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El PSOE y el PP se afanan en romper el fortín juvenil de Abascal

Los dos partidos históricos y Sumar reaccionan ante el claro dominio de Vox tanto en intención de voto como en impacto en las redes sociales

Fortín Abascal
Ángel Munárriz

Antes de agosto, Pedro Sánchez encargó a sus colaboradores que pensaran propuestas durante las vacaciones para recuperar terreno entre los jóvenes. El presidente estaba inquieto por el ascenso de Vox entre los votantes de 18 a 34 años, sobre todo los hombres hasta 24. “Lo habíamos empezado a ver antes y sabíamos que había que actuar, pero entre el apagón [del 28 de abril] y el verano estuvimos en mil frentes. En cuanto tuvimos un respiro, nos dijo que nos pusiéramos”, señala una fuente de La Moncloa. Tras el mes de —relativo— descanso, su equipo llegó con un puñado de ideas bajo el brazo, “una estrategia” que ya está marcha, añade este interlocutor.

La inquietud por la pujanza de Vox entre los jóvenes no es exclusiva de Sánchez, ni del PSOE. También existe en el PP, principal fuerza de oposición. Y en Sumar, socio menor del Gobierno. Los tres partidos están dedicando desde el inicio del curso político más esfuerzo a llevar su mensaje a los jóvenes, intensificando su actividad en las redes sociales. “Es como si, tras años de descuido, de dejar a Vox avanzar a su antojo, hubieran despertado. Será por el inicio de la carrera electoral en Extremadura, o porque llevamos más de la mitad de la legislatura. Pero todos se han puesto las pilas, aunque quizás llegan un poco tarde”, explica la consultora política Imma Águilar, directora de la compañía Amazonas.

Derechización y movilización

Encuestas en mano, sí parece “un poco tarde”. Vox es líder en intención de voto entre los ciudadanos de entre 18 y 34 años, tras un fuerte avance durante esta legislatura apoyado sobre todo en su tirón en los varones de la generación Z (los nacidos entre 1997 y 2012), como muestran las encuestas de 40dB. y EL PAÍS. En contraste, las otras tres grandes fuerzas de ámbito estatal han perdido terreno en ese grupo de edad, que en 2023 sumó más de 7,7 millones de ciudadanos, el 20,6% del censo.

La derechización no ha sido solo de la intención de todo, sino también de las actitudes. Un dato ilustra el éxito de Santiago Abascal: hace dos años, los grupos de edad de entre 18 y 24 años y de entre 25 y 34 años eran el segundo y el tercero menos preocupados por la inmigración, el tema estrella de Vox; ahora son las dos franjas en las que más inquieta este asunto. Los jóvenes también son los más receptivos a la idea de que un régimen autoritario puede ser preferible a una democracia. El deslizamiento abarca, en el caso de los varones, desde la visión sobre los impuestos hasta la actitud sobre el feminismo.

Además, la derecha juvenil está más movilizada. De 18 a 34 años, quienes se ubican en la derecha tienen más decidido que irán a votar que quienes se ubican a la izquierda, según datos del CIS. “Los jóvenes que se sitúan a la izquierda están en general más indecisos sobre si votar o no y sobre a qué partido votar”, apunta el politólogo y sociólogo Tarek Jaziri-Arjona, investigador en la ONG More in Common.

Un terreno dominado por Vox

Una de las razones de esta penetración de Vox es su ventaja en las redes, medio por el que se informan el 87,3% de los jóvenes de 18 a 24 años y el 78,4% hasta 34, frente a poco más del 41,5% del resto de grupos en los que el CIS clasifica a sus encuestados. No está claro hasta qué punto Vox se ha beneficiado de un terreno de juego propicio y hasta qué punto ha jugado mejor. Para Xavier Tomàs, consultor independiente de comunicación política y redes sociales, son las dos cosas. Las redes tienen un “sesgo” que favorece a la derecha y además “Vox se lo ha trabajado” con una estrategia específica, explica.

La cuenta principal de Vox en TikTok tiene más del doble de seguidores que las del PP, el PSOE y Sumar juntas. La de Instagram se queda cerca del doble. El claro dominio de Abascal y los suyos se extiende a Facebook y a YouTube. El PP y el PSOE solo le hacen sombra en X, sobre todo los socialistas gracias a la cuenta de Pedro Sánchez.

Pero la ventaja de Vox no solo se mide en los seguidores de las grandes cuentas. El consultor Xavier Tomàs señala que Abascal, que ha promocionado como portavoz adjunto al experto en historia urbana de 34 años Carlos Hernández Quero, lleva la delantera también en el uso de canales sin el logo de Vox —pone como ejemplo Bipartidismo Stream— y en el desarrollo de contenidos novedosos, como vídeos en los que los jóvenes son protagonistas en exclusiva, sin el acompañamiento de políticos.

TikTok y Zona Roja

Diversos movimientos muestran cómo el PSOE, el PP y Sumar pretenden aminorar su desventaja. “La conciencia de la importancia de las redes sociales no es nueva, viene de atrás. Pero solo Vox y algunos casos sueltos como Gabriel Rufián [de ERC] habían entendido cómo se deben usar para interactuar y mostrarse cercano. Ahora los demás están intentando perder la frialdad y explotar las posibilidades de estos formatos”, señala el estratega electoral y experto en neuromarketing Isaac Hernández.

Tres años después de que Abascal se abriera cuenta en TikTok, lo ha hecho Sánchez. Y no solo Sánchez, que empezó en septiembre, sino también La Moncloa, el mismo mes, y ministros como Félix Bolaños, en octubre. Todo es parte de un intento de llevar a los jóvenes los mensajes del Gobierno, especialmente los que más les afectan, caso de la vivienda, pero también medidas como el bono cultural. “Ahora bien, nos equivocaríamos si vamos a TikTok o Instagram solo a vender gestión. Debemos mostrar una actitud diferente a la agresividad de la extrema derecha y un discurso democrático alternativo”, señala una persona al tanto de los esfuerzos de La Moncloa y Ferraz. El primer vídeo de Sánchez en TikTok fue un alegato solemne por la supervivencia de Gaza, en las antípodas de los bailecitos con los que suele asociarse a la plataforma china.

Dentro de estos esfuerzos se inscriben los vídeos de La Moncloa para el Día de la Fiesta Nacional y el 50º aniversario de la muerte de Franco, con predominio de imágenes que evocan juventud y modernidad; la visita de Sánchez con atuendo informal a Radio 3; sus recomendaciones culturales los fines de semana... “Si la estrategia de sus adversarios es deshumanizarte, y donde con más violencia se aplica es entre los jóvenes, debes ir allí y presentarte como un ser humano”, razonan en su equipo.

El PSOE ha creado la plataforma multicanal Zona Roja. Si la cuenta de TikTok de Sánchez abrió en septiembre y tiene ya más de 240.000 seguidores, los canales de Zona Roja van mucho más lentos. Abiertas en octubre, sus cuentas en las principales redes oscilan entre algo más de 2.100 seguidores en Instagram y menos de 150 en X, un limitado impacto pese a la participación de ministros y figuras del partido. “Su alcance está lejos del que tienen formatos similares de Vox”, señala el consultor Xavier Tomàs, que destaca dentro de la comunicación del PSOE al Gobierno de Castilla-La Mancha, difusor de abundante contenido protagonizado por jóvenes.

Sin “disfrazarse”

Si en el PSOE su nuevo “institucionalismo cool" en las redes implica el riesgo de ser percibido como “repentino y electoralista”, señala la consultora Imma Águilar, el problema del PP es “el mismo de siempre con Vox, pero más grave aún por ser un terreno donde está en desventaja”. “Si imitan a Vox porque ven que funciona, se desdibujan. Si quieren marcar distancias, dejan libre a Vox el espacio de la rebeldía”, desarrolla.

En septiembre, el mismo mes que Sánchez, Feijóo se abrió una cuenta de TikTok, aunque su crecimiento es más lento. De momento, 12.200 seguidores. En su primer vídeo, se mostraba encantado de molestar a la izquierda, en la actitud un punto provocadora que tanto triunfa en las redes. La llegada a TikTok es parte de un proceso. Desde las elecciones europeas de 2024, cuando Feijóo vio cómo un candidato marginal —Alvise Pérez— irrumpía con fuerza tras una campaña en YouTube y Telegram, el PP ha incrementando la presencia de su su líder en canales antes fuera de su órbita.

@nunezfeijoo

Hola TikTok 👋🏻 Ya estoy aquí para demostrar que otro modelo de país es posible 🇪🇸💪🏻 Os leo en comentarios.

♬ sonido original - Alberto Núñez Feijóo

Hace ya más de un año, visitó el podcast de Pedro Buerbaum, que difunde todo tipo de contenido extravagante y esotérico, alejado de la institucionalidad que reivindica el PP, pero suculento por su millón y medio de suscriptores en YouTube. En todo este periodo, el PP ha ido adoptando un perfil más irreverente en las redes, con vídeos realizados con inteligencia artificial como el de “la banda del Peugeot”, con el que recuerda cómo Pedro Sánchez se rodeó de José Luis Ábalos, Santos Cerdán y Koldo García, todos ellos imputados y encarcelados por corrupción, para ganar las primarias del PSOE de 2017 y alcanzar La Moncloa un año después.

Un portavoz del PP afirma que sí hay un creciente interés por asentar al partido en canales nuevos, pero no solo —dice— para buscar el voto joven, sino para llegar a medios y formatos donde no llegaban y en los que hay votantes de todas las edades. A diferencia de Sánchez, Feijóo no va a “disfrazarse” de joven, afirman en el PP, donde defienden que su estrategia de evidenciar el —a su juicio— desinterés de Sánchez por los jóvenes será más efectiva que “contar los gustos musicales o ponerse una camiseta”. El consultor Xavier Tomàs señala como ejemplo destacable de aproximación a los jóvenes del PP a las Nuevas Generaciones de Madrid, que “consiguen estrechar el espacio de Vox” con una actividad incesante.

La conferencia política del fin de semana pasado de Movimiento Sumar tuvo como prioridad abordar una “estrategia de reconexión” con los jóvenes, señala un portavoz del partido de Yolanda Díaz, que cree que la victoria de Zohran Mamdani en Nueva York ofrece pistas sobre la posibilidad de llegar a la juventud desde la izquierda si se ofrece de forma atractiva “un futuro deseable”. Para presentar ese futuro, Sumar propuso durante su conferencia una renta juvenil, que se suma a otras banderas como la herencia universal y el voto a los 16 años. Todo junto a la presión para diferenciarse del PSOE en vivienda. En cuanto a los formatos, dos ejemplos de noviembre ilustran el deseo de acercamiento: un encuentro específico con jóvenes y un directo en Instagram para hablar del nuevo estatuto del becario.

Mariano Urraco, profesor de Sociología de la Universidad Complutense y autor de Una juventud zaleada (Tirant, 2021), afirma que cualquier aproximación política a estas generaciones debe partir de dos premisas. La primera, que “los jóvenes no se han hecho de extrema derecha”, sino que, “dentro de su heterogeneidad”, ahora hay una mayor tendencia a esa opción. “No están irremediablemente ultraderechizados, sino expresando una protesta que hace 10 años se iba a la izquierda y ahora se va a Vox. Pero eso puede cambiar”, señala. La segunda premisa, según Urraco, es que quien quiera la atención de los jóvenes debe entender que, frente a su tópica imagen de aventureros cosmopolitas, el anhelo que en realidad transmiten es el de “certeza y previsibilidad” para organizar sus vidas.

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Sobre la firma

Ángel Munárriz
Ángel Munárriz (Cortes de la Frontera, Málaga, 1980) es periodista de la sección de Nacional de EL PAÍS. Empezó su trayectoria en El Correo de Andalucía y ha pasado por medios como Público e Infolibre, donde fue director de investigación. Colabora en el programa Hora 25, de la SER, y es autor de 'Iglesia SA', un ensayo sobre dinero y poder.
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