Guanyem Badalona supedita aprobar las presupuestos a entrar en el gobierno

El grupo soberanista reprocha al alcalde Guijarro no combatir con medidas concretas la emergencia social

Rubén Guijarro, alcalde de Badalona, en un acto en el Ayuntamiento.
Rubén Guijarro, alcalde de Badalona, en un acto en el Ayuntamiento.

Tres meses después de que el socialista Rubén Guijarro relevara al popular Xavier García Albiol al frente de la alcaldía de Badalona, la inestabilidad aflora de nuevo en el Ayuntamiento. El gobierno municipal, en minoría, integrado por PSC, ERC, comunes y Junts —12 ediles sobre 27— está intentando aprobar los presupuestos con Guanyem. La formación de izquierdas culpó ayer al PSC, que pilota los contactos, de desatender las políticas de emergencia social y de mantenimiento de equipamientos públicos y avisó que supeditará su voto a favor de los presupuestos a que se atiendan sus peticiones y a entrar en el gobierno para velar por su ejecución.

Guanyem celebró el domingo una asamblea y los cuatro concejales de la lista soberanista de izquierdas revelaron ayer su estrategia que marcará el año y medio que resta de legislatura. “Los vecinos no están visibilizando un cambio de gobierno. Necesitaba uno con mayoría absoluta”, expuso Nora San Sebastián, presidenta del grupo. “Los mensajes del alcalde son de hacer obras faraónicas priorizando la campaña electoral de 2023 y no la emergencia social”.

Badalona funciona con unos presupuestos prorrogados desde 2017 con la salvedad que el año pasado Albiol y el PSC pactaron uno de inversiones que alcanzó los 80 millones de euros y que, según Guanyem, incluyó “cero” inversiones en políticas de vivienda. Badalona lidera el ranking de ciudades con mayor número de desahucios, con un millar en 2021 sin alternativa ocupacional. “No afrontamos estos presupuestos como una cuestión administrativa”, avisó el edil Toni Flores en alusión a que en el cruce de documentos con el Gobierno no incluye ninguna de sus peticiones.

Sus propuestas pasan por ampliar el número de empleados en la Oficina Municipal de Vivienda; cubrir las 24 plazas vacantes de servicios sociales; abrir la biblioteca Casacuberta; que haya mediadores y traductores en los desahucios como en Santa Coloma de Gramenet o aumentar los 20.000 euros asignados a cada colegio para mantenimiento. “Es una cifra muy insuficiente. Necesitamos recursos concretos”, expuso la concejal Carme Martínez. “No han mostrado valentía para afrontar la emergencia social y el colapso administrativo”. La edil apuntó que el Ayuntamiento dispone de un remanente de 40 millones de euros y que aún no han gastado los siete millones para vivienda presupuestados en 2017.

Los reproches de Guanyem entroncan con la delicada relación que han mantenido con el PSC desde que impulsó la moción de censura contra Dolors Sabater en 2018. En octubre, las dos fuerzas cerraron un pacto de gobierno para desbancar a Albiol pero saltó por los aires por un veto inesperado. Durante la moción de censura, Guanyem alegó que se había perdido una oportunidad no solo de expulsar al popular sino de crear un gobierno con mayoría fuerte y de progreso capaz de cambiar dinámicas y agilizar la administración.

Es teatrillo. Acabarán pactando”, afirma el exalcalde Albiol
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“Si hay inestabilidad no será por culpa nuestra”, dijo San Sebastián. Su decisión deja a Guijarro en una situación delicada: o bien pacta con Guanyem o con el PP. O sigue con presupuestos prepandemia. Albiol expresó su certeza de que al final las dos fuerzas pactarán. “Estamos asistiendo a un teatrillo muy malo por parte de todos los partidos de la moción de censura”, afirmó. “Pero el final ya está escrito y Guanyem se abstendrá y el PSC seguirá en manos de los radicales. Es el socio del gobierno y aunque no vote los presupuestos permitirá su tramitación”.


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