El agosto con menos agua embalsada del milenio: la reserva baja hasta un 1,5% semanal al dispararse el consumo y la evaporación

Nunca desde que empezó el milenio ha habido tan poca agua recogida en España en el inicio de agosto, el mes en el que tradicionalmente se registra más consumo

Vista del embalse de As Portas en Vilariño de Conso (Ourense), que está al 23% de su capacidad, este martes.
Vista del embalse de As Portas en Vilariño de Conso (Ourense), que está al 23% de su capacidad, este martes.Brais Lorenzo (EFE)

El vaciado de los embalses españoles se está acelerando y, con ello, las restricciones de agua. La reserva hídrica está ya al 40,42% y acumula descensos semanales de hasta el 1,5%, el porcentaje de bajada el registrado entre este martes y el anterior, en el que el agua embalsada bajó en 832 hectómetros cúbicos. Así, se ha pasado de los 26.437 hectómetros que había guardados el 21 de junio, al inicio del verano, a los 22.689 que había el 2 de agosto, último dato del Boletín Hidrológico del Ministerio de Transición Ecológica. El aumento del consumo y de la evaporación natural por las altísimas temperaturas están avivando estos descensos, en un año que está a punto de ser declarado el más seco de los últimos 60. Nunca desde que empezó el milenio ha habido tan poca agua recogida en el conjunto de España en el inicio de agosto, el mes en el que tradicionalmente más se dispara el consumo. Ya hay restricciones en zonas de Galicia, Cataluña, Andalucía, Extremadura, Castilla y León, Navarra e incluso en algún municipio del País Vasco.

El aumento de la velocidad de vaciado de los pantanos es un clásico del verano, pero en ninguna temporada anterior el sofoco había sido tan persistente ni había tan poca agua embalsada. Normalmente en estas fechas hay unos 33.595 hectómetros guardados (la media de los últimos diez años), pero ahora solo hay 22.689. En 2021, un año en el que se batieron los récords de temperatura (47,6º grados registrados en La Rambla, Córdoba, el 14 de agosto), había 27.092. Así, desde que empezó el presente estiaje, la reserva hídrica ha caído un 14,2%.

Desde el 21 de junio, inicio del verano, hasta hoy se han acumulado bajadas semanales de hasta 1,5 puntos del agua embalsada, fundamentalmente por el alza del consumo por la sofoquina. En Madrid se ha gastado un 9% más de agua respecto al año pasado, según el Canal de Isabel II, mientras que en Málaga se ha consumido un 14% en julio debido al buen comportamiento del turismo. En Barcelona el aumento ha sido del 10%, un porcentaje que está en la media de España, donde ha habido municipios, como Llanes, en Asturias, donde el gasto de agua ha sido un 20% mayor en julio, según el Ayuntamiento.

Al aumento del consumo se ha sumado el incremento de la evaporación, especialmente inusual en Galicia por la persistencia del calor. “El agua del embalse de Zamáns está en el 60 y pico por ciento, en principio podemos sobrevivir, pero se está reduciendo mucho el agua porque hay mucha evaporación y mucho calor, y para no tener que hacer cortes más drásticos es mejor tomar medidas ahora”, ha asegurado a Efe Juan González, el alcalde de Nigrán, una localidad que multiplica por 3,5 su población durante la época estival, como sucede con muchas otras en las Rías Baixas como Baiona, Bueu o Sanxenxo.

En otras cuencas, como la del Guadiana, la situación no es mejor: solo está al 26,22% de su capacidad (menos de la mitad que la media de los últimos 10 años). El presidente de la Confederación Hidrográfica, Samuel Moraleda, ha subrayado esta semana que considera garantizado el suministro, pero ha advertido de que en los días que vienen, “con evaporación mayor”, la situación empeorará. Javier Martín Vide, catedrático de Geografía Física de la Universidad de Barcelona y especialista en climatología, sostiene: “Aunque hubiera llovido lo mismo, las reservas aún serían menores que otros años a consecuencia de la evaporación”.

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Las restricciones se están extendiendo poco a poco, aunque aún no de manera generalizada. Estas son las vigentes en la actualidad:

Galicia, poco acostumbrada a las sequías, es ahora una de las más afectadas. Los Ayuntamientos de Pontevedra de Poio, Sanxenxo, Marín, Bueu y Pontecaldelas han cerrado lavapiés y duchas en las playas, prohibido el relleno de piscinas y el baldeo de las calles. Los municipios ourensanos de Baltar y Boborás han tomado medidas similares. Algunos pozos de la comarca ya se han secado.

En Cataluña, por su lado, el president, Pere Aragonès, ha convocado de manera urgente a una comisión gubernamental para tomar medidas ante posibles situaciones de desabastecimiento. El 70% de la población de Cataluña, incluida Barcelona y toda su área metropolitana, lleva 10 meses en prealerta por sequía, la declaración previa a imponer una reducción del 25% a agricultores, y se prohíbe el riego de jardines y llenar piscinas o fuentes ornamentales. La semana pasada, 135 municipios de las comarcas de Osona, Ripollès, Anoia, Alt Penedès, Bages, Berguedà, Moianès y Vallès Occidental empezaron a aplicar estas restricciones, de modo que se ha limitado el agua a 200 litros por persona y día.

La situación es crítica en algunas zonas de Andalucía, como la sierra de Huelva o La Axarquía malagueña. Los municipios serranos onubenses de Cala, Cortelazor, Cumbres de Enmedio, Cumbres Mayores, Cumbres de San Bartolomé, Higuera de la Sierra, Hinojales, Puerto Moral, Santa Olalla del Cala y Valdelarco ya sufren restricciones nocturnas. En Málaga, el mayor pantano de La Axarquía, La Viñuela, está al 12,73% y, si la lluvia no lo remedia, se encamina a ser declarado embalse muerto. Por ello se ha quitado el agua de las duchas de la playa en Vélez-Málaga y Rincón de la Victoria, mientras que la cosecha de aguacates y mangos de la Axarquía, está en riesgo por la falta de riego. En la comarca de Antequera se está repartiendo agua con camiones.

Extremadura, donde el calor ha apretado especialmente, hay pantanos como el de Tentudia del que se duda que se pueda extraer agua en agosto, ya que solo guarda 0,8 hectómetros cúbico. Las localidades de Bienvenida, Bodonal de la Sierra, Cabeza la Vaca, Calera de León, Fregenal de la Sierra, Fuente de Cantos, Fuentes de León, Monesterio, Montemolín, Pallares, Santa María de Nava y Segura de León ya tiene prohibido regar jardines y calles, llenar piscinas o lavar coches. Las casas rurales tienen cortes durante algunas horas.

Los cultivos de regadío de Castilla y León ya están sufriendo limitaciones en la comunidad, e incluso la están padeciendo algunos monumentos, ya que se ha recortado el espectáculo de agua de las fuentes de los Jardines del Real Palacio de San Ildefonso, en el municipio segoviano de La Granja.

Las lluvias que sí han caído en el País Vasco no han impedido que se aplique restricciones en determinadas zonas donde los municipios tienen que suministrar el agua desde ríos y acuíferos. Solo se ha prohibido, por el momento, el riego de jardines, el llenado de piscinas particulares y el lavado de coches, entre otras actividades no esenciales. El Gobierno Vasco ha explicado que este plan está siendo ya aplicado desde hace dos semanas en la comarca de Busturialdea y otras cuencas del territorio, como Lea y Artibai.

Sobre la firma

Jorge A. Rodríguez

Redactor jefe digital en España y profesor de la Escuela de Periodismo UAM-EL PAÍS. Debutó en el Diario Sur de Málaga, siguió en RNE, pasó a la agencia OTR Press (Grupo Z) y llegó a EL PAÍS. Ha cubierto íntegros casos como el 11-M, el final de ETA, Arny, el naufragio del 'Prestige', los disturbios del Ejido... y muchos crímenes (jorgear@elpais.es)

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