El Govern deja en manos de los municipios la gestión de las becas comedor de verano

El Departamento de Asuntos Sociales anuncia que asumirá el coste y transferirá fondos a los ayuntamientos

Un niño, en un comedor escolar de un colegio.
Un niño, en un comedor escolar de un colegio.Andrea Comas

La Generalitat ha decidido no asumir la gestión de las llamadas becas comedor de verano, pero sí su coste. Después de que el Departamento de Educación diera un paso al lado asegurando que su competencia acaba con el fin del curso escolar, el Departamento de Asuntos Sociales y Familias anunció que asumirá la financiación y “garantizará los pagos” de estas ayudas, pero deja en manos de los ayuntamientos la tarea de ponerlas en marcha y gestionarlas.

El Parlament aprobó el pasado 18 de junio por unanimidad mantener las becas comedor en verano para paliar el impacto de la crisis por la pandemia en los hogares con menos recursos. El coste de mantener las ayudas estos tres meses asciende a 30 millones, que la Generalitat aseguró que sufragará con los fondos extraordinarios de la covid.

Pero el curso acabó y las ayudas no se extendieron. La polémica resurgió hace unos días a raíz de una carta enviada por Educación a los municipios anunciando que las tarjetas monedero —que han sustituido las becas comedor durante el confinamiento— se desactivarían el 31 de julio y la Generalitat recuperaría el saldo pendiente. Decenas de alcaldes reclamaron entonces al Govern que asumiera la puesta en marcha de estas ayudas, porque es la que recibe los fondos covid.

Educación se negó a asumir la gestión. Según el consejero Josep Bargalló, las becas comedor, “como su propio nombre indica, solo existen en periodo escolar” y los problemas de alimentación de los menores en verano “son un tema asistencial”. Así, el Departamento de Asuntos Sociales salió al paso el viernes anunciando que asumirá la financiación, ampliando las transferencias del contrato programa que ya existe con los ayuntamientos para cubrir las ayudas sociales.

Por su parte, el Síndic de Greuges instó al Departamento de Asuntos Sociales y a los ayuntamientos a “establecer conjuntamente mecanismos” para asegurar una comida diaria a los menores en situación de pobreza, que antes de la pandemia ya eran el 31%. Según el Síndic, las ayudas deben ir más allá de las becas comedor, ya que estas no benefician a los adolescentes por la falta de cantinas en los institutos.

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