INDULTOS

El apoyo empresarial a los indultos complica la campaña de Casado

El jefe de la patronal CEOE se suma a los sindicatos en defensa de la medida de gracia

El líder del PP, Pablo Casado (centro) conversa con el presidente del Círculo de Economía, Javier Faus (izquierda), y el presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, durante la segunda jornada de la XXXVI Reunión del Cercle d'Economia. Quique García / EFE | VÍDEO: EFE

La oposición a los indultos para los presos independentistas catalanes tenía que ser un clamor popular el pasado domingo en la madrileña plaza de Colón. Pese al ruido que provocó la convocatoria, el resultado fue discreto si se comparan las cifras de manifestantes con las de otras protestas similares. Los sindicatos UGT y Comisiones Obreras se pronunciaron el 8 de junio en un comunicado a favor de perdonar a los dirigentes independentistas condenados en el juicio del procés. Por su parte, los representantes empresariales catalanes pidieron este jueves en Barcelona al jefe de la oposición, Pablo Casado, que el PP no haga campaña en contra de la medida de gracia que el Consejo de Ministros prevé aprobar este junio.

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El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, asistente a las jornadas del Cercle d’Economía en Barcelona, también habló a favor de la medida de gracia. “En el Estado de derecho caben los indultos. Hay muchas opiniones entre los empresarios, pero si esto acaba en que las cosas se normalizan, bienvenido sea”, reflexionó Garamendi en una entrevista en TVE. Tras recibir numerosas llamadas de protesta de algunos empresarios que forman parte de la CEOE, según indicaron a EL PAÍS fuentes conocedoras de la situación, Garamendi quiso matizar sus declaraciones, asegurando que cuando hablaba de “normalizar” se refería a que puedan volver las compañías que en 2017 trasladaron su domicilio social fuera de Cataluña tras la incertidumbre causada por la declaración de independencia unilateral.

Casado tuvo que intervenir en un escenario poco favorable a sus tesis, las jornadas anuales del Cercle d’Economia, el ágora por excelencia de la sociedad civil de Barcelona. El presidente del Cercle, Javier Faus, había afirmado el día antes que la institución es partidaria de los indultos a los dirigentes independentistas condenados en 2019 por el referéndum ilegal de autodeterminación de 2017 y por el intento de separación unilateral de España. Faus aseguró que los indultos son “una oportunidad histórica para la concordia”. El Cercle volvió a defender su tesis ante el líder del PP, invitado a impartir una conferencia. “La cronificación del conflicto político es muy negativo para Cataluña y para España, aunque puedan ser electoralmente rentable a corto plazo para algunos partidos con posiciones más intransigentes”, advirtió Jordi Gual, vicepresidente del Cercle y expresidente de CaixaBank.

Gual apuntó que “los movimientos políticos de las últimas semanas no son concesiones inaceptables, sino el inicio de un diálogo, real y que debe terminar siendo transaccional”. “Los indultos no resuelven el problema, pero inician el diálogo, disminuyen el clima de confrontación”, añadió. El actual presidente de VidaCaixa, aseguradora de CaixaBank, hacía así mención al compromiso del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, de reactivar en las próximas semanas la mesa de diálogo entre los dos Ejecutivos para buscar soluciones a la crisis provocada por el auge del independentismo en Cataluña y su desafío unilateral en 2017.

La visita de Casado a Barcelona coincidió además con un comunicado de los obispos catalanes apoyando los indultos y el diálogo entre el Gobierno central y la Generalitat: “Nos mostramos convencidos de la fuerza que tienen el diálogo y las medidas de gracia en todas las situaciones de conflicto”. Casado replicó a todos en una intervención posterior ante los medios de comunicación: “Con todos los respetos a la Conferencia Episcopal, a la patronal y a los sindicatos, las decisiones se toman en el Congreso de los Diputados, que es la representación de todos los españoles”. Casado dijo eso a pesar de que esta misma semana, el Congreso rechazó una iniciativa del PP para oponerse a los indultos.

La dirección del PP se reafirmó en la oposición a los indultos. El portavoz de la ejecutiva nacional, José Luis Martínez Almeida, recordó que los empresarios catalanes son, en su opinión, quienes más han sufrido las consecuencias del independentismo. El número dos de Casado, Teodoro García Egea, cargó contra el Gobierno y pidió a Sánchez que “escuche a los empresarios todo el año, no solo cuando le interesa”.

El presidente del Gobierno ha intensificado en 2021 su agenda de visitas a Cataluña. El viernes participará en la sesión de clausura del Cercle d’Economia y también compartirá escenario con el primer ministro italiano, Mario Draghi, en el Foro de Diálogo España-Italia. El presidente volverá el lunes a Barcelona, según avanzó este jueves La Vanguardia, para ofrecer una conferencia ante 300 representantes de la sociedad catalana en la que expondrá su línea de acción para buscar una salida al conflicto político. El Ejecutivo acelera la tramitación de los indultos, que podrían ir al próximo Consejo de Ministros o a un Consejo extraordinario la semana que viene.

El PP está incómodo con el asunto de los indultos y preferiría que pasara cuanto antes, según indican fuentes de la formación conservadora. En la dirección popular creen que el tema catalán no es una de sus fortalezas. Los populares se sumaron a regañadientes a la manifestación de Colón junto a Vox y Ciudadanos. Acudieron con perfil bajo y, aunque han lanzado una campaña de recogida de firmas, la están ejecutando de forma discreta porque no quieren darle excesivo foco. Basta el ejemplo de que el PP no ha difundido una imagen de Casado firmando contra los indultos: el presidente del partido ha optado por hacerlo de forma digital. El PP sí ha llevado a los ayuntamientos y parlamentos autonómicos mociones contra la medida de gracia con el objetivo de avivar la división en el PSOE, pero esta iniciativa se ha desinflado porque los socialistas han votado en bloque rechazándolas. Casado recogió el guante cuando Gual le pidió que se sume al diálogo: el presidente del PP replicó que su partido lo que hace es defender la legalidad. “En Cataluña hay un problema de cumplimiento de la ley”, valoró Casado, “la sublimación de la concordia es la Constitución, y la sublimación del diálogo es la ley”. Y añadió: “Se habla de indultos sin que conste arrepentimiento, cuando se amenaza con la reincidencia, cuando el ministerio fiscal se posiciona en contra y cuando el tribunal sentenciador dice que no se pueden conceder”.

“Pedimos que reflexione”

No son nuevas las diferencias entre la institución de promoción intelectual por excelencia del empresariado barcelonés y el PP. Cayetana Álvarez de Toledo, que fue candidata de los populares en Cataluña en las elecciones generales de 2019, escribió en un artículo en El Mundo que el presidente del PP en Cataluña, Alejandro Fernández, “es consciente de que sus electores no son precisamente los próceres terceristas del Círculo de Economía”. Con “terceristas”, Álvarez de Toledo se refería a los intentos de encontrar una posición equilibrada del Cercle entre el constitucionalismo y el independentismo.

Pese a las diferencias en cuestión tan sensible, Casado fue bien acogido por los grandes empresarios asistentes a la reunión del Cercle, sobre todo por sus propuestas a favor de un nuevo modelo de financiación, de una contundente rebaja fiscal y de mejorar inversiones en infraestructuras. Uno de sus interlocutores fue Josep Sánchez Llibre, presidente de la patronal catalana Foment del Treball. “Pedimos al señor Casado que reflexione sobre unos elementos que ayudan a ir normalizando la situación y que coinciden con el sentido mayoritario de los catalanes”, explicó Sánchez Llibre a EL PAÍS. Su predecesor en la presidencia de Foment, Joaquim Gay de Montellà, también se expresó en el mismo sentido: “Me gusta el plan de Casado para encajar a Cataluña en España, pero tiene que hacer una reflexión y acercarse a este entendimiento y al diálogo”. Sánchez Llibre comentó durante uno de los coloquios que el deshielo entre Gobiernos “es un primer paso” para que puedan volver las compañías que trasladaron su domicilio social fuera de Cataluña tras el referéndum ilegal de 2017.

Algunas intervenciones de los asistentes a la conferencia pidieron al líder del PP que corrija un modelo centralizador a favor de Madrid. Casado aseguró que España es un país tan descentralizado como Alemania, y que no hay un proceso de concentración de activos en Madrid. En un documento hecho público coincidiendo con las jornadas, el Cercle d’Economia opina todo lo contrario: “Madrid debe ser consciente de que el efecto de la capitalidad le favorece, que se acentúa con la presencia de las sedes de las principales empresas”. “La capitalidad de Madrid no puede actuar como aspiradora de recursos del resto de España”, concluye.

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