El Gobierno acusa al PP de ejercer una estrategia “de conspiración” y “trumpista”

Cuca Gamarra defiende que las buenas perspectivas para los populares que recogen encuestas como la última de 40dB. para EL PAÍS responden a la “alternativa moderada” que propone Feijóo

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en un acto del partido en O Pino, A Coruña, el pasado sábado.
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en un acto del partido en O Pino, A Coruña, el pasado sábado.César Arxina (Europa Press)

El Gobierno ha acusado este lunes al PP de estar inmerso “en una estrategia de conspiración”, aprovechando el aire favorable de las encuestas, con el objetivo de desgastar al Ejecutivo en uno de los momentos más complicados de la legislatura, con una inflación del 10,2%. Según el último barómetro de 40dB. para EL PAÍS y la Cadena SER, el partido de Alberto Núñez Feijóo aventaja al PSOE en votos y escaños por primera vez. La portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, ha afirmado que el líder de la oposición tiene la “despreocupación” de no tener que gobernar y “decir lo que le parezca cada día”, y lo ha acusado de “trumpista”. El PP ha respondido a esas críticas con el argumento de que son el “síntoma de que cuando uno empieza a percibir que puede perder el partido, empieza a meter patadas. El presidente Sánchez ha empezado a dar patadas”, ha replicado el coordinador general de los populares, Elías Bendodo.

El clima entre el Gobierno y el principal partido de la oposición ha vuelto a enrarecerse en un intenso cruce de acusaciones que aleja los posibles acuerdos. “No deja de sorprenderme que el señor Feijóo se autoproclame moderado y, sin embargo, tiene un discurso trumpista que ni Rajoy ni Casado. Feijóo está en una estrategia de conspiración que nos recuerda a aquellas del 11-M en otros tiempos. Está contándole a los españoles que el Gobierno está en una estrategia de usurpar las urnas, no están ni convocadas las elecciones... En definitiva, es un disparate”, ha criticado la también ministra de Política Territorial.

El PP acusó la semana pasada al Gobierno de estar ideando un “asalto institucional” en Indra o el Instituto Nacional de Estadística (INE) para “controlar a los españoles y asegurarse de que no vuelven a equivocarse al votar”, según llegó a decir el vicesecretario Esteban González Pons (aunque luego matizó esas palabras). Los populares vincularon el nombramiento de José Félix Tezanos como presidente del CIS en 2018 con la dimisión de Juan Manuel Rodríguez Poo como presidente del INE y los movimientos accionariales en Indra —en los que participó el fondo Amber, primer accionista de PRISA (grupo editor de EL PAÍS)—. Indra centraliza los datos de los escrutinios en algunos procesos electorales, pero no hace el recuento, vigilado estrechamente por todos los partidos en cada colegio electoral.

“Alternativa moderada”

El PSOE sostiene que los malos presagios de las encuestas para sus intereses “son la foto fija de un momento”, con una inflación del 10,2% que ensombrece los datos de creación de empleo -115.000 afiliados más y 42.000 parados menos en junio- o de reservas turísticas. “No nos preocupa un dato de una encuesta, nos preocupan datos como la inflación para que no supongan un perjuicio para la mayoría de los ciudadanos. El PP mira con detenimiento las encuestas, es más, algunas de esas encuestas están para influir, pero lo que nos interesa es qué va a hacer Feijóo con el decreto para paliar los efectos de la crisis o para renovar el Poder Judicial”, ha observado el portavoz de la dirección socialista, Felipe Sicilia.

Más allá de los argumentarios, la preocupación cunde en el PSOE por el descrédito de sus políticas: solo uno de cada cuatro españoles valora sus medidas por la pandemia y la guerra de Ucrania, según 40dB. En su intervención en la ejecutiva de su partido, Sánchez ha vuelto a insistir en que el partido debe hacer más pedagogía sobre la respuesta del Gobierno a la crisis. El PSOE ha lanzado precisamente este lunes una campaña con el título Gobernar para transformar: proteger a la clase media y trabajadora, para tratar de dar respuesta al descontento que en Ferraz perciben en ese sector de la población. Fuentes socialistas reconocen su preocupación por la capacidad que está mostrando el PP para atraer al voto de centro, mientras el PSOE sigue sin taponar la fuga de su electorado a la derecha: el 8,4% de sus votantes en las elecciones generales de 2019 optarían ahora por el PP y el 3,9% por Vox según 40dB. De ahí la insistencia de Sánchez en que el partido se vuelque en la explicación y reivindicación de las medidas anticrisis. En ese sentido, fuentes de la dirección destacan la intervención de Patxi López para activar al PSOE y, por extensión, a un electorado desmovilizado, como se comprobó en las recientes elecciones andaluzas. “Tenemos que tener 10.000 portavoces”, ha instado el dirigente socialista.

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La interpretación que hacen en el PP de las encuestas es muy diferente a la que, al menos oficialmente, hace el PSOE. La secretaria general de los populares, Cuca Gamarra, defiende que las encuestas responden a la “alternativa moderada” que propone Feijóo. El resultado sería que su partido ha reconectado con los ciudadanos tras el mandato de Pablo Casado. “Estamos en una nueva etapa, en la que el PP está creciendo con un nuevo proyecto ante el desgaste del Gobierno, que muestran todas y cada una de las encuestas, y consolida una alternativa, que creo que es lo más importante”, ha aseverado Gamarra en la Cadena SER. “Se produjo una crisis interna y lo que hacen las crisis internas es que el partido esté centrado en sí mismo en lugar de resolver los problemas de los españoles. Resolviendo de forma rápida y eficaz nuestra situación interna han visto que nuestra prioridad son ellos. Eso nos ha permitido reconectar con todos ellos con un proyecto sólido, que sepan que hay esperanza y hay alternativa ante un Gobierno que se desmorona”, ha abundado.

La secretaria general del PP ha advertido al Ejecutivo de Pedro Sánchez que “se ha roto la confianza” para la negociación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el órgano de gobierno de los jueces, que tiene el mandato caducado desde hace más de tres años por el bloqueo que ejerce el principal partido de la oposición. Según Gamarra, la iniciativa “unilateral” del Ejecutivo para aprobar una contrarreforma que permita al CGPJ, aun estando en funciones, nombrar a los dos magistrados que le corresponden del Tribunal Constitucional, manteniendo, sin embargo, la prohibición de hacer nombramientos en el resto de tribunales, ha quebrado la relación con el PP. Ahora, ha dicho la número dos del PP, corresponde a Sánchez recomponer esa confianza. “El Gobierno tendrá que buscar cómo recuperarla”, ha apuntado Gamarra, dejando claro que, de nuevo, el pacto entre los dos grandes partidos para renovar el CGPJ vuelve a alejarse.

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