El juicio de Kitchen sigue planeando sobre el PP: turno de Arenas y de Sáenz de Santamaría
El tribunal ha previsto que los dos antiguos pesos pesados del partido testifiquen este lunes en la vista


Superada la resaca de las declaraciones de Mariano Rajoy y de María Dolores de Cospedal, de enorme repercusión política y mediática, el juicio del caso Kitchen aguarda ahora el testimonio de otros dos antiguos pesos pesados del PP: Soraya Sáenz de Santamaría y Javier Arenas. El tribunal ha previsto sus interrogatorios para este lunes. Ambos aterrizan en la vista oral con una gran pregunta sobrevolando sus cabezas: ¿seguirán el guion marcado la pasada semana por sus compañeros de filas? Durante sus comparecencias, el expresidente del Gobierno y la ex secretaria general de los populares no solo negaron cualquier conocimiento de la trama de espionaje al extesorero Luis Bárcenas, sino que optaron por extender un manto de protección sobre Jorge Fernández Díaz, exministro del Interior y principal acusado en este procedimiento.
El sumario del caso Kitchen nunca se dirigió contra Sáenz de Santamaría y contra Arenas, pero resulta imposible desligar sus nombres del relato que acompaña a toda esta historia. Entre 2013 y 2015, cuando se activó en la Policía Nacional el despliegue contra el antiguo contable del PP para robarle presuntamente material sensible que aún pudiera guardar de altos cargos de la formación, Sáenz de Santamaría era la vicepresidenta y ministra de Presidencia del Gobierno de Rajoy, de la que dependía el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) —contra el que siempre apunta el turbio comisario José Manuel Villarejo, implicado en Kitchen—. Arenas, actual senador, fue secretario general del partido durante los años en que funcionaba la caja b y, según la Fiscalía Anticorrupción, la trama creía que Bárcenas ocultaba la grabación de una conversación que mantuvo con él, y quería quitársela.
Fuentes de varias defensas y acusaciones no esperan que los dos exdirigentes populares ofrezcan grandes revelaciones este lunes, a la vista de la posición que han mantenido durante los últimos años. El 5 de mayo de 2025, durante una comisión de investigación abierta en el Congreso sobre las maniobras urdidas contra adversarios del PP en el seno del Ministerio del Interior durante la época de Jorge Fernández Díaz, la exvicepresidenta se desmarcó de cualquier irregularidad: “Yo no di nunca ninguna instrucción de crear ningún tipo de policía patriótica. Yo no he dado nunca ninguna instrucción de investigar a nadie”, reiteró. “Mis únicas instrucciones a todo mi equipo han sido siempre relativas a cumplir con la Constitución y las leyes”, apostilló Sáenz de Santamaría, que añadió que nunca ha “despachado” ni ha tenido “ninguna conversación” con Villarejo, encargado de la captación como confidente de Sergio Ríos, quien fuera chófer de Bárcenas. “Yo no he tenido jamás relación con Villarejo”, ahondó.
Por su parte, en relación con la supuesta grabación comprometedora de Javier Arenas que Bárcenas asegura que tenía en su poder hasta que se la “robaron” durante la operación Kitchen, el ex secretario general ha sostenido hasta ahora que el extesorero “nunca” le habló de una caja b y que él no supo nada de la existencia de una contabilidad paralela en el partido hasta que comenzaron a publicarse informaciones en la prensa y el juez instructor Pablo Ruz abrió una investigación en la Audiencia Nacional. “Jamás conocí una caja b en el partido”, manifestó en junio de 2018, durante una comisión de investigación impulsada en el Congreso sobre la financiación ilegal de los conservadores, donde añadió: “La primera vez que yo conozco que hay unos papeles que hablan de contabilidad es porque el juez Ruz, en el mes de agosto del año 2013, me enseña los papeles. Nunca jamás había conocido nada de eso”.
Durante su declaración como testigo en 2021 en el juicio sobre los papeles de Bárcenas, Arenas también negó que hubiese cobrado sobresueldos —pese a que el extesorero lo señaló como uno de los receptores de dinero negro procedente de la caja b y que quedó reflejado en la contabilidad paralela que llevaba de su puño y letra—. A su vez, el actual senador aprovechó esa ocasión para arremeter contra Bárcenas, al afirmar que el propio excontable del PP había negado en otras ocasiones “la existencia de la grabación” que decía guardar de una charla con él. La pasada semana, durante su comparecencia como testigo, el extesorero admitió ese cambio de versión, pero lo justificó porque, según dijo, reconocerlo antes habría podido perjudicar su estrategia de defensa en las causas judiciales que todavía tenía pendientes.
Además de las declaraciones de Sáenz de Santamaría y de Arenas, el tribunal también ha programado para este lunes el interrogatorio del cantante Guillermo Bárcenas, hijo de Luis Bárcenas y de Rosalía Iglesias. En fase de instrucción, este declaró como víctima de los seguimientos ejecutados por la trama contra el extesorero, su familia y su entorno. Entonces, Guillermo Bárcenas narró ante el juez cómo fue el asalto a su casa en 2013, cuando un falso cura lo secuestró pistola en mano junto a su madre y la empleada del hogar. Según dijo, él ya sospechaba que el chófer estaba implicado.
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