especies invasoras

Todos contra la amenaza de la chinche asiática

La Generalitat pide colaboración ciudadana para intentar que la plaga de este insecto no dañe gravemente los cultivos

Ejemplar de 'Halyomorpha halys' o chinche asiática.
Ejemplar de 'Halyomorpha halys' o chinche asiática.Wikipedia

Las bajas temperaturas y las lluvias de otoño propician que la chinche asiática (Halyomorpha halys), un insecto invasor detectado en Cataluña en 2016 y que afecta gravemente a los cultivos, entre en las casas y edificios buscando refugio. La intención del insecto es esperar la primavera y salir a alimentarse a los campos. Su presencia ha generado alarma en diversas localidades. Ha llegado ya a unas 140. Aunque sus efectos todavía no son graves, como en otros países, la Generalitat pide colaboración a Ayuntamientos y ciudadanía para que eliminen los ejemplares que encuentren. “Cuantos menos bichos salgan de las casas en primavera mejor, menos llegarán a los cultivos”, sostiene el Jefe de Servicio de Sanidad Vegetal del Departamento de Agricultura, Jordi Giné. Las áreas más afectadas son la zona de cultivos del Baix Llobregat, la zona frutícola de Girona y el cultivo de la avellana en Tarragona.

Europa sufre hace años una alarmante entrada de plagas y malas hierbas foráneas debida básicamente al aumento del comercio mundial. La chinche asiática es un nuevo insecto exótico, un heteróptero de entre 12 y 17 mm de largo y de 7 a 10 mm de ancho, que se detectó en Europa en 2004 y está provocando graves daños en cultivos de zonas agrícolas de Italia, Suiza, Alemania, Francia y también Estados Unidos. En Cataluña se detectó el primer ejemplar en el campus universitario de Girona en 2016, al año siguiente llegó a Cornellà, Gavà y L’Hospitalet y en el 2018 se extendió a gran parte del territorio, sobre todo siguiendo la línea de la costa, a pesar de que también ha llegado a Lleida. A parte de Vinaròs, no hay constancia de él en otros puntos del Estado.

Hasta este año la plaga estaba localizada en el entorno urbano, donde se reproduce. Sin embargo, este verano los técnicos la han detectado en diferentes cultivos de plantaciones de manzana, melocotón, nectarina, pera, judía blanca, pimiento, avellano, higo, cítricos, vid, nogal, olivo, alcachofa, berenjena y tomate. A pesar de que los efectos dañinos en Cataluña son todavía incipientes, de manera preventiva Agricultura ha destinado técnicos del Institut de Recerca i Tecnologies Agroalimentarias (IRTA) y de diversas universidades a estudiar su biología y los métodos para controlar sus poblaciones y poder avanzarse al insecto para frenar su llegada. No obstante, como la mayoría de especies invasoras, “ha venido para quedarse”.

La Generalitat pide ayuda: está editando un video en el que participan agricultores para solicitar la colaboración ciudadana. Si se detecta la chinche en las casas -normalmente en cortinas, lámparas o ropa y en estado de semihibernación-, hay que eliminarla. Es fácil cogerla porque casi no se mueve y se aconseja aspirarla o sumergirla en agua y jabón. Los expertos desaconsejan aplastarla por el mal olor que desprende y tampoco tratamientos con productos fitosanitarios y/o biocidas para evitar efectos colaterales.

En Cataluña existen un millar de especies de heterópteros autóctonos, de las cuales unas 80 son las conocidas como bernat pudent –por el mal olor al aplastarlos- y unas 15 son muy parecidas a la chinche invasora, salvo que este tiene unas marcas blancas en antenas y abdomen.

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