prosperado este viernes. Si no hay un giro de guion, los principales perjudicados por la no aprobación de las ordenanzas fiscales este viernes serán los restauradores de la ciudad, que tendrán que abonar el 100% de la tasa de terrazas al no haberse podido aprobar la propuesta progresiva que el equipo de gobierno y los restauradores habían pactado. A grandes rasgos, los restauradores pagarán un total de ocho millones anuales en lugar de los 4,6 millones que habían pactado inicialmente.

El equipo de Gobierno confiaba en Trias per Barcelona, la marca local de Junts per Catalunya, para sacar adelante esta votación, ya que era una medida acordada entre el Ayuntamiento y el sector de la restauración. Junts había vendido caro su apoyo al vincularlo a una bajada de dos puntos del IBI, lo que implicaba una notable reducción de la recaudación. “Todavía hay tiempo de encontrar una solución para los restauradores”, afirmó Ramon Tremosa, portavoz de Junts, que después de la reunión propuso aprobar en el pleno del 7 de noviembre la reducción del 75% a los restauradores durante un año más.

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Además de la tasa de terrazas, tampoco se pudo aprobar la nueva tasa sobre los pisos turísticos ni sobre los cruceros que hacen estancias cortas en Barcelona, que son considerados los que menos aportan a la ciudad. En este caso el equipo de gobierno confiaba en los comunes para aprobarlo, pero los de Ada Colau no colaboraron por considerar “poco ambicioso” el planteamiento general. El equipo de gobierno considera que tanto Junts como los comunes han rechazado los planes de Collboni por “cuestiones políticas” más que “por interés de ciudad”. “Si quieren hablar de sillas, hablaremos de sillas”, abundan estas fuentes, contrariadas por las exigencias de los potenciales socios.

Menos ingresos por la tasa de Terrazas

Los restauradores de Barcelona tendrán que pagar ocho millones de euros en 2024 por el uso de las terrazas -la tasa fijada en 2019 pero que quedó muy reducida por la pandemia- si la oposición sigue bloqueando la aprobación del acuerdo alcanzado con el sector y que fija la recaudación final en 4,6 millones. Trias per Barcelona, el socio natural del gobierno de Collboni en este asunto, dice querer salvar la situación con un acuerdo temporal que consistiría en mantener la actual tasa congelada durante un año más. Con la prórroga los restauradores pagarían unos dos millones, lo mismo que este año. Con ello se beneficiaría al sector de la restauración, pero el Ayuntamiento ingresaría 2,6 millones menos de lo previsto con el acuerdo que los propios restauradores habían alcanzado con el gobierno municipal. 

Pero de momento, si nada cambia, la cifra a pagar será de ocho millones. Tras la negativa de la oposición a acordar la nueva tasa con el PSC el director del Gremio de Restauración, Roger Pallarols, ha comunicado que el sector continúa defendiendo el acuerdo con el gobierno de Barcelona y ha manifestado que no entiende "que no se encuentre una solución cuando no se puede volver a la tasa de 2019, como han dicho la mayoría de los partidos del pleno".

El concejal de Economía, Jordi Valls, aseguró después del pleno que seguirán manteniendo reuniones con los restauradores para "intentar encontrar una solución" tras no prosperar la propuesta del gobierno municipal en el pleno. 

 

 


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Sobre la firma

Miquel Noguer
Es director de la edición Cataluña de EL PAÍS, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional. Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona, ha trabajado en la redacción de Barcelona en Sociedad y Política, posición desde la que ha cubierto buena parte de los acontecimientos del proceso soberanista.
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