Educación se desentiende de las becas comedor durante el verano

Una treintena de alcaldes metropolitanos exigen a la Generalitat que cumpla el acuerdo parlamentario de mantener las ayudas

Un grupo de niños en el comedor de la escuela rural.
Un grupo de niños en el comedor de la escuela rural.gianluca battista

Rebelión de alcaldes contra el Departamento de Educación por no mantener las becas comedor durante el verano. El Parlament aprobó en junio una moción, apoyada por todos los partidos, exigiendo mantener estas ayudas en un momento en que la crisis por la pandemia ha azotado con más durezas a las familias con menos recursos. Educación asegura que “está trabajando en ello” y que es un asunto de todas las administraciones. Los alcaldes recuerdan que las becas deben financiarse con los fondos covid, que la Generalitat debe recibir.

La crispación de los alcaldes llega a raíz de una carta enviada por Educación hace unos días en que les anunciaba que las tarjetas comedor se desactivarán el 31 de julio. Cuando las escuelas cerraron a raíz del confinamiento, las becas comedor que hasta entonces recibían unos 144.000 alumnos se reconvirtieron en tarjetas monedero, emitidas por una entidad bancaria, que se recargaban cada dos semanas con un importe de unos cuatro euros diarios. Este sistema permitía a las familias comprar alimentos directamente en supermercados.

Educación dejó de transferir dinero a estas tarjetas a finales de junio, coincidiendo con el final de curso. Pero en la misiva enviada a los municipios, el Departamento informaba que las familias debían agotar el saldo pendiente, si todavía quedaba en las tarjetas, antes del 31 de julio, según una nota del consejo comarcal del Baix Llobregat. A partir de esta fecha, Educación vaciaría las tarjetas y las familias deberían devolverlas a las escuelas a partir de septiembre, según informa el ente comarcal, que gestiona 13.500 becas comedor.

El responsable de Educación del consejo comarcal del Baix Llobregat, Jordi Gil, pide al Departamento que no vacíe ni retire las tarjetas. “Estamos en una situación incierta, habría que esperar a finales de año por si hay un nuevo confinamiento. El sistema de las tarjetas ha demostrado ser efectivo”. Según Gil, Educación le comunicó hace una semana que el saldo pendiente de gastar que había en las tarjetas ascendía a tres millones de euros.

La notificación de Educación ha generado tal malestar en algunos municipios que 30 alcaldes metropolitanos -entre ellos Ada Colau, pero también L’Hospitalet, Santa Coloma, Montcada o Castelldefels- enviaron este miércoles una carta al consejero de Educación, Josep Bargalló (responsable de las becas comedor), y al consejero de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, Chakir el Homrani (responsable de las políticas contra la pobreza y la protección de los menores). En la misiva, los alcaldes expresan su “preocupación y desacuerdo” y recuerdan que la tasa de pobreza infantil antes de la pandemia ya alcanzaba el 31%, esto es, casi uno de cada tres menores. A las quejas también se han añadido varios municipios de la segunda corona del Vallès Occidental, entre los que se encuentran Sabadell o Rubí.

El enfado de los alcaldes se ve agravado por el hecho que el Parlament aprobó el pasado 18 de junio, con el apoyo de todos los partidos, una moción pidiendo extender estas ayudas durante el verano, en un momento en que las familias más vulnerables están siendo las principales víctimas de la crisis generada por el coronavirus. El coste de mantener las becas durante todo el periodo no lectivo ascendería a los 30 millones, que la Generalitat aseguró que sufragaría con los fondos extraordinarios de la covid. “Había un compromiso de mantener las ayudas. La Generalitat se ha desentendido y somos los ajuntamientos lo que nos toca volver a asumir la responsabilidad”, se queja Gil.

En su misiva, los municipios metropolitanos aseguran que están reforzando estas ayudas y critican que la Generalitat no asuma responsabilidades. “Pedimos a la Generalitat, como administración que dispone de los fondos de emergencia de la covid, y por tanto de más recursos, que haga su parte”. En este sentido, exigen al Govern que se mantengan estas tarjetas monedero, porque consideran que es la fórmula más adecuada “de dar respuesta a las necesidades de alimentación de los niños y adolescentes en mayor riesgo de exclusión.

El Departamento de Educación defiende que a ellos les corresponde “cubrir las becas durante el curso escolar” y que el acuerdo parlamentario preveía que “todas las administraciones” se encargarían de mantener esas ayudas, “pero no necesariamente a través de becas comedor”. Educación asegura que todavía están “analizando la mejor forma de hacerlo”, aunque el mes de julio casi ha finalizado.

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