Las medallas de la ciudad de Sevilla, con un marcado carácter social, reconocen la diversidad de la capital hispalense

El vicepresidente del Grupo Prisa, Rosauro Varo, ha sido uno de los distinguido en un acto que también ha nombrado como hijos predilectos a Paz Vega y Kiko Veneno

Foto de familia de los premiados con la Medalla de Sevilla.
Foto de familia de los premiados con la Medalla de Sevilla.Paco Puentes

“Es lo que nos une a todos, no importa que hayamos venido a este mundo desde arriba o desde abajo, porque lo verdaderamente importante es la coincidencia de todas y de todos en este escenario”. El periodista Francisco Robles ha definido así el crisol de personalidades y causas socioculturales que el Ayuntamiento de Sevilla ha reconocido este martes, en el día de San Fernando, con la medalla de la Ciudad. 33 personas y entidades del mundo de la cultura, la investigación, el ámbito académico, periodístico y empresarial con una trayectoria de éxito marcada, en la mayoría de los casos, por un profundo interés social. “Un grupo que es como el de la ciudad misma, heterogéneo, diverso, variado, cada uno desde su punto de vista particular, a veces contradictorio, pero siempre enriquecedor”, ha apostillado Robles, uno de los reconocidos.

Entre los distinguidos también estaba el empresario y emprendedor sevillano Rosauro Varo, vicepresidente del Grupo Prisa y fundador de GAT Inversiones, “una empresa global, pero con alma y corazón andaluces”, como le gusta decir a él.

Rosauro Varo, vicepresidente del Grupo Prisa, tras recibir la Medalla de la ciudad de Sevilla.
Rosauro Varo, vicepresidente del Grupo Prisa, tras recibir la Medalla de la ciudad de Sevilla.Paco Puentes

El Ayuntamiento de Sevilla ha querido reconocer la importancia de la educación para conseguir la integración cultura y social desde la infancia, otorgando las medallas a los docentes Santiago Agüero Muñoz, responsable de la asociación Cultura por la Paz, y a Miguel Rosa Castejón, antiguo director del colegio San José Obrero, en el Polígono Norte. También ha premiado la labor social de las Hermandades de Pino Montano y Santa Marta —que el año pasado fletó un autobús para ayudar a los ucranios y que ha dado cobijo en Sevilla a muchos refugiados de esa guerra— o a la tarea en aras de la protección del patrimonio de la del Cristo de Burgos.

La decisión por dar voz y colocar en su lugar en la historia a los silenciados a través de sus documentales es un lugar común que comparten las cineastas Remedios Málvarez y Lauta Hojman. La primera ha puesto nombre a los más de mil represaliados republicanos enterrados en el cementerio de Pico Reja y la segunda ha sacado a la luz la vida de María Lejárraga, eclipsada por su marido, el compositor Manuel de Falla. Ambas también han recogido este martes sendas medallas de la ciudad.

En el ámbito artístico y cultural también se ha distinguido a Pilar Albarracín, artista inclasificable y reivindicativa en sus performances, vídeos, fotografías o bordados; Justo Ruiz, maestro de actores y referente de la escena sevillana; a la compositora afincada en Berlín Elena Mendoza López; al cantaor José de la Tomasa; al músico y fundador de la mítica banda Smash, Gualberto García, a la poetisa Pilar Alcalá García y la Asociación de amigos de la Zarzuela. La academia ha estado representada por los profesores de la Universidad de Sevilla (US), Julio Cabero Almenara y Rosa Muñoz Román; la doctora en Historia Rocío Plaza Orellana; la catedrática en Historia y erudita en América, Carmen Mena García; la catedrática en Arquitectura María del Mar Loren Méndez; el ingeniero de Caminos Manuel Ríos Pérez, responsable de salvar el Puente de Triana, y el espacio CICUS, de la US. En el marco de la investigación y la ciencia se ha reconocido a título póstumo al doctor en Física y catedrático de Física Aplicada de la US, Emilio Gómez González, y al Colegio Oficial de Farmacéuticos. En la esfera del deporte han recibido el galardón el club de rugby Ciencias y la peña bética Puerta de la Carne.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Además de Robles, también se ha destacado la trayectoria periodística del Manuel Gallardo. Junto con Varo, en el ámbito empresarial se ha reconocido la trayectoria de María Jesús Pérez, la Chari, propietaria del mítico bar Kiki en La Alfalfa.

Además de las medallas, el Ayuntamiento ha reconocido como hijos adoptivos de Sevilla a José Elías Bonells, jefe adjunto al Servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento hasta su jubilación y recientemente fallecido —”el responsable del oro verde de la ciudad”, como ha destacado el alcalde en funciones, Antonio Muñoz, en su alocución― y al cantante Kiko Veneno. La intérprete Paz Vega ha sido distinguida con el título de Hija Predilecta.

Todos, los reconocidos a título individual como las asociaciones y entidades, son vínculos imprescindibles para la cohesión de la ciudad y un ejemplo de su diversidad. Sus presentaciones han ido acompañadas por las imágenes de la elaboración de unos dibujos relacionados con cada uno de los premiados realizadas por dibujantes y artistas plásticos de Sevilla, un elemento original que ha dado dinamismo a la gala en la que Gabri de Pies de Plomo, hijo de José de la Tomasa, y Andrés Herrera, Pájaro, guitarrista habitual de Silvio, han aportado, respectivamente, su cante y su swing vibrante.

“Que la cultura y el amor al arte perduren para siempre en esta ciudad”, ha dicho Pájaro tras su interpretación. Unas palabras que resumen también el significado de las medallas de la ciudad.


Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS