la crisis del coronavirus

Las nuevas restricciones en Cataluña indignan a restauradores y enfadan a sanitarios

Los restaurantes solo podrán servir en el local de 7.30 a 9.30 de la mañana y de 13.00 a 15.30

Usuarios del gimnasio Holmes Place, en el centro comercial Heron City, realizan actividad física.
Usuarios del gimnasio Holmes Place, en el centro comercial Heron City, realizan actividad física.Joan Sanchez / EL PAÍS

Las nuevas medidas restrictivas acordadas este viernes por el Govern por el aumento de los contagios de la covid-19, que introducen una limitación horaria a la restauración, la prohíben en el interior de los centros comerciales y acota la movilidad al perímetro comarcal, pero con numerosas excepciones, provocaron la indignación de los restauradores que se sienten “acosados”. La reacción del sector sanitario fue de abierto malestar. Entienden que solo son correcciones ligeras que no podrán parar el empeoramiento de la situación epidemiológica, para algunos la antesala de una tercera ola, y a las puertas de la vacuna.

Las medidas adoptadas son una marcha atrás parcial en el plan de Navidad previsto y afectan, especialmente, a la restauración, que solo podrá dar servicio en el local en dos franjas horarias, desde las 7.30 a 9.30 para los desayunos y entre la una del mediodía y las 15.30 para las comidas. Al margen de esos horarios, por la tarde noche solo funcionarán para las recogidas en el local —con el tope de las 22 horas— o el servicio delivery hasta las once de la noche. Los restaurantes y los gimnasios del interior de los centros comerciales no podrán abrir. Las nuevas medidas se aplicarán desde este lunes hasta el 11 de enero.

No obstante, esos criterios se podrían revisar el 28 de diciembre, en función de la situación epidemiológica. Un panorama que se torna peor día a día. Cataluña registró este jueves 2.252 positivos nuevos confirmados. La cifra de fallecidos se situó en 16.544, 20 más que el miércoles y los pacientes ingresados ya son 1.547, 15 más y 344 de ellos en la UCI. El riesgo de rebrote se situaba en 302 puntos.

El plan del Govern establece la movilidad restringida al ámbito comarcal con la excepción de desplazamientos de una burbuja de convivencia que lo podrá hacer fuera de ella si, por ejemplo, va a una segunda residencia o tiene una reserva en un hotel. El resto de la población no lo podrá hacer a no ser —otra excepción— que ese desplazamiento fuera de la comarca sea para ver a familiares o “allegados” en las fiestas de Navidad.

Mientras, el presidente en funciones del Govern, Pere Aragonès, insistía, en la presentación de las medidas, en pedir “un nuevo esfuerzo a la población, teniendo en cuenta el cansancio de la pandemia, porque nos jugamos mucho”; la consejera de Salud, Alba Vergés, admitía que el criterio de su departamento era favorable a introducir medidas más restrictivas “como ya hemos hecho otras veces”, concretó en una rueda de prensa en la residencia del Vall d’Hebron. Añadió que el conjunto de las medidas fueron acordadas en virtud “a un equilibrio entre salud y economía”.

El sector sanitario dejó claro su malestar con las restricciones en las redes sociales, apuntando que no podrán frenar el progreso de la pandemia iniciado hace más de una semana y ante el riesgo de que vaya a más por la interrelación social en Navidad. Jaume Pedrós, presidente del Colegio de Médicos, criticó lo que considera “un paso atrás” y lamentó que sabía roto el equilibrio entre salud y economía.

En las antípodas, los restauradores se sienten “acosados” por el Govern y se tomaron las restricciones como una “declaración de guerra hasta las elecciones”. Los restauradores entienden que las restricciones suponen, en la práctica, un cierre encubierto “porque es imposible mantener un negocio como la restauración por franjas horarias”. Y ven inevitables anulaciones de reservas de las comidas de Navidad por las limitaciones horarias, además del regreso al ERTE desde el punto de muchos trabajadores que se habían reincorporado el 23 de noviembre con la reapertura tras 40 días de cierre forzoso. El gremio señalaba en el comunicado al departamento de Salud — y a Esquerra Republicana, en particular— de tener una “obsesión enfermiza con el sector de la restauración”.

Tope de 10 personas de dos unidades familiares

El Govern también decidió unificar las zonas del Alt Urgell y Andorra y con ello la movilidad comarcal entre esas dos áreas, una reiterada demanda hecha desde Andorra.

En cuanto a las relaciones sociales, el Govern limita las reuniones a seis personas, pero con excepciones para los días de Nochebuena, 25, 26, 31 de diciembre, así como los días 1 y 6 de enero, en los que los encuentros serán de 10 personas si son de un máximo de dos burbujas de convivencia. En Madrid, se ha puesto el tope de seis debido al empeoramiento general de los datos epidemiológicos de esa comunidad.

Las diferencias entre ambas ciudades también se constatan en el toque de queda que en Madrid permanece entre las 00.00 horas y las seis de la mañana mientras que en Cataluña es desde las 10 de la noche todos los días. Con dos excepciones, la de Nochebuena y Fin de Año que será hasta la 1.30 de la madrugada y la de Reyes que se limitará a las 11 de la noche.