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Las grúas logran desplazar el Iryo y abren vía para que la maquinaria acceda al Alvia

El operativo de Adamuz logra rescatar cinco cadáveres de los trenes sin dar por terminada la búsqueda

01:55
Los perros buscan evidencias en los vagones del Iryio
Zona del accidente ferroviario, este martes, con un vagón del Alvia y los especialistas e investigadores, sobre el terreno. Foto: PACO PUENTES | Vídeo: EPV

El operativo de búsqueda en el lugar del accidente de los dos trenes en Adamuz (Córdoba) logró este martes localizar cinco nuevos cadáveres después de que la maquinaria pesada accediera a las vías y pudiera actuar en los vagones más afectados. Dos grandes grúas consiguieron levantar y desplazar los coches del tren Iryo volcados, lo que ha permitido abrir vía para que el operativo pueda avanzar los 800 metros hasta llegar al Alvia, y así comenzar a despiezar sus tres vagones.

La maquinaria pesada cuenta con un brazo similar a una enorme cizalla que descompone los vagones a trozos y otro de pulpo que extrae el material del talud. En la jornada del martes se recuperaron cinco cadáveres, lo que eleva el número de víctimas mortales hasta las 42, aunque la búsqueda continúa dos días después del accidente.

De los 42 cuerpos hallados, 27 estaban en el Alvia, seis en las vías de dicho tren, seis en el interior del Iryo, y tres entre ambos trenes, según ha informado el Centro Integrado de Datos activado por el Tribunal Superior de Justicia andaluz (TSJA) para supervisar la identificación de las víctimas. El servicio de criminalística de la Guardia Civil ha logrado identificar a 25 víctimas mortales.

Mientras que un cuerpo apareció al levantar el vagón número ocho del tren de la compañía Iryo la pasada madrugada, otros cuatro fueron rescatados de los tres vagones del Alvia de Renfe que permanecen en un talud. Está previsto que las labores de búsqueda continúen durante esta noche, ya que no se descarta que aparezcan nuevos cadáveres en estos tres vagones más afectados.

Un amplio equipo de profesionales de distintos organismos públicos y compañías privadas han trabajado este martes en la zona cero del descarrilamiento de Adamuz. Las labores no han cesado durante la noche y han continuado todo el día con un doble objetivo.

Por una parte, izar los vagones que quedaron tumbados tras el accidente para rescatar los posibles cuerpos que aún quedan en ellos, como el último encontrado esta tarde, que supone la víctima número 42 (hay 43 denuncias por desaparición, pero no ha trascendido que todas respondan a personas no localizadas distintas).

Y, por otra parte, continuar la investigación para aclarar las causas de la tragedia. De fondo, a largo plazo, la idea es liberar la zona de material ferroviario para poder proceder a la reconstrucción de las vías, finalmente, y así retomar la circulación. El tráfico de trenes volverá a partir del próximo 2 de febrero, según Renfe.

En el lugar del accidente hay dos enormes grúas y una góndola para sacar los vagones más afectados. Una de ellas tiene la capacidad de levantar hasta 300 toneladas y, la otra, hasta 400, según ha explicado a EL PAÍS Rafael Marín, responsable sobre el terreno de Grúas Alhambra, compañía granadina encargada de esa labor. Ambas llegaron a lo largo del lunes acompañadas por la Guardia Civil, que las guio por la pista de tierra que finaliza junto a las instalaciones técnicas de Adif, justo donde se encuentra el tren Iryo que partió desde Málaga el domingo con destino a Madrid.

Con dificultades, ambas grúas se asentaron en el terreno para comenzar la pasada madrugada a levantar el vagón número ocho, el único de ese convoy que quedó tumbado sobre las vías. Justo cuando empezaba a ser alzado, se observó el cuerpo de una persona, según ha explicado este martes el ministro de Transportes, Óscar Puente. Lo hizo durante una entrevista en RNE, donde ha subrayado que en ese momento se han detenido esas labores para priorizar el rescate de la que finalmente se ha confirmado por los servicios de emergencias como la última víctima hallada hasta ahora.

“El día de hoy ha sido importante porque hemos evolucionado y ya hemos entrado en el Alvia, lo que permite que esto avance. Deseamos cerrar cuanto antes el capítulo de víctimas y de información a las familias. En el Instituto de Medicina Legal se han hecho ya todas las autopsias a las víctimas mortales que están allí”, ha precisado el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz.

El plan de trabajo para la mañana era, en principio, alzar el vagón número ocho del Iryo para más tarde proceder al siete y al seis, que son los tres que se salieron de las vías. “Vamos a ir trabajando en todos ellos”, añade Marín, de Grúas Alhambra, desplegado junto a varios compañeros sobre el terreno y con el apoyo de personal de la Unidad Militar de Emergencias (UME). La Guardia Civil ha remitido un vídeo en el que se aprecian las labores de desescombro realizadas con maquinaria con un brazo similar a una enorme cizalla que descompone el vagón a trozos y una máquina con el brazo de pulpo que extrae el material del talud. Adif confirma que la operación de despiece también se ha estado realizando con el Iryo, mientras que se retira la catenaria averiada.

El orden y los pasos siguientes de la operativa están sujetos a muchos condicionantes ―desde la propia investigación policial hasta cuestiones técnicas― de ahí que nadie se atreva a explicar qué trabajos se conseguirán realizar durante la jornada de este martes a ciencia cierta. Tampoco lo hacen desde Iryo, cuyo equipo está también en el lugar del accidente.

Eso sí, el propio Puente señaló que este último coche está inmovilizado y no se va a tocar por orden de la Guardia Civil, cuyos especialistas aún no han podido examinarlo. Los agentes deben tomar fotografías y recoger muestras relevantes, puesto que ese vagón fue el que descarriló y, por tanto, puede tener las claves de por qué ocurrió.

El vagón seis del tren Iryo centra este martes buena parte la investigación del instituto armado, informa Óscar López-Fonseca. Fuentes cercanas a la investigación señalan a este periódico que, una vez realizada la inspección ocular y comprobado que no queda ningún cadáver en su interior, tanto este vagón como el resto del tren podrán ser movido para despejar la vía. No obstante, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF, un órgano integrado en Transportes, pero independiente) ya ha anunciado que pedirá que el material de los trenes siniestrados sea trasladado a Madrid para someterlo a pruebas de laboratorios para determinar la causa del grave accidente. También se extraerán los datos del viaje recogido en los denominados registradores jurídicos del convoy, los conocidos como cajas negras, en las que quedan grabados numerosos datos del viaje, como las conversaciones del maquinista o la velocidad durante el trayecto del tren.

“Es una zona muy escarpada”

Mientras las dos primeras grúas trabajaron en el tren Iryo, un camión y varias máquinas lo hicieron en una zona cercan al Alvia que salió de Madrid con destino a Huelva. Allí estabilizaron el terreno, una colina de arbustos y encinas de difícil acceso. “Es una zona muy escarpada”, subrayó Puente. Conseguir que el suelo sea lo suficientemente estable para que una grúa pueda trabajar de manera segura se ha convertido en el mayor problema del rescate, porque de otra manera la maquinaria, de gran tonelaje, corre el riesgo de volcar y complicaría muchísimo más las labores, explica un portavoz de Adif.

“Que la operación se realice antes o después dependerá de los especialistas que establecen esas condiciones de total seguridad”, añaden fuentes técnicas, que indican además que todo puede complicarse por el factor climático: las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) indican lluvia a partir de las dos de la tarde del miércoles. “Quizá el agua no perjudique demasiado, pero seguro que no beneficia en nada”, añaden las mismas fuentes.

En la tarde de este martes se han recuperado los tres cadáveres que había en los dos vagones del Alvia que cayeron a un talud y en los que viajaban 53 personas. Estos cuerpos forman parte de las 42 víctimas oficiales hasta ahora, pero no se descarta que pueda haber más cuerpos porque hay 43 denuncias por desaparición en las comandancias de la Guardia Civil Málaga, Sevilla, Córdoba, Huelva y Madrid. Es un factor relevante, puesto que cada paso de este operativo depende de la Policía Judicial. También de los servicios de emergencias, cuyo principal objetivo es cerrar el capítulo de rescate de cadáveres y acabar con la incertidumbre de los familiares que aún no han podido localizar a sus allegados.

Del total de 123 personas atendidas en los hospitales, 37 permanecen ingresadas ―33 adultos y cuatro niños―. En los dos trenes viajaban tres conductores: el del tren Alvia que viajaba desde Madrid hacia Huelva, llamado Pablo con 27 años, procedente de Alcorcón y que falleció en el acto cuando los dos primeros vagones cayeron al talud; el del tren Iryo que resultó ileso; y un tercer conductor que viajaba en los vagones y que tampoco fue herido, confirma una portavoz de la compañía Iryo. El maquinista se estaba desplazando y “estaba en tránsito”, pero no intervino en la conducción del tren, aclara dicha portavoz.

Los próximos días, una vez se consigan retirar los vagones volcados y los que no, empezarán los trabajos de restauración del tramo de alrededor de un kilómetro afectado de vías. Ello incluye “carril, traviesas o balasto”, según fuentes de Adif, además de la catenaria que fue arrasada por el vagón de Iryo que volcó, el número ocho. También se deberá reponer el cable de fibra óptica que va entre las traviesas, que ejerce de sistema de control de la circulación al conectarse con un lector que llevan los bajos de los trenes para por conocer en todo momento en qué lugar se encuentra cada circulación. A partir de ahí, una vez comprobado que todo esté en orden, se retomarán las conexiones entre Madrid y Andalucía. Se prevé que primero sea con solo una vía en funcionamiento ―la que tiene operativas la catenaria― y más tarde con las dos.

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