Pere Aragonès: “El diálogo debe seguir incluso si rechazamos los Presupuestos”

El presidente de la Generalitat afirma que su Gobierno nunca se levantará de la mesa de negociación

La negociación sobre el conflicto político en Cataluña y la referida a cuestiones sectoriales son autovías distintas. Y no se cruzan. El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès (Pineda de Mar, Barcelona, 38 años) se esmera en remarcarlo durante toda su conversación con este diario, en la que admite que los dos años de margen que se han dado con el Gobierno para que fructifique el diálogo podrían prolongarse si hay avances. Tanto es así que, según él, incluso si Esquerra Republicana no apoya los Presupuestos Generales que prepara el Gobierno, la mesa de diálogo —que se retomará en septiembre— debería proseguir sus trabajos. La entrevista fue realizada en Barcelona el viernes, un día antes de los cambios en el Gobierno de Pedro Sánchez, y actualizada este domingo.

Más información

Pregunta. ¿Qué propuestas tiene para la mesa, más allá del referéndum y la amnistía que el Gobierno ya ha rechazado?

Respuesta. Las posiciones están alejadas pero hay voluntad de diálogo. Hemos acordado dos foros. Primero, para la resolución del conflicto político, está la mesa de diálogo. Y, paralelamente, en la Comisión Bilateral se tratarán cuestiones como las infraestructuras o la conflictividad constitucional de leyes como la del control del precio de los alquileres.

P. ¿Ve margen para más reuniones si el presidente Pedro Sánchez les dice, de entrada, que no al referéndum?

R. Margen hay si hay voluntad política. Nuestra propuesta es clara: para solucionar el conflicto tiene que haber igualdad de condiciones entre las partes. Es necesaria la amnistía, porque los otros instrumentos son incompletos. Y la relación entre Cataluña y España se debe de decidir en un referéndum.

P. Si no hay margen ¿Se acaba el diálogo?

R. Nosotros nunca nos levantaremos de la mesa y vamos a trabajar con cualquier Gobierno para encontrar soluciones.

P. ¿No es incongruente decir que será una negociación complicada y autoimponerse un plazo máximo de dos años, como pactó con sus socios?

R. El Tribunal de Cuentas no ha esperado dos años para actuar. El acuerdo dice que claramente en dos años se va a evaluar y la evaluación no tiene que conllevar necesariamente a la finalización de la negociación. Tampoco quiere decir que se alargue sine die. En 2023 también finaliza la legislatura española.

P. ¿Y cuáles podrían ser los indicadores de ese avance?

R. Que no se está cerrando la puerta a ninguna propuesta. Nosotros no vamos a rechazar ninguna propuesta de entrada y vamos a defender que la nuestra sea discutida y evaluada. Es la que suscita más consenso [en Cataluña] y la más inclusiva. Ambas posiciones están en igualdad de condiciones para ganar en las urnas.

P. Por lo tanto también debatirá con calma la propuesta que haga el Gobierno.

R. Sí, pero un nuevo Estatuto de autonomía no es la solución. Excluye a una gran parte de la ciudadanía que no se conforma con eso y quiere ir más allá. Si hablamos de los procedimientos de decisión, de poder incluir todas las propuestas y someterlas a la ciudadanía podemos avanzar. Por eso propongo un referéndum y no pido directamente la independencia.

P. ¿Y puede garantizar que sus socios de Junts, más escépticos sobre el diálogo, no se levantarán de la mesa?

R. Como presidente, no me voy a levantar de la mesa, eso implica al Govern. Si alguien tiene propuestas alternativas que las trabaje y las exponga.

P. Carme Forcadell ha expresado que faltó empatía con los no independentistas en 2017 y Junqueras admite que muchos catalanes no entendieron la apuesta unilateral. ¿Insistir en el referéndum sí o sí no es ir por el mismo camino?

R. Defiendo el derecho de los contrarios a la independencia de decidirlo en un referéndum y que no se lo impongan. Las democracias maduras, seguras de sí mismas, han decidido hacer referéndums cuando una parte de su territorio se pronuncia constantemente a favor de a independencia. Escocia, Quebec. ¿No hay una seguridad sobre el proyecto de España?

P. La queja es que el Govern se focaliza solo en la discusión por la cuestión territorial y no se abordan temas más urgentes o que generan más consenso.

R. Mi primer acto de Gobierno fue una visita al servicio de salud mental infantil del Hospital Parc Taulí. El hecho de defender la independencia de Cataluña no excluye el compromiso con la transformación económica y social y feminista. Las profundas desigualdades no son solo una preocupación, sino mi mayor preocupación.

P. Desde el Gobierno le piden un gesto de distensión tras los indultos. ¿Llegará?

R. No es una cuestión de gestos, es una cuestión de decisiones. Tendrá que haber una cadena de decisiones para ir construyendo una confianza mutua. Las dos partes se están moviendo. De la misma manera que yo reconozco que los indultos pueden ser el primer paso, si hay más pasos, se debe reconocer el hecho de que el independentismo catalán, en específico de ERC, facilitara que no hubiera una repetición en las elecciones hace tres años.

P. Se espera un gesto suyo en la aprobación de las cuentas.

R. Estoy convencido de que la voluntad de Sánchez de dialogar no es fruto de una negociación sobre los Presupuestos sino que es sincera. Las cuentas son una cosa y la negociación, otra. Dicho de otra manera, si rechazamos los Presupuestos debe seguir el compromiso con la negociación.

P. ¿Abordará su negociación como bloque de partidos independentistas o ERC irá por libre?

R. Tenemos la obligación de construir una posición catalana muy amplia, mucho más allá de los partidos del Govern. Pero si no hay una posición conjunta, eso no será impedimento para que pueda avanzar una negociación con la máxima ambición.

P. ¿Cree que los cambios en el Gobierno pueden facilitar la negociación sobre Cataluña?

R. Lo importante no es el quién sino el qué. Por nuestra parte está claro: la resolución debe basarse en una solución democrática, que es la amnistía y un referéndum sobre la independencia de Cataluña y lo importante será la propuesta que lleve el Estado a la mesa de negociación el próximo septiembre.

P. ¿Le ha sorprendido que Miquel Iceta, encargado hasta ahora de las relaciones con las comunidades autónomas, haya cambiado de cartera? ¿Cómo lo interpreta?

R. No voy a entrar en especulaciones. Lo importante son los hechos, las propuestas concretas y no las personas.

P. ¿Existe un clima de confianza con Sánchez que permita avanzar?

R. Hemos hecho una primera reunión, espero que vengan más y así poder avanzar en muchos temas. Veníamos de un periodo donde no había interlocución y el primer punto para resolver los problemas es dialogar.

P. Desde el independentismo se cifra en unas 3.000 las personas en procesos judiciales por el procés. ¿Todas ellas tendrían que beneficiarse de la amnistía que propone?

R. Todo lo vinculado al referéndum del 1 de octubre de 2017 se persigue desde muchos ámbitos. Debemos centrarnos en parar estos procedimientos, ya sean penales, administrativos o desde el Tribunal de Cuentas.

P. ¿En su amnistía entraría, por ejemplo, alguien que ha lanzado una piedra contra la policía en una manifestación del procés?

R. Estamos dispuestos a discutir el alcance de la medida, pero está claro que hay una actividad política que se está persiguiendo.

P. La presidenta del Parlament, Laura Borràs, también declara sentirse perseguida políticamente. La justicia la ha imputado por el supuesto troceo de contratos públicos. ¿Para ella debería haber amnistía?

R. Estoy hablando de amnistiar lo vinculado a actividad política relacionada con el 1-O. El 1-O es lo que es y otras causas que pueden ser o no y, aunque siempre defenderemos la presunción de inocencia, son causas diferentes.

P. Otro gesto hacia los no independentistas sería participar de órganos como la Conferencia de presidentes autonómicos. ¿Por qué no va?

R. Mi experiencia es que son un acto de significación política pero sin contenido de trabajo. Participar en lo que solo es un acto simbólico, con la situación que tenemos en Cataluña, sería normalizar lo que no es normal. Estos foros están lejos de una concepción federal.

P. ¿Le supo mal que no le invitaran en la reciente cumbre Mediterránea entre Ximo Puig y Francina Armengol?

R. Entiendo que ellos tienen un trabajo bilateral de largo tiempo y eso no excluye lo que podamos de hacer en un futuro con la Generalitat Valenciana y el Govern balear.

P. ¿Pero que no se les incluya en actos así no certifica el aislamiento político de Cataluña?

R. Me he reunido con ambos líderes y serán los primeros presidentes de otros territorios del Estado con los que me veré.

P. ¿Busca impedir la impugnación del decreto catalán que permite avalar a los investigados por el Tribunal de Cuentas?

R. Si hubiera algún matiz que se necesitara modificar puede ser convalidado y tramitado como proyecto de ley para hacer un ajuste. Si se nos traslada alguna duda al respecto la podemos estudiar.

P. ¿Puede asegurar que la Generalitat no saldrá perjudicada económicamente con la cuestión de los avales?

R. El decreto protege a los servidores públicos, partiendo de la presunción de inocencia y de que cumplen con la ley. Y si al final se muestra que hubo una actuación incorrecta, esa persona debe responder económicamente ante Generalitat.

P. ¿Y si un eventual condenado se declara insolvente?

R. Los instrumentos del Tribunal de Cuentas para proceder al embargo son los mismos que los nuestros. Estamos en una discusión kafkiana. EL tribunal está diciendo que hay responsabilidad contable pero no porque se haya tramitado bien o mal un expediente o si se han seguido las normas de contratación, que es lo que tendría que hacer, si no sobre si es constitucional o no dependiendo de la intencionalidad que hay detrás. Está persiguiendo políticamente. Un tribunal que, además, acaba siendo refugio para los exministros del PP; un 10% de la plantilla son familia entre ellos, un nivel de neportismo que le quita legitimidad; que no ha perseguido a los ERE; a los responsables del partido del PP que eran cuñados de los magistrados del Tribunal de Cuentas..., claramente el problema es el Tribunal de Cuentas, no que la Generalitat dé protección jurídica a sus cargos.

P. El primer paso, según su plan para evitar el embargo de los cargos implicados, es que un banco avale las fianzas. ¿Lo han encontrado?

R. Esto se está trabajando en el Departamento de Economía y lo trabajan los afectados también

P. ¿Aspira a que el PSC apoye sus Presupuestos en Cataluña?

R. El acuerdo de investidura ha sido con Junts y la CUP. Pero esto no implica que, si otros partidos quieren, podamos llegar a acuerdos.

P. El Gobierno les ha ofrecido apoyo para organizar unos Juegos Olímpicos de Invierno en Cataluña pero su partido y Junts mantienen posiciones discrepantes al respecto. ¿Apoya usted estos Juegos?

R. Pirineos 2030 es una oportunidad, dentro de un proyecto de desarrollo social económico y territorial con equilibrio mediambiental. Y creo que es una oportunidad pero tenemos que acompañar el proyecto con un consenso en las administraciones. Subrayo la necesidad de que los juegos no sean una actividad puntual sino que se integren dentro de un proyecto de desarrollo del Pirineo.

P. ¿Es partidario de ampliar el aeropuerto de El Prat como propone Aena?

R. Soy partidario de que El Prat incremente su capacidad de vuelos intercontinentales. Es cierto que la solución más fácil tiene una afectación ambiental y tenemos que estudiar alternativas. La decisión no será ni del Gobierno ni de la Generalitat, será de la Comisión Europea. Pero debemos tener un compromiso de que, si no es posible ampliarlo por cuestiones ambientales, se refuerce igualmente el carácter intercontinental de la instalación mediante una solución global que incluya los aeropuertos de Reus, Girona y Lleida.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50