Las principales instituciones catalanas pagan dietas desde abril por reuniones virtuales

Parlament, Diputación, Ayuntamiento y Área Metropolitana de Barcelona abonan las cantidades por asistir a plenos y comisiones desde el ordenador

Pleno de la Diputación de Barcelona presidido por Núria Marín.
Pleno de la Diputación de Barcelona presidido por Núria Marín.Óscar Ferrer

El Parlament, el Ayuntamiento y la Diputación de Barcelona, así como el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) están pagando dietas desde el inicio de la pandemia a diputados, alcaldes y concejales por su asistencia a reuniones virtuales o que no se ha celebrado. El caso más ilustrativo es el del Parlament, que ha abonado 1,4 millones de euros a los diputados desde mayo por desplazamientos que se produjeron en muy pocos casos, aunque el resto de administraciones también pagaron esos complementos por conectar el ordenador para que constara su asistencia a plenos y comisiones.

El cobro de dietas genera desde hace años una polémica que se agrava en tiempos de crisis económica, porque esas cantidades acaban siendo un sobresueldo sin retención de la Seguridad Social que compensa las exiguas retribuciones de muchos alcaldes y concejales de pequeños municipios, que pertenecen a más de una institución, pero que también engordan las ya abultadas retribuciones de algunos cargos públicos.

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Al inicio de la pandemia la Mesa del Parlament acordó de manera unánime donar el 25% de los ingresos del mes de abril a entidades relacionadas en la lucha contra la pandemia, aunque finalmente cada uno lo entregó a diferentes causas. El tema se volvió a llevar a debatir hace unos días y no se alcanzó ningún acuerdo, pero el programa Planta Baixa de TV3 reveló que desde mayo se han pagado 1,4 millones en concepto de dietas desplazamientos que no se han producido en la inmensa mayoría de los casos, porque la presencia en los plenos ha sido muy reducida y casi todas las comisiones han sido virtuales.

Menos conocido es, sin embargo, lo que ocurre en otras instituciones. En la Diputación de Barcelona, por ejemplo, se han pagado desde el mes de abril dietas por asistencia a plenos y comisiones en los que no ha existido el desplazamiento físico del cargo público. Esquerra Republicana, que está en la oposición, ha sido el partido más beneficiado en estos meses de pandemia por el cobro de esas dietas. Un total de 13 diputados provinciales sin dedicación exclusiva han percibido entre 1.332 y 1.751 euros mensuales, igual que otros dos diputados provinciales de Ciudadanos, al margen de los sueldos que tienen asignados en sus ayuntamientos.

Ningún diputado provincial de Junts cobra esas dietas, algunos porque tienen asignado el sueldo de la diputación. También la inmensa mayoría de los diputados provinciales del PSC renunciado al cobro, aunque hay tres excepciones. Una es la de Enric Llorca, alcalde de Sant Andreu de la Barca (Baix Llobregat), que nunca tuvo dedicación exclusiva del Ayuntamiento porque dejó de ejercer la medicina y percibe los 1.751 euros.

También renunciaron a las dietas en la Diputación los cargos de los comuns, con tres excepciones. Una es la del teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona Joan Subirats, que cobra como profesor universitario y percibe 913 euros de la Diputación. La otra es Rafael Duarte, teniente de alcalde de En Común Guanyem en El Prat, que ha cobrado los 1.751 euros durante estos meses por reuniones virtuales y que ingresa íntegramente como donación a la Fundación Nous Horitzons, así como Aida Llauradó, concejal de Badalona, que percibe 1.332 euros mensuales desde septiembre.

El AMB, presidida por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y gobernada por Comunes, PSC y Junts también ha pagado dietas por asistencia virtual al consejo metropolitano, compuesto por 90 personas. Los comuns renunciaron en bloque a cobrarlas al inicio del mandato, pero no así el resto de partidos. Las cantidades oscilan entre los 885 euros brutos que percibe Antonio Balmón, alcalde de Cornellà y vicepresidente ejecutivo por asistir al consejo metropolitano o a la junta de gobierno, que se celebra una vez al mes, y los 265 euros que percibe el consejero de base. Colau y el PSC pactaron esta semana una rebaja de esas dietas que representa una reducción del 15,2% de la cantidad destinada y que se aplicará en enero.

El Ayuntamiento de Barcelona también ha seguido pagando las dietas estipuladas por asistencia a pleno o comisiones informativas desde el inicio de la pandemia, aunque estas se hayan celebrado de manera virtual. Un concejal sin dedicación especial, la más baja en la tabla de dietas, ha percibido 1.630 euros por cada reunión, con un máximo de dos asistencias mensuales y un límite máximo anual de 32.616 euros. Todo ello, al margen de su salario asignado, que es 47.928,95 en el caso de un regidor de la oposición con una dedicación parcial del 85%.

Collboni: 1.751 euros al mes por un pleno y dos comisiones

Un ejemplo que ilustra la casuística es el de Jaume Collboni (PSC) primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona y con un sueldo de 98.192 euros y dedicación exclusiva municipal. También es vicepresidente primero de la Diputación de Barcelona, gobernada entre el PSC y Junts per Catalunya, y por ese concepto tiene derecho a percibir las dietas por asistencia al pleno que se celebra una vez al mes (913,27 euros brutos), dado que no ejerce el cargo con dedicación exclusiva en la diputación. También puede cobrar 419,03 euros por participar en las reuniones de las comisiones, con un máximo de dos al mes. Collboni es la excepción en el PSC, igual que el concejal del distrito de Sant Martí, David Escudé. Ambos han percibido de la Diputación de Barcelona desde abril 1751,33 euros brutos mensuales por reuniones virtuales, excepto en el mes de agosto, que no se celebraron.

Collboni, a través de un portavoz, justificó ese cobro argumentando que tenía derecho porque no percibía la nómina de la diputación. Es lo mismo que ocurre con diversos alcaldes del PSC, que sí renunciaron a ese dinero. La ley de Bases de Régimen Local establece que la percepción máxima a cobrar por todos los conceptos es de 108.000 euros brutos anuales.

 



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