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El PSOE contempla que Ribera continúe en el Gobierno hasta finales de año

Los socialistas prevén que la vicepresidenta emule a Borrell, que en 2019 no recogió el acta de eurodiputado y permaneció al frente de Exteriores antes de dar el salto a la Comisión Europea

Teresa Ribera en un mitin de campaña del PSOE, el sábado en Sevilla.
Teresa Ribera en un mitin de campaña del PSOE, el sábado en Sevilla.Jose Manuel Vidal (EFE)
José Marcos

El PSOE da por hecho que Teresa Ribera no tomará el acta de eurodiputada tras las elecciones europeas del 9 de junio y permanecerá en el Gobierno hasta finales de año, cuando se nombren los miembros de la Comisión Europea que gobernará la UE el próximo lustro. Pedro Sánchez considera a la candidata socialista uno de los grandes activos del Ejecutivo y por esa razón la vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica renunciará al escaño ― el acta europea no es compatible con la continuidad en el Gobierno― tras los comicios, según fuentes del máximo nivel de Ferraz y La Moncloa.

La decisión no sería excepcional. Josep Borrell ya rehusó el escaño en la Eurocámara en junio de 2019 y se mantuvo otros seis meses en el Gobierno hasta que empezó a ejercer como vicepresidente de la Comisión y Alto Representante de Política Exterior de la UE. Ser eurodiputado no es una condición obligatoria para que Ribera pueda ser comisaria, que es el objetivo real de La Moncloa. El responsable de la diplomacia europea marcó así el camino a seguir que la vicepresidenta emulará con casi toda seguridad. Borrell declinó el acta para poder seguir ocupándose de Exteriores después de proclamarse ganador de las pasadas elecciones con 7,3 millones de votos (un respaldo del 32,8%) y 21 escaños, muy por encima de Dolors Monserrat, que repite como cabeza de lista con el PP y que firmó el peor resultado de su partido desde el ingreso de España en la UE con 4,5 millones de votos (20,1%) y 13 asientos.

Ribera estará allá donde sea “más útil para los intereses de España”, según fuentes de su entorno. Las aspiraciones de la número cuatro del Gobierno, donde se ha erigido en una de las ministras más influyentes desde su ingreso en 2018, cuando Sánchez llegó al Gobierno, son máximas y trascienden el Parlamento Europeo. El objetivo es convertirse en comisaria de la Unión con rango de vicepresidenta en una cartera que aglutine Energía y Clima, una meta que se antoja difícil ante el ascenso de la ultraderecha que auguran todas las encuestas y los movimientos de Ursula Von der Leyen, que planea relegar la cartera medioambiental si sigue al frente de la Comisión.

Teresa Ribera, participa este lunes en un acto público del PSOE con motivo de la campaña de las elecciones europeas en Mérida.
Teresa Ribera, participa este lunes en un acto público del PSOE con motivo de la campaña de las elecciones europeas en Mérida. Jero Morales (EFE)

La elección por Ribera como candidata del PSOE se considera “un mensaje en sí mismo” y una muestra del “compromiso” de Sánchez con el proyecto europeo, según fuentes de La Moncloa, por el perfil europeísta de la cabeza de lista, su caché verde y sus conocimientos en energía. “Ribera es una apuesta política de primer orden que combina la agenda verde y la justicia social. El presidente quiere exportar el modelo español, que nos parece beneficioso para la UE, frente a las actitudes retardistas de la derecha tradicional o negacionistas de la ultraderecha”, explican fuentes gubernamentales. Su candidatura, por tanto, dependerá del peso de la extrema derecha y de los contrapesos de la socialdemocracia en el Parlamento Europeo, donde los socialistas españoles esperan volver a ser quienes más escaños aporten a su familia política. El momento de la verdad llegará a finales de junio, cuando los líderes de los 27 Estados miembros de la UE negocien los altos cargos de la Comisión. “Cuantos más comisarios progresistas haya, más fácil será conseguir éxitos para Europa”, sentencian en Ferraz, donde advierten que la UE encara una década fundamental para sus intereses en un contexto marcado por la incertidumbre con guerras como la de Ucrania, el conflicto palestino-israelí, el alza de temperaturas por el cambio climático y la competencia entre EE UU y China que puede relegar a la UE.

Sánchez se volcará en el tramo final de la campaña

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La impresión que cunde en el PSOE tras los primeros días de campaña y que ratificarían sus sondeos internos, según los cuales estaría recortando la ventaja del PP, que partía por delante en las encuestas y pretende convertir las elecciones en un nuevo plebiscito contra Sánchez. Génova ha modulado el optimismo de los últimos meses, en los que llegó a augurar que doblaría en escaños a los socialistas. Varias fuentes de la dirección socialista se muestran convencidas de que el PP no cumplirá las expectativas generadas. “En todo caso, el plebiscito sería para Feijóo”, replica un peso pesado del PSOE.

La plana mayor del partido destaca que los asuntos sobre los que está girando la campaña les favorecen frente a un PP “desorientado” desde el choque institucional con el presidente argentino, Javier Milei, uno de los referentes mundiales de la ultraderecha, al reconocimiento del Estado palestino, que se formalizará este martes y del que el PP se ha desligado pese a llevar en su programa electoral para el 23-J la solución de los dos Estados.

Un indicio de las buenas sensaciones en el PSOE es que Sánchez se volcará en el tramo final de la campaña. El presidente hará hueco en su agenda con uno o dos mítines más. Participará en el mitin central este sábado en Valladolid y ya tenía confirmada su asistencia el miércoles 5 de junio a otro acto en Málaga y el cierre en Madrid. “Las últimas semanas se nos están dando bien”, recalcan en la ejecutiva socialista, donde valoran “el tirón” del resultado en Cataluña. En la dirección del PSOE confiaban antes de la campaña en no bajar del 28% de votos, pero ahora no se conforman con un respaldo inferior al 30%. “Un empate técnico sería un éxito. No sé si ganaremos, no lo necesitamos, a diferencia del PP”, analiza un integrante de las listas del PSOE, que estima que estarán en torno a 20 escaños. Los socialistas lograron 21 diputados en 2019, incluido el escaño que les correspondió de los cinco que recibió España tras la salida del Reino Unido de la UE.

El PSOE celebrará más de 800 actos entre mítines y actos sectoriales. Ribera, con 25 mítines, tendrá actos paralelos de los principales ministros del Gobierno, como la vicepresidenta primera María Jesús Montero, el ministro de Presidencia Félix Bolaños, la portavoz del Ejecutivo Pilar Alegría o el ministro de Transportes Óscar Puente se multiplicarán en los últimos diez días de la campaña. El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero tiene previstos mítines en León y Madrid. Borrell también ha trasladado su disposición para sumarse a la campaña en el apretón final.

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Sobre la firma

José Marcos
Redactor de Nacional desde 2015, especializado en PSOE y Gobierno. Previamente informó del Gobierno regional y casos de corrupción en Madrid, tras ocho años en Deportes. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense y Máster de Periodismo de EL PAÍS. Trabajó en Starmedia, Onda Imefe y el semanario La Clave.
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