la crisis del coronavirus

El Liceo anima al abonado a ser mecenas y renunciar al reembolso

El teatro ofrece tres posibilidades para compensar las funciones perdidas esta temporada

Ensayo de la ópera Lohengrin en el Liceo, que no se llegó a representar por la pandemia.
Ensayo de la ópera Lohengrin en el Liceo, que no se llegó a representar por la pandemia.A.BOFILL

Una vez el Liceo ya anunció este jueves que daba por cerrada la temporada por la imposibilidad de proseguir con su actividad y la incerteza inmediata por la pandemia del coronavirus, el teatro se ha puesto en comunicación con los abonados para plantear una combinación de tres posibilidades para reembolsar el importe no disfrutado. El Liceo apela directamente a la colaboración de los abonados a hacer posible que la función cultural del teatro siga adelante: “Vuestra colaboración es necesaria para tirar adelante el proyecto común e ilusionante”, señala la carta remitida a los abonados. Más claro fue, todavía, el presidente de la Fundación del Liceo, Salvador Alemany, en otra comunicación a los abonados: “Me siento con fuerzas para pediros que, si así lo consideráis, ayudéis al Liceu a seguir caminando haciendo la donación parcial o total del dinero que tenéis derecho a recuperar”.

Siguiendo ese criterio de corresponsabilización, la primera opción que propone el teatro es el micromecenazgo haciendo una donación del importe del abono no consumido que supone ventajas fiscales en la declaración de la renta. La segunda opción que ofrece es la del pago a cuenta del abono de la temporada 20/21: “si una vez presentada la temporada decidís que no os queréis abonar, este importe se os retornará”. La última opción es la del reembolso del importe. El abonado del Liceo podrá hacer, si quiere, una combinación de las tres fórmulas.

Sin duda, la opción que menos interesa al Liceo es que los abonados pidan en bloque el reembolso. La declaración del estado de alarma pilló al teatro casi en el ecuador de la temporada por lo que el quebranto económico es severo. La última ópera representada fue La Clemenza di Tito, de Mozart, y ya no se pudo estrenar el tan esperado Lohengrin, de Wagner, con Katharina Wagner, bisnieta del compositor, como directora de escena. El coronavirus también arrasó con otras tres óperas programadas, Alcione, de Jordi Savall, Carmen, de Bizet, y Il Barbiere Di Siviglia, de Rossini, y el concierto del Juan Diego Flórez, además de otros espectáculos de danza. Tanto Carmen, como Il Barbiere di Seviglia y Lohengrin se reprogramarán en las próximas cuatro temporadas y el concierto de Flórez está previsto en la 20/21.

Caída de ingresos

El teatro había conseguido este año alcanzar 17.220 abonados, lo que suponía volver a tener una cifra similar a la de antes de la crisis económica. Un aumento que se había logrado abriendo más de abonos y tarifas. La pandemia supondrá para el teatro, como para todos los grandes centros culturales de Barcelona, un grave revés en su proyecto y economía. Los ingresos por actividades artísticas supusieron en la temporada 2018-19 casi 17 millones de euros, un 36% de los ingresos. Para esta temporada, los ingresos previstos eran 18 millones, una cifra que se puede quedar en 10,5: “Gracias a la rápida cancelación de las producciones, la recolocación de otros títulos y al ahorro de otras partidas compensaremos parcialmente la diferencia”, explicaba ayer Alemany a preguntas de este periódico.

En los últimos años, el Liceo había conseguido remontar una difícil situación financiera, que se llevó por delante puestos de trabajo, y equilibrar los ingresos propios y disminuir ligeramente la dependencia de las subvenciones públicas que en el último ejercicio representaron casi el 49% de un presupuesto de 45 millones de euros.

El cierre de la temporada se ha producido en un momento en el que, en condiciones normales, ya se habría presentado la que debería empezar este otoño y en cuyo diseño se trabaja ahora en los “múltiples escenarios” que se pueden dar, en palabras de Alemany. Una temporada que este año, además, tendrá el sello personal de Víctor García de Gomar, director artístico del teatro desde el otoño pasado.

Mientras, la pandemia ha recluido a músicos y coro en sus casas donde han teletrabajado ensayando las óperas que estaban programadas y siguen haciéndolo en los espectáculos que el Liceo quiere programar para los meses de junio y julio. Un teletrabajo que fue el sistema para el vídeo del Liceo Nessun Dorma frente a la pandemia y que ya va por las 700.000 visualizaciones.

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